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"Daremos voz a las 1550 víctimas de Francisco Villa"

El historiador Reidezel Mendoza critica cómo se ha convertido la historia del país en rehén de políticos y del desconocimiento del presidente López Obrador por ella

Por  Ramón Verdín

"Daremos voz a las 1550 víctimas de Francisco Villa"

México.- Más que nunca, el Gobierno federal mexicano, encabezado por Andrés Manuel López Obrador, hace uso de personajes históricos, en un despliegue de desconocimiento con el fin de reforzar su discurso. La historia mexicana no debe ser presa de ideologías que respalden a los gobernantes, abundó Reidezel Mendoza Soriano, autor del libro Crímenes de Francisco Villa: testimonios.

Así, Mendoza comentó que Villa forma parte de la lista de personajes que las distintas Administraciones han empleado para granjearse simpatías entre la ciudadanía, reflejando incluso el desconocimiento, iniciado por el Partido Revolucionario Institucional (PRI), en torno a los personajes históricos y consolidado por Morena, especificó el historiador en entrevista exclusiva para EL DEBATE.

Sin embargo, hizo hincapié en los miles de víctimas que fueron asesinadas por órdenes del general Villa en un periodo histórico como lo fue la Revolución mexicana, calificado por el historiador como terrible. 

En este tenor, señala que historiadores actuales «padecen» de debilidades por ciertos personajes, como Felipe Ángeles (revolucionario contemporáneo de Villa), especialmente los más cercanos a López Obrador, como es Pedro Salmerón, especificó Mendoza, por lo que no extrañaría la intención de nombrar así al denominado aeropuerto de Santa Lucía [tal y como ha externado el Gobierno en sus publicaciones http://bit.ly/2Cfxvbb]. 

Aún hoy en día continúa la polémica sobre continuar honrando o no como héroes a estos personajes. 

¿Qué nos dice la historia oficial sobre Francisco Villa que no es cierto?

«El personaje de Francisco Villa había evitado abordarlo por algunos años, me concentré en personajes secundarios originarios de Chihuahua que tuvieron participación en la Revolución, pero en sus localidades.

El Estado mexicano convierte a Villa en figura histórica a partir de 1960 en una especie de acuerdo político con el segmento de los perdedores, vamos a decirlo, de la Revolución, que al enfrentarse al carrancismo o al obregonismo son vencidos.

Los veteranos de la División del Norte, todos estos soldados, militares, que convivieron con Villa, eran la facción derrotada, y el Estado integra a Villa al discurso nacional como por arte de magia; en Chihuahua, Durango y Sonora, en esa época, y aun hoy quedan recuerdos de esas masacres, matanzas, que llevó a cabo Francisco Villa.

Esa oposición de llamar héroe a Villa, entren o salgan Gobiernos, está muy arraigada, la idea del criminal que arrasaba comunidades y abusaba de mujeres».

¿Para qué nos sirve tener en la memoria este tipo de hechos?

«No podemos ser selectivos en lo que puede ser historia y lo que no. Pareciera que la historia oficial (la priista y la que retoma ahora particularmente Morena) no debe ser una herramienta política o presa de intereses mezquinos y políticos. Durante años, décadas, se quiso acallar estos testimonios contra la percepción heroica de Villa, hechos que narro en el libro, que recupero.

Obviamente, no están todos, reuní 1550 víctimas de Villa. Es necesario retomarlo, porque hay que reconciliarnos con el pasado.

Al menos, el propósito del libro no es desmitificar a Villa o un ataque contra él, simple y sencillamente darle voz a las víctimas del villismo, de la Revolución: campesinos, gente humilde, de clase media y alta que no estaban en ninguna facción y padecieron los excesos de este tipo de personajes. El libro tiene el propósito de reunir los testimonios de los descendientes, las memorias, las fotografías, lo que dejaron escrito o memoria oral de lo que padecieran estas familias, que la gente se entere que la Revolución, no es esta historia rosa donde todos eran muy desgraciados o muy buena onda. Los ciudadanos de a pie son los que padecieron esa década, que fue terrible para México».

Durante mucho tiempo se ha intentado ver a Victoriano Huerta como el máximo villano de la Revolución.

«Sí, es curioso cómo acaban Cárdenas, Calles, Carranza y Villa en el Monumento a la Revolución, están enemigos unos frente a otros en un monumento que sería otra más de las obras maestras del porfiriato. Iba a ser el Palacio Legislativo, y terminó como “Monumento a la Revolución”.

La historia oficial está llena de contradicciones, de cosas mal documentadas, escritas a propósito para justificar la presencia del Estado mexicano, obligado a crear mitos y leyendas para justificarse».

Como la relación entre el cristianismo y el Imperio romano...

«Es el problema cuando vemos a la historia como un dogma: el cristianismo es una religión, y la historia no debe ser una religión, es una ciencia que documenta, prueba hechos, cruza información, muy parecido a lo que hacen los periodistas y abogados». 

¿Cómo se enmarca Francisco Villa en el marco histórico mundial, en los relatos históricos más grandes?

«Villa forma parte del panteón de héroes de la historia oficial, fuera de los que escribimos en base a testimonios e indagamos en archivos, podríamos considerarnos una historiografía alterna, crítica.

A Villa se le asume en dos posturas: el antagonista al que no se le presta ninguna virtud, o en la historia oficial donde se le ensalza hasta el absurdo, donde no se admite ninguno de los excesos que cometió, y ninguna es positiva o absoluta.

Debemos conducirnos en lo que la evidencia y los testimonios nos aportan y tomarlos en cuenta. Finalmente, el historiador que diga que tiene la verdad, ya deja mucho que desear: no hay nada dicho en la historia». 

Andrés Manuel López Obrador retomó nombres que la historia ha consagrado (Juárez, Madero y Miguel Hidalgo), ¿qué lectura se le puede dar?

Refleja su personalidad contradictoria, poco documentada de la historia. Es evidente la tremenda ignorancia que tiene de cada personaje, es mi opinión como historiador. Es evidente que (López Obrador) pretende ocupar un sitio en la historia, ser la continuidad de esa triada o de esos cuatro personajes que él tanto ensalza, es lo que veo en esa idea de estar tanto mencionándolos, poniéndolos en billetes y en el escudo de su Gobierno.

¿Cómo ve los cambios que se han tenido en el papel moneda? ¿Qué discursos se intentan transmitir en estos cambios?

«Él tiene el poder, lo ejerce a capricho, y si quiere ver a Miguel Hidalgo en el billete de 500 pesos, en lugar de Diego Rivera y Frida Kahlo, lo hará. No tiene mayor trascendencia para lo histórico, corresponde más a un capricho de un Gobierno». 

Retomando la figura de Felipe Ángeles, cercano a Villa, después de los acontecimientos del 17 de octubre en Culiacán, el presidente lo citó en sus discursos y es el nombre que se pretende imponer al aeropuerto de Santa Lucía, ¿por qué cree que haya sido elegido?

«Viene el centenario del fusilamiento de Felipe Ángeles en Chihuahua, este mes se cumplen cien años. Responde a sus filias. Recordemos que un personaje muy cercano a López Obrador es Pedro Salmerón, que se dice experto en Revolución mexicana. Felipe Ángeles es uno de los personajes favoritos, por así decirlo, de estos historiadores: no tardan en anunciar alguna publicación o algún evento en el que le rindan culto a Felipe Ángeles». 

¿Cómo considera el estado actual del conocimiento en México de su historia?

«El modo de abordar la historia no ha cambiado desde el Estado, es doctrinal, contradictorio, con la idea de formar “buenos ciudadanos”.

En estos tiempos, donde la carrera de Historia, la carrera profesional, que ya tiene muchos años que se imparte en la Ciudad de México, ya traen otras ideas: trabajando en las aulas, en la investigación, en archivos, poco a poco han cambiado la mentalidad de las personas.

Hay mucho trabajo que hacer, y no necesariamente de cambiar la historia oficial por otra, sino a leer otras cosas, otras versiones, no encerrarnos a lo que nos enseñan desde las aulas, esa historia que no admite críticas o buenas intenciones entre los villanos.

Poco a poco se avanza en eso. Los jóvenes se apoderan de los espacios de cronistas y jefes de archivo que han hecho mucho daño, han sido aliados del sistema para publicar y decir cuanta sandez se les ocurre decir sobre la historia. Vamos bien, a pesar de los intentos por desaparecer las humanidades, seguimos sobreviviendo».

Se ha dicho que la historia latinoamericana es la hermana menor de la historia universal, ¿cómo ve los esfuerzos por redignificarla?

«Tenemos quinientos años escribiendo historia aquí, es obvio que se le considere así a la historia de América Latina. No debemos de perder de vista que la historia se hace todos los días, la manera en la que la abordamos, estudiamos, profesionalizamos, es como vamos avanzando en este terreno, no permitiendo que la historia se convierta en rehén de discursos, que se nos imponga una visión sesgada, permitiendo nosotros mismos, desde la lectura, contemplar todas las perspectivas, eso nos hará libres».

EL PERFIL
Nombre: Reidezel Mendoza Soriano.
Fecha de nacimiento: 28 de enero de 1980.
Profesión: licenciado y maestro en Historia de México por la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez.
Trayectoria: encargado del Archivo Histórico en el Arzobispado de Chihuahua y autor de los libros Jinetes rebeldes. Historia militar de la revolución en Chihuahua; Cazadores de la sierra. Historia militar de la revolución en Chihuahua; Rifleros de San Andrés; Guillermo Baca Ronquilo. Comerciante, maderista y revolucionario; Bandoleros y rebeldes. Las correrías de Heraclio Bernal, Ignacio Parra, Francisco Villa y Doroteo Arango; El villismo y la Iglesia católica; y Del Cerro Bola al río Bravo. Soldados de fortuna, forajidos e insurrectos en la rebelión maderista en la frontera (1910-1911).

LOS DATOS
Reedición
Recientemente, a través de plataformas electrónicas y en físico se encuentra disponible Crímenes de Francisco Villa: testimonios, donde se recogen delitos del caudillo.

Controversia
Bandoleros y rebeldes fue la tesis de Reidezel Mendoza, misma que le causó asperezas en el estado de Chihuahua por «desmitificar» la figura del caudillo Francisco Villa. 

CRÍMENES
2 diciembre 1915
85 hombres, entre ellos tres de origen chino y algunos menores de edad, fueron fusilados en San Pedro de la Cueva, Sonora. Todos eran vecinos pacíficos. Fue orden de Villa.

Entre 1915-1916
Desde diciembre de 1915, casi 300 ciudadanos chinos fueron ejecutados en las ciudades de Chihuahua, Parral, Camargo, Jiménez y Torreón por orden de Villa.

24 agosto 1916
Lugarda Barrio (viuda de Núñe), de 86 años, fue quemada viva. Su nieto, Agustín Ruiz Núñez, de 33 años, fue ejecutado a tiros el mismo día.

Noviembre 1916
Entre el 5 y el 10 de noviembre de 1916, 66 personas de origen chino fueron arrojadas al tiro de la mina de la Alvarado Mining Company, en Parral (Chihuahua), para ahorrarse cartuchos.

Diciembre 1916
El 22 de diciembre de 1916, Francisco Villa asesinó a 27 ciudadanos de origen chino, entre ellos comerciantes, hortelanos y un estudiante de 11 años.

Diciembre 1916
El 14 de diciembre de 1916, en Ciudad Jiménez, Chihuahua, la señora Celsa Caballero, de 71 años, fue quemada viva por haberse negado a entregarle a Francisco Villa a su hija María Chávez.

18 enero 1918
María de la Luz Portillo Moreno y su nieta Luz García, viuda de Sánchez, 83 y 29 años, respectivamente, fueron torturadas , apuñadas y quemadas vivas por órdenes del Fco. Villa.

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