Economía

"Debemos esperar la suspensión de la denuncia antidumping"

El doctor en derecho Óscar Cruz Barney reconoce el trabajo del equipo de abogados que acompañó a los productores mexicanos de tomate en sus negociaciones de comercio con la Unión Americana

Por  Ramón Verdín

"Debemos esperar la suspensión de la denuncia antidumping". | Archivo/ EL DEBATE

Septiembre será una fecha crucial para los productores de tomate sinaloense, debido a que las autoridades de comercio internacional dictarán la resolución definitiva en el procedimiento antidumping, mismo que ya se reinició contra la hortaliza mexicana, abundó el doctor en derecho Óscar Cruz Barney.

Mientras tanto, los consumidores norteamericanos tendrán que amortizar este costo, destacó el árbitro internacional y asesor en negociaciones comerciales internacionales de México. 

«Tenemos varios elementos: en tanto no se llegue a un acuerdo o no resuelva la Corte Internacional de Comercio, se seguirá pagando el 17.5 por ciento por los importadores. En el mes de septiembre, si no se ha resuelto el asunto para ese entonces, vendrá la resolución definitiva del procedimiento, que podrá confirmar la cuota compensatoria, podrá aumentarla o disminuirla», aseveró.

¿Qué implicación tiene el término del acuerdo del 2013?

Significa que se retoma la investigación antidumping. Es decir, continúa en el lugar donde se quedó, en la imposición de una cuota compensatoria provisional del 17.5 por ciento que deberán de pagar los importadores cuando internan el tomate mexicano a los Estados Unidos.

El problema actual es que están exigiendo que se cubra con un depósito en efectivo, no que se garantice, como suele suceder, sino con un depósito en efectivo, lo cual es ciertamente gravoso para el proceso comercial, ya que le quita competitividad a los productos y, ciertamente, es un problema, porque la producción del tomate mexicano ha mejorado sustancialmente por inversiones, por desarrollo tecnológico, por trabajo, etcétera; es decir, son sumamente competitivos los productores mexicanos, y una cuota del 17.5 por ciento es un golpe muy serio a las exportaciones de tomate de México.

Lo que hicieron fue acudir ante la Corte de Comercio Internacional (en Estados Unidos), que revisará la actuación de las autoridades. En este caso particular, hay dos instancias participantes: el Departamento de Comercio de Estados Unidos y la Comisión de Comercio Internacional (International Trade Commission, ITC). La ITC determinará la existencia o no del daño. Lo que se le está pidiendo a la Corte es que resuelva detener el procedimiento, y se esperan resultados por el mes de septiembre. Ojalá se pueda esto resolverá antes. 

¿Cuál sería el panorama más óptimo?

El escenario ideal es que se eliminara la investigación antidumping y se dejara entrar libremente al tomate mexicano: se puede lograr. Se tiene que negociar un nuevo acuerdo de suspensión que permita la entrada del tomate, además ellos necesitan el tomate mexicano. Insisto, es una industria sumamente competitiva, y se tiene que llegar a un acuerdo lo más pronto posible.

¿Qué posibilidades hay de que se revierta la denuncia antidumping, que vuelva el statu quo o que se siga pagando el arancel?

Los escenarios son varios: si la Corte Internacional de Comercio falla en favor de los tomateros mexicanos, lo que puede pasar es que se continúe con la investigación antidumping hasta que se ponga una cuota definitiva, y durante todo ese proceso, y aun después de impuesta la cuota, se puede llegar a un acuerdo de suspensión; sería ideal que se pudiese llegar a él.

Otro escenario sería que durante el procedimiento se demostrase por los tomateros mexicanos la no existencia de dumping, la no existencia de daños y que se diese por terminada la investigación y se pueda comercial libremente. Digamos que la solución a más corto plazo es que se llegue a un acuerdo de suspensión con condiciones adecuadas para la exportación mexicana. Es importante tener presente que se puede llegar a un acuerdo de suspensión a lo largo del procedimiento, y esperemos que así sea.

¿Considera que el equipo de abogados que asesoró o acompañó a los agricultores mexicanos durante este proceso actuó de la mejor manera?

Creo que sí. No los conozco, pero sí han logrado tener un acuerdo de suspensión desde 1996. Usted me dirá claramente que ha sido un éxito; es decir, esta suspensión actual obedece a no más de cuestiones de política comercial con Estados Unidos. Los abogados han hecho un magnífico papel, tan es así que llevaban tantos años con la suspensión. En ese sentido, seguramente estarán ahorita trabajando para sacar adelante ante la Corte esto y lograr un nuevo acuerdo.

Se había comentado que las autoridades norteamericanas habían utilizado la carne de puerco como una «moneda de cambio» para la agilización en la comercialización del tomate.

No lo creo. Esto es resultado de una investigación antidumping, a diferencia, por ejemplo, de las cuotas que se pusieron al acero, que fueron una medida dictada directamente por el presidente (Donald Trump) para estorbar las exportaciones de acero mexicano. No es así, esto es un procedimiento de investigación más antiguo y que además tiene su propio camino y su carril.

Estos procedimientos no se resuelven amenazando con poner cuotas para tales o cuales productos, estos procedimientos se hacen constantemente: el propio Gobierno mexicano los hace contra exportaciones del exterior, y no se manejan en términos de poner o quitar cuotas, sino que se desahogan investigaciones, y si la investigación no se hace bien, entonces se puede atacar jurídicamente el resultado, pero no es un tema de que se utilice una moneda de cambio. A diferencia de lo que pasó con el acero, el Gobierno de México impuso a su vez cuotas y aranceles a las importaciones de ciertos productos estadounidenses. Es un caso totalmente distinto.

Óscar cruz Barney, abogado experto en comercio exterior y arbitraje comercial. Foto: Cortesía

EL PERFIL

Nombre: Óscar Cruz Barney

Profesión: licenciado en derecho por la Universidad Iberoamericana; doctor en derecho por la Universidad Panamericana. 
Título de licenciado en derecho homologado a título oficial español de licenciado en derecho. Árbitro internacional, asesor en las negociaciones comerciales internacionales de México.

Trayectoria: expresidente del Ilustre y Nacional Colegio de Abogados de México. Colegiado en el Ilustre Colegio de Abogados de Madrid.
Investigador Nacional Nivel III del Conacyt; investigador titular en el Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM y director de la revista Derecho Privado del mismo Instituto.
Académico de la Academia Mexicana de Jurisprudencia y Legislación. Académico Honorario de la Real Academia de Jurisprudencia y Legislación de Madrid. Académico correspondiente extranjero de la Academia Colombiana de Jurisprudencia.
Condecorado con la Orden de San Raymundo de Peñafort por el Ministerio de Justicia de España y con la Gran Cruz al Mérito en Servicio a la Abogacía por el Consejo General de la Abogacía Española.
Incluido desde el 2013 en la lista de Best Lawyers in México en materia de arbitraje.
Profesor de asignatura en las Universidades Iberoamericana y Panamericana. Profesor invitado en la Universidad de Castilla La Mancha, Campus Toledo, España, en la Universidad de Bordeaux y en la Universidad de Lille, Francia.
Autor de diversos libros y artículos publicados en México y en el extranjero.