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Alertan sobre la regulación corrupta de carros chocolate

La Asociación de Distribuidores de Sinaloa exige al Gobierno federal no iniciar campañas de regularización de vehículos ilegales, pues tal acto sería fomentar la corrupción; piden fortalecer vigilancia en aduanas y fronteras

Por  Estefanía López Corral

Los vehículos chocolate son aquellos introducidos de forma ilegal al país.(Foto: El Debate)

Los vehículos chocolate son aquellos introducidos de forma ilegal al país. | Foto: El Debate

Culiacán, Sinaloa.- Tras la introducción de un alto número de automóviles ilegales al país en los últimos años, la Asociación de Distribuidores de Automotores de Sinaloa (ADAS) exigió que el nuevo Gobierno no implemente campañas de regulación de este tipo de vehículos, pues tal acción sería seguir “premiando” la corrupción. 

La ADAS sostuvo una reunión con la senadora Imelda Castro, quien le respondió positivamente al asegurar que a nivel federal se estaría tomando el caso para encontrar alternativas que evaden la existencia de los chocolates. 

Se duplican 

Germán Alejandro del Rincón Jareiro, presidente de dicha asociación, afirmó que, del 2000 al 2005, la introducción de carros chocolate se duplicó y a pesar de no contar con una cifra más actual, en cada proceso electoral los candidatos a la gubernatura de los estados, principalmente de Baja California, usan la regulación de autos para ganar el voto de confianza de la ciudadanía. 

Señaló que, actualmente, la Organización para la Protección de los Mexicanos ha hecho la solicitud de que se regulen cinco millones de unidades ilegales, y por ello exhortó al presidente de la República a no atender tal petición: “Si se da una regularización como la que solicitan estas organizaciones, el riesgo de dar legal estancia a vehículos robados y declarados pérdida total es muy alto; de ninguna manera lo avalamos”, mencionó. 

Germán del Rincón agregó que, además de ser una acción ilegal, la presencia de autos incrementa los índices de contaminación, pues en su mayoría son vehículos de muy baja calidad que en México los venden como si fueran los mejores. 

Puntualizó que, a su vez, la mayoría de los delitos se cometen en este tipo de automóviles.