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¿Cuál es el fin de matar a mujeres y niños?: Julián Lebarón

Indignación, dolor y coraje invaden a la familia LeBarón; insta a los mexicanos a no ceder ante la violencia del crimen organizado

Por  Ramón Verdín

Julián Lebarón, activista social(eldebate)

Julián Lebarón, activista social | eldebate

Chihuahua.- Lo único que se le puede preguntar a una persona asediada por los medios de comunicación internacionales, en el funeral de sus seres queridos, es sobre su estado de ánimo: «Muy tristes, muy consternados; pero vamos a salir más fuertes», abundó Julián LeBarón ayer, tras el entierro de Rhonita María Miller, Titus Alvin, Tiana Gricel, Howard Jacob y Krystal Bellaine Miller.

En entrevista para EL DEBATE, el activista social Julián LeBarón declaró sentirse triste y muy consternado, pero con la esperanza de salir fuerte de este proceso de duelo. Llamó a la ciudadanía a participar activamente en la democracia, no únicamente en los procesos electorales anónimos cada seis o tres años.

Poca confianza
De las autoridades mexicanas no sabe qué esperar. Reiteró que la gobernadora de Sonora, Claudia Pavlovich, se mostró incapaz de dar una respuesta oportuna ante los hechos, dado que la misma familia llegó dos horas antes que los elementos policiales: «Ella estuvo con nosotros antier (7 de noviembre), llegó al funeral, y le pregunté cómo era posible que llegáramos a la escena del crimen y no había llegado ninguna autoridad del estado de Chihuahua o de Sonora. Ella dijo que había tenido problemas en Agua Prieta y que no tenían combustible, al parecer».

Calificó que la masacre es «una irresponsabilidad criminal que rebasa todos los niveles». «Nadie de nosotros podemos entender cuál es el fin de matar mujeres y niños, qué tipo de organizaciones o de hombres participan en estos hechos. No tiene nombre».

Para su gente, LeBarón auguró fortaleza tras estos acontecimientos. Relató que a México lo une el miedo; no obstante, los LeBarón seguirán como una familia muy grande y unida: «Tenemos la fuerza para superar el miedo. Eso espero, porque tenemos el derecho a la libertad, y eso no es algo que nos da el Gobierno, es un don divino que tenemos la obligación de defenderlo, así como a nuestra propiedad y a nuestras familias».

Migración
Respecto a la idea de salir de la República mexicana, recordó que, en el 2009, cuando sucedió el primer atentado contra un integrante de la familia LeBarón, algunos se fueron; en cambio, Julián reafirmó su pertenencia ante el país: «Tenemos la obligación de no ceder ante la maldad».

En última instancia, Julián LeBarón convocó a ser parte íntegra de las comunidades, más allá de los comicios: «Todos somos los responsables de esta masacre, de lo que está pasando en nuestro país, somos una nación hermosa, y hasta ahorita hemos sido débiles. El dolor nos hará fuertes. Tenemos que superar y no asumir que siempre seremos las víctimas, tenemos que ser actores para cambiar el país». 

Manifestó que no ha tenido contacto con el también defensor de los derechos humanos Javier Sicilia: «No he hablado con él. Lo quiero tanto, hemos sufrido tanto dolor, que hasta me duele el estómago de tanto que hemos vivido. No quiero ni siquiera hablarle ahorita, porque no quiero estar llorando, estoy cansado de sentir tanta rabia».

En contraste, y pese a todos los sinsabores de la vida, hoy Adrián LeBarón viajará a la boda de uno de sus hijos en Quintana Roo: «Mi hijo se casa mañana en Quintana Roo, y yo voy para la boda, es una cosa muy, muy…», concluyó.