Economía

Poder adquisitivo cae 80% en los últimos 30 años

Estudio publicado por la UNAM sostiene que el costo de la canasta alimenticia crece muy rápido, mientras que los aumentos al salario mínimo nacen prácticamente muertos; economistas plantean un análisis de la política salarial

Por: Francisco Castro

Poder adquisitivo cae 80% en los últimos 30 años. Foto: El Universal

Poder adquisitivo cae 80% en los últimos 30 años. Foto: El Universal

Sinaloa.- Frente a la pérdida del poder adquisitivo en un 80 por ciento acumulado durante los últimos 30 años en México, de acuerdo con un estudio publicado recientemente por expertos de la UNAM, economistas en Sinaloa reconocen que esto demuestra que la política en materia salarial no ha funcionado en el país y debe ser revalorada con cuidado y estrategias alternas para evitar no solo un disparo en la inflación, sino además la pérdida de empleos.

En el estudio denominado «México 2018: otra derrota social y política a la clase trabajadora; los aumentos salariales que nacieron muertos», investigadores del Centro de Análisis Multidisciplinario (CAM) de la Facultad de Economía de la UNAM subrayan que en 1987 cuatro horas con 53 minutos de trabajo eran suficientes para adquirir la canasta básica, pero a octubre del 2017 se ocupaban 24 horas y media.

El documento detalla que hace trés décadas el salario mínimo era de 6.47 pesos y la canasta alimenticia recomendable costaba 3.95 pesos, y al empleado le sobraban «19 horas y siete minutos para transportarse, comer, asearse, convivir con su familia, salir a pasear y dormir...». Sin embargo, a octubre del 2017, el salario mínimo era de 80 pesos y el costo diario de la canasta alimenticia llegó a 245.34 pesos, y para reunir ese dinero se requiere una jornada que sobrepase un día de trabajo.

Imagen especial/EL DEBATE

Recalcan que mientras el precio de la canasta alimenticia recomendable crece muy rápido, «los aumentos salariales nacen prácticamente muertos».

Y aunque en diciembre del 2017 el salario mínimo subió a 88.36 pesos, los especialistas de la UNAM hacen referencia a diversas propuestas de elevar el salario mínimo a 95 pesos o hasta 171 pesos para el próximo sexenio, pero advierten que ambas propuestas serían insuficientes, pues recuerdan que solo para la alimentación se requieren 245 pesos al día, sin contar las necesidades de vestido, renta, calzado, educación y demás (https://goo.gl/BCk1sG).

Análisis cuidadoso de la política

El presidente del Colegio de Economista de Sinaloa, César Valenzuela, reconoció que el estudio plantea una situación que debería ser (un salario mayor), pero advierte que un incremento muy elevado como los que se mencionan pudieran generar recortes en las empresas y al final complicar la frágil economía mexicana que está sustentada básicamente en el sector terciario; es decir, el comercio y de servicios.

Recordó que en México el 70 por ciento o más del empleo es generado por pequeñas y medianas empresas, quienes quizá no aguanten un aumento a 245 pesos y optarían por hacer recortes. Incluso muchos podrían pasarse a la informalidad, añade.

Jessica Yaneth Soto Beltrán, doctora en Sociología con enfoque en Economía, recordó que los elementos usados para tratar de contener la inflación en el país han sido, por un lado, la contención del salario mínimo y, segundo, encarecer el dinero elevando las tasas de interés.

La también académica de la Universidad Autónoma de Sinaloa asegura que esta conjugación de bajo salario y tasas impositivas disminuyen el poder adquisitivo de las familias, lo que además de dificultar la compra de lo más básico, encarece los créditos, y al final no incentiva la inversión ni la generación de empleos.

Sobre las versiones que apuntan a que un aumento al salario mínimo dispararía la inflación, la especialista señaló que esto tiene más que ver con las malas políticas de gobierno, en particular con el mal manejo de las finanzas públicas.

Las propuestas

César Valenzuela sostuvo que se debe apostar por generar una mano de obra calificada, cuya permanencia en las empresas sea indispensable por su productividad de calidad, lo que en la práctica le garantizaría mejor sueldo, y esto evitaría lo que sucede en la empresas de autoservicio, en donde la elevada rotación obedece a los bajos salarios y a funciones cuya complejidad no es relevante. 

La doctora Soto Beltrán refiere que los empresarios deben ceder un poco y el gobierno debe ser más eficiente en el uso de los recursos públicos.

Por su parte, el senador panista Francisco Búrquez afirma que cualquier manipulación al salario mínimo no sirve, pues afirma que este se rige por el tema de la oferta y la demanda, y que si no suben es por falta de inversión y mayor crecimiento económico.

Investigación

  • La caída del poder adquisitivo en el actual sexenio

El documento publicado por la UNAM enfatiza que tan solo en la administración del presidente Enrique Peña Nieto el salario real, es decir, lo que se puede comprar con el salario mínimo, utilizando la medición de la canasta alimenticia recomendable, ha perdido el 13.42 por ciento del poder adquisitivo solamente al cierre de octubre del 2017, pérdida que destacan como de las más altas en los últimos sexenios. En el primer año del sexenio, la pérdida del poder adquisitivo fue de 3.45 por ciento; en el segundo año subió a 7.45; a 9.65 en el tercero; y a 11.11 durante el cuarto año, para situarse en 13.42 a finales del año pasado.

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