No Usar

Así serían las relaciones íntimas en el espacio

Según los científicos tener intimidad en el espacio sería una pesadilla más que un placer

Por  Sheila Guzmán

Así serían las relaciones íntimas en el espacio. Foto: EFE

Así serían las relaciones íntimas en el espacio. Foto: EFE

Para algunos podría ser una fantasía tener relaciones sexuales en el espacio; sin embargo, a decir de los científicos sería una verdadera pesadilla.

Un científico financiado por la NASA dio a conocer que tener intimidad en el espacio no sería nada placentero, habría fluidos flotantes y contracciones inadecuadas.

La micro gravedad es el problema al que se enfrentan los astronautas si intentan tener intimidad, reveló el físico y astrónomo John Millis.

Así serían las relaciones íntimas en el espacio. Foto: AP

Informó a The Sun que tener relaciones sexuales en el espacio sería como tenerlas mientras se cae de un paracaídas, ¡imposible!

Los problemas que rodean el acto giran en torno a la caída libre, la micro-gravedad, es el ambiente experimentado por los astronautas.

Si se sostienen relaciones íntimas mientras se car del paracaídas, cada empuje o movimiento los impulsará en direcciones opuestas, los astronautas necesitarían prepararse para algo así señaló Millis.

Usar un saco para dormir compartido, o algo similar, tal vez sería lo más útil.

La micro gravedad complicaría mucho llegar a la excitación, ya que causa que la sangre vaya hacia la cabeza en lugar de a los genitales. Por otro lado, la presión arterial baja debajo de la cintura y se tiene menor flujo de sangre, por lo que el miembro sería más flácido y complicaría una erección.

Tener intimidad en el espacio sería una pesadilla más que un placer. Foto: EFE

Otro de los conflictos es que en el espacio, los niveles de testosterona bajan, lo que significa que los aventureros que surcan el espacio sufren una falta de impulso sexual.

Además sería muy incómodo, el sudor, humedad vaginal, semen y otros fluidos flotarían en el lugar y la temperatura sería más alta.

A pesar de todo esto, Millis considera que una pareja si podría llegar al clímax en el espacio, hecho respaldado por Harry Stine, un técnico de la NASA que afirma que las relaciones íntimas fueron simuladas por la agencia y fueron con mayor vivacidad gracias a un tercero; este último sostenía a uno de los dos.

Otro aspecto en el que pensó Millis fue que si se logra un embarazo en el espacio, sería riesgoso para el feto debido a los altos niveles de radiación y el impacto de la micro gravedad; el pequeño podría presentar deformación, mutación y su estructura ósea no se formaría correctamente por la ausencia de gravedad.