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Menores, víctimas del crimen organizado en zonas de Jalisco

Menores en situación de calle o sin estudios son blancos del crimen organizado en varias zonas de Jalisco

Por  Agencia Reforma

Imagen ilustrativa: El Debate.

Imagen ilustrativa: El Debate.

Guadalajara, México .-"El monstruo de la calle tiene mil tenazas y de repente no sabes ni por dónde va a llegar, aunque tengas mucho cuidado, aunque no quieras tropezar, (...) tropiezas", refirió "O.

Ella fue niña de la calle y actualmente labora para una asociación civil que trabaja con menores sin hogar o en extrema pobreza en la Zona Metropolitana de Guadalajara.

"O" asegura que los niños y jóvenes que buscan un trabajo son la presa preferida de las células delictivas.

Jóvenes como "J", de 17 años, quien debe trabajar para ayudar a sus padres con los gastos del hogar.

"¿Un muchacho qué puede conseguir, un menor de edad? puede ser que lavando carros, y no ve la ganancia, uno ya no tiene que hacer y se va a los malos pasos, la mala vida", expresó.

Los jóvenes son la presa favorita para los criminales. Foto: Reforma.

"J" cuenta cómo las plazas reclutan a sus prospectos.

"Lo que hacen es ir a diferentes lugares como Tonalá, Tlajomulco (...) para recoger a muchachos que viven en la calle o andan en esos pasos (de la droga), para así llevárselos y los dejan en el cerro; como nadie los reconoce", refiere.

Una vez cooptados, los muchachos tiene alguien que cuide de ellos.

"No es de que día que trabajan día que les pagan, no (...) la plaza les paga cada semana, si se enferman les pagan medicamentos, ¡o sea, sí cumplen!, (...) cosa que el Gobierno no hace", cuenta "O" desde su propia experiencia.

"Es una empresa en donde el que no arma michas, está pesando y para aguantar la rutina, pues hay que ponerse locos, para estar aguantando toda la noche", añadió.

"Yo le trabajé hace muchos años, antes de que me rehabilitara (...) cuando yo decidí dejar y empezar a alivianarme(...) a una pareja, que era la que controlaba ciertos barrios, a él lo balearon y a ella la destazaron".

Muchos temen que el crimen organizado les haga algo a sus familiares. Foto: Reforma.

Su hogar durante 13 años ha sido la zona del Cerro del Cuatro, en Tlaquepaque, un escenario frecuente de ejecuciones y narcomenudeo.

Durante 2018 y los dos primeros meses de 2019, 116 asesinatos se han registrado en dicha zona.

"J" teme que que su vida pueda cambiar de un día para otro.

"Un primo de una ex novia se metió también ahí (...) quiso la mala vida, se metió con ellos y al día siguiente lo arreglaron todo al muchacho ropa original, tenis originales", menciona "J".

A la semana volvió a ver al muchacho, golpeado, con una mano quebrada y sin poder caminar bien. Se gastó dinero de más y no entregó la cuota completa.

"J" dijo que actualmente alrededor de su casa hay, al menos, cuatro puntos donde las plazas están concentradas, y es por eso que vive a la expectativa de no saber qué puedan hacerle a él o sus seres queridos.

"Uno ya se levanta normal, sólo te da miedo por tu familia", asegura.