Economía

Triunfo parcial: revisión al 92 por ciento de exportaciones

Productores del tomate en Sinaloa aseveran que las autoridades fitosanitarias estadounidenses no tienen la capacidad para revisar los más de 120 tráileres que diariamente llevan la hortaliza hacia el vecino país del norte

Por  Ramón Verdín

En septiembre iniciará la temporada de tomate en Sinaloa.(Carlos Paulino Fonseca/ EL DEBATE)

En septiembre iniciará la temporada de tomate en Sinaloa. | Carlos Paulino Fonseca/ EL DEBATE

Sinaloa, México.- Los tomateros mexicanos lograron un acuerdo de suspensión de la denuncia por prácticas de dumping por la comercialización de la hortaliza mexicana en territorio estadounidense. Estas buenas noticias, presentadas el 20 de agosto, darán buenas esperanzas a los productores de cara a la exportación del ciclo que está por iniciar, abundó Marte Vega Román. 

El presidente de la Asociación de Agricultores del Río Fuerte Sur (AARFS) aseveró que los productores gozarán de certidumbre; sin embargo, el avance tiene sus bemoles: la negociación implicará revisiones en el 92 por ciento de los tractocamiones que lleven el insumo hacia la Unión Americana. 

De esta forma, cuando un tráiler supere las 72 horas formado en la línea fronteriza sin ser revisado, obtendrá el paso automáticamente y se podrá vender la carga en los Estados Unidos, por lo que se seguirá trabajando en pos de mejores condiciones para los productores del tomate mexicano.

Por su parte, Enrique Rodarte Espinoza, presidente de la Asociación de Agricultores del Río Culiacán (AARC), especificó que se dejará de pagar el 17.5 por ciento del arancel que se impuso al tomate de México en un plazo no mayor a treinta o sesenta días. 

Asimismo, los productores que estuvieron pagando esta cuota arancelaria tendrán un reembolso: «Se les van a regresar los importes que estuvieron pagando, esto aplicará, principalmente, para las zonas exportadoras en esta época del año: Baja California y parte del centro del país».

Foto: EL DEBATE

Particularidades

Así, el tópico que tenía más «atorada» la negociación era el de las inspecciones fronterizas, de acuerdo con Rodarte Espinoza, pero estas revisiones extremas «no dejaban nada bueno». 

No se logró rescatar a favor de México, quedó en el 92 por ciento de los carros que se revisarán con un plazo, tengo entendido, de 72 horas como máximo. Si no se revisan en ese tiempo, el carro quedará liberado», aseveró. 

De acuerdo con los argumentos de las autoridades comerciales estadounidenses, la inspección residirá en la calidad. No obstante, Rodarte confió —según el historial de comercio entre las dos naciones de América del Norte— en que los estándares de los tomates mexicanos superan ampliamente estas expectativas. En cambio, es derivado de las inspecciones tardías que se complica la conservación de la solanácea: «Sabemos, en base a los números históricos, que los rechazos en frontera son nulos, escasos, prácticamente. Los que se llegan a presentar son en destino, donde después de su venta, el tomate llega a una bodega, a un distribuidor, a un centro de comercialización, y cuando llegan con el consumidor final tienen alguna afectación, es donde se han presentado los rechazos». 

Tiempos

La nueva medida provocará que hasta dentro de cinco años se revise el acuerdo de suspensión de la denuncia por prácticas de dumping hasta dentro.

Estas normativas fueron derivadas de las políticas arancelarias del Ejecutivo federal norteamericano, Donald Trump, asentó Rodarte: «No hay ni la infraestructura ni la capacidad humana por parte de las autoridades estadounidenses para revisar el 92 por ciento de los carros, y habrá que buscar una solución logística a esto para poder empezar a masticar y digerir los nuevos problemas».

En última instancia, Rodarte externó sus felicitaciones al equipo de negociaciones que estuvo en Estados Unidos desde mínimamente hace dos años: «Estuvieron atendiendo estos asuntos, reconocerles toda su labor. Felicitarlos y agradecerles por el tiempo y esfuerzo dedicado». 
Reiteró que el problema se remite directamente a como permanecía hace dos años (en 2017), agregando el factor de las inspecciones: «Exactamente es como estábamos hace dos años, en el sentido que ya no se paga la cuota. Ahora, tenemos la revisión del 92 por ciento de los carros. Habrá que esperar a que llegue el equipo negociador, porque seguramente habrán condiciones nuevas, ya los detalles nos los platicarán con mayor lujo a su arribo», concluyó el representante del sector agrícola.

Foto: EL DEBATE

Innovación

Cabe recordar las declaraciones de Alfredo Díaz Belmontes, presidente de la Asociación Mexicana de Horticultura Protegida (Amhpac). El líder agrícola indicó que fueron varias las propuestas de los productores de la Unión Americana. Entre ellas, pretendían establecer de forma condicionante y abusiva a los mexicanos la revisión total de cada uno de los transportes con tomate hacia el vecino país del norte, lo cual calificó como «físicamente imposible», al generar cuellos de botella imposibles para manejar el tomate, que al final de cuentas es un producto perecedero: «Querían inspeccionar el 100 por ciento de las cargas que México exporta a Estados Unidos. Estamos hablando de 120 mil camiones diarios. Es logísticamente imposible; además, lo tiene que llevar a cabo el Departamento de Agricultura», determinó.

Recordó que además de tomate en sus distintas variedades, México exporta también aguacate, berries (fresas, arándanos, moras y zarzamoras), entre otras frutas y legumbres.

Se colapsaría en medio día la frontera, es total y completamente absurdo; física y logísticamente no es posible, ni en esta frontera ni en ninguna otra del mundo, además de que hay impedimentos legales para hacerlo».

Informó que los productores de hortalizas mexicanos no están en contra de las inspecciones, sino que buscan plazo razonables para llevarlas a cabo: «Claro. No estamos en contra de que nos revisen, estamos en contra de que se haga un embudo que entorpezca muchísimo el proceso de exportación con los daños que seguramente se causarían a nuestro tomate. El producto es muy perecedero, una carga no puede estar muchas horas parada». 

Igualmente, descartó que durante el proceso de negociación del nuevo acuerdo se hayan dado mermas en los transportes que hacían fila para ingresar al territorio estadounidense: «Actualmente, las revisiones son aleatorias y sin ninguna complicación, y no hay problema con que las hagan, el problema es que se pretenda hacerlas al cien por ciento de cargas», recalcó.

Insistió en que los agricultores mexicanos especialmente no realizan prácticas de dumping, sino que la explicación de las ventas y la calidad del tomate nacional recae en las innovaciones tecnológicas efectuadas: «No estamos haciendo dumping y creemos que no le hemos hecho daño a la industria del tomate americano. Si ellos se han quedado rezagados, es por causas imputables a los productores norteamericanos. Simplemente, en innovación tecnológica, hemos metido la mano a la bolsa, invertido y admitido riesgos. Por ejemplo, en la parte de la horticultura protegida, ha sido sorprendente el crecimiento en México. En 19 años, el crecimiento ha sido brutal. En todo el continente americano no hay ni sumadas las hectáreas de agricultura protegida que hay en México, nos hemos preocupado por hacer crecer esta industria, no es culpa de los mexicanos que les hallamos comido el mercado basados en la calidad del tomate mexicano, un producto de calidad mundial. Esa es la lucha».

El presidente de la Asociación de Agricultores del Río Fuerte Sur (AARFS), Marte Vega, observó que las rigurosas observaciones conllevarán nuevas consecuencias, por lo que los productores tomateros deberán mantenerse vigilantes del tema: «Estas revisiones tan fuertes no dejan nada bueno, puros contratiempos a la temática de la exportación, que implica tantas cosas. Estamos nosotros forzados a llevar un producto de amplía calidad, entonces seguiremos trabajando».
Calificó como una noticia positiva para los productores medianos y pequeños del tomate mexicano la eliminación del arancel, por lo que no descartó la búsqueda de mejores condiciones para los agricultores mexicanos.

Finalmente, destacó que la producción del tomate en Sinaloa, especialmente en las zonas centro y norte, representan un movimiento económico óptimo, al ocupar trabajadores inclusive de otras entidades: «Al rededor de este cultivo se crea una dinámica muy fuerte, desde mano de obra, insumos, todo lo que esto implica. En el norte son muy representativos y qué bueno que sigan en la actividad. Nosotros también daremos un máximo esfuerzo para que sigan ofreciendo sus productos», concluyó.

Colaboración

Lizárraga Mercado destaca la cooperación

El secretario de Economía sinaloense, Javier Lizárraga Mercado, dijo que el acuerdo entre las autoridades comerciales estadounidenses y los productores del tomate mexicano fue el resultado del trabajo de varias organizaciones, por lo que destacó la importancia que representa el tomate en Sinaloa en el sector agroalimentario de exportación. 

Felicitar por el tema de todo este tipo de acuerdos en el último minuto. Afortunadamente, esto es una muy buena noticia para Sinaloa y el país», aseveró.

Igualmente, el funcionario público indicó que habrá una treintena de días para determinar los tipos de determinaciones que se tomarán a raíz del nuevo acuerdo; entre ellos aspectos como la revisión de los trailers y, en su determinado caso, el posible establecimiento de un arancel definitivo.

El secretario de Economía sinaloense, Javier Lizárraga Mercado. Foto: EL DEBATE

DATOS

  • Fue en 1996 cuando agricultores de Florida acusaron ante autoridades de comercio estadounidenses a productores mexicanos por prácticas de dumping.
  • Impuesto. 17.5 por ciento del volumen de exportación debían pagar los productores de tomate mexicano por ingresar a Estados Unidos.
  • 120 mil camiones con tomate mexicano llegan a ingresar diariamente con tomate mexicano hacia Estados Unidos.