Economía

El sector agrícola no para

Gustavo Rojo, presidente de Caades, habla sobre importantes temas para la agricultura del estado

Por  Andrea del Carmen Montenegro Sánchez

Campo sinaloense.(EL DEBATE)

Campo sinaloense. | EL DEBATE

“La agricultura es una actividad esencial que no puede parar. La producción en el ciclo otoño-invierno 2019/2020 a pesar de la situación de la pandemia por el COVID-19 mantuvo su dinámica, y se espera una producción de alrededor de 10 millones de toneladas de alimentos que están siendo llevados a la mesa de los mexicanos y a la exportación”, señala Gustavo Rojo Plascencia, presidente Confederación de Asociaciones Agrícolas del Estado de Sinaloa (Caades), quien comenta importantes temas actuales para la agricultura sinaloense.

Manifiesta el dirigente de la institución que en el caso de las hortalizas la dinámica de la producción hasta el mes de marzo se desarrolló en condiciones de buen mercado y una producción normal, sufriendo algunos contratiempos de demanda en el mes de abril, y que finalmente se regularizó al final del mes de mayo, por lo que se puede decir que el panorama en las hortalizas fue aceptable desde el punto de vista del mercado. A pesar de no contar con el cierre de cifras de volúmenes y precios, podemos decir que la exportación a Estados Unidos será en el orden del millón de toneladas y con un valor mayor de las exportaciones superior al del año pasado, que fue de mil millones de dólares.
“En lo que corresponde a los granos, de la misma manera, los niveles de producción de los cultivos básicos se están desarrollando conforme a lo programado. Cabe decir que en el caso del frijol y garbanzo, que se cosechó en el primer trimestre del año, se tuvo un balance positivo con precios que estuvieron arriba de los 20 pesos por kilo. En el caso del maíz y trigo estamos en pleno proceso de cosecha, el cual terminará en este mes, esperando volúmenes de producción estimados de 6 millones de toneladas para el maíz y más de 200 mil toneladas para el trigo”, indica Gustavo Rojo.

Repercusiones para el agro
En el caso de los granos, particularmente en el maíz y el trigo, como consecuencia de la crisis sanitaria de la COVID-19 y la crisis de precios del petróleo hubo una caída drástica en la Bolsa de Chicago del orden del 25 por ciento de estos commodities, que se compensó relativamente con la devaluación del peso mexicano con respecto al dólar, ya que recordemos que el precio de estos productos se calcula con la referencia de la Bolsa de Chicago más la base por la paridad, por consecuencia tenemos una repercusión en el precio tanto del maíz como del trigo donde estamos lejos de alcanzar el precio de garantía que propuso Segalmex, el cual es de 4 mil 150 pesos para el maíz y 5 mil 790 para el trigo panificable.
“Los principales retos para el próximo ciclo serán hacer los análisis necesarios para determinar la planeación de negocios en un ambiente desconocido, de tal manera que podamos determinar los volúmenes de producción en función a la demanda que se estime por la crisis económica”, añade Rojo Plascencia.
Por otra parte, ya se están ajustando los protocolos sanitarios para proteger del coronavirus a los trabajadores estacionales del campo y los alimentos, desde las parcelas hasta el arribo con los distribuidores.
Se insistirá a través de los diferentes foros e instancias para que el presidente y la Sader consideren a la agricultura como una actividad estratégica, como se ha demostrado en esta crisis sanitaria, y en consecuencia que restituyan algunos programas dentro de la Secretaría de Agricultura y otras dependencias que tienen que ver con el fortalecimiento de nuestro sector y poder así lograr la autosuficiencia alimentaria, que es un propósito fundamental del Gobierno federal.
“Ante la perspectiva del coronavirus y la crisis económica actual se requiere en este momento de manera prioritaria incrementar el apoyo a través del esquema de Segalmex para medianos productores de maíz y trigo de Sinaloa, Sonora y Tamaulipas para el ciclo agrícola actual; asimismo es importante fortalecer el presupuesto de Senasica para poder apoyar los programas de sanidad e inocuidad alimentaria ante esta crisis; se requiere restituir el estímulo fiscal al diésel agropecuario y pesquero; destrabar las autorizaciones para importar el glifosato y hacer más expeditas las devoluciones del IVA”, argumenta el dirigente de la Caades.

T-MEC
El T-MEC es el resultado de la prolongación y actualización del TLCAN en virtud de las presiones de Estados Unidos para modernizar el Tratado de Libre Comercio con Norteamérica que tenía 25 años de vigencia.
Esta apertura comercial que inició en 1994 permitió el libre comercio entre los tres países participantes, de tal manera que México en estos años se consolidó en el 2019 como el principal socio comercial de Estados Unidos, participando con un 14 por ciento de su comercio total por encima de países como Canadá, Japón y Alemania.
El sector agroalimentario fue parte de los sectores beneficiados por el libre comercio al crecer a tasas de dos dígitos que permitieron a partir del 2015 una balanza comercial superavitaria, y en el 2019 exportaciones del orden de los 38 mil millones de dólares, más importante que las remesas, el turismo y las exportaciones petroleras.
“Por otra parte, la apertura comercial y el hecho de que Estados Unidos cuenta con una robusta política alimentaria para apoyar a sus productores agropecuarios trajo como consecuencia que el sector de granos de México sea un sector deficitario en su balanza con Estados Unidos, ya que importamos alrededor de 30 millones toneladas de granos, pastas vegetales y oleaginosas, en el entendido de que los productores mexicanos estamos compitiendo con esos países en condiciones asimétricas de subsidios y costos”, explica el presidente de la institución agrícola.
En cuanto a algún avance, agrega que en los últimos dos años de la Administración pasada se negoció y concluyó el T-MEC, al cual se le agregó una adenda modificatoria en el 2019 en el proceso de negociación con el Poder Legislativo de Estados Unidos, donde se incorporaron temas de las reglas de origen de la industria automotriz, aspectos laborales y ambientales, propiedad intelectual, así como el establecimiento de mecanismos a través de paneles para dirimir las controversias sobre estos temas.
“Ante el ambiente proteccionista del presidente Trump y con las amenazas reiteradas de suspender el TLCAN, el contar con el T-MEC con todas las formalizaciones de su aprobación le da a México y en particular al sector agroalimentario una certidumbre de mediano y largo plazo para poder continuar exportando nuestros alimentos”, comenta Rojo Plascencia.
Y especifica que el principal reto de nuestro sector es incidir en el cambio de políticas públicas de México para apoyar efectivamente a nuestros productores. Debemos recordar que en los últimos dos años prácticamente se desmantelaron la mayor parte de los programas esenciales de apoyo para la agricultura comercial.
En contraposición, el Gobierno de Estados Unidos ha apoyado a sus productores, prueba de ellos son los 25 mil millones de dólares asignados el año pasado a este sector para enfrentar el conflicto de Estados Unidos con China, y los 19 mil millones de dólares asignados este años para enfrentar la crisis sanitaria por COVID-19, adicionalmente a sus programas normales de apoyo.
Se requiere gestionar ante las diferentes instancias con el propósito de que se consideren en el Presupuesto de Egresos de la Federación del próximo año los apoyos para compensar las asimetrías mencionadas con Estados Unidos, tanto en subsidios y costos, de esta manera podríamos ser más competitivos. Para ello se requiere perfeccionar el modelo de Segalmex para apoyos a la comercialización de granos básicos como el maíz, el trigo y el sorgo; además se requiere impulsar la tecnificación, la investigación, el apoyo al seguro agrícola, combustibles con precios más competitivos y tasas de interés realmente preferenciales para los productores agrícolas.
“Mientras no contemos con apoyos suficientes para el sector agrícola y sea considerada una actividad estratégica, seguiremos dependiendo de la importación de alimentos principalmente de granos y oleaginosas de Estados Unidos”, manifiesta.

Mensaje
“Ante la crisis sanitaria y económica que estamos viviendo en estos momentos, los exhorto a seguir garantizando la cadena de suministros respetando todos los protocolos sanitarios para garantizar que los alimentos no falten en la mesa de los mexicanos. Estoy seguro que cumpliremos con esta noble tarea. Nosotros por nuestra parte seguiremos luchando para que la agricultura sea considerada como lo que es, una actividad estratégica, y se reconozca la necesidad de apoyarla. Muchas felicidades a todos los amigos agricultores de todo el estado hoy en su día”, finaliza Gustavo Rojo con este mensaje para los compañeros agricultores en su día.

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