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Niños en adopción son los menores invisibles de México: Mayela Sánchez

En entrevista para EL DEBATE, destaca el rezago en materia legal de los procesos de adopción dentro de los 32 estados

Por  Lorena Caro

Niños en adopción son los menores invisibles de México: Mayela Sánchez(Foto: El Debate)

Niños en adopción son los menores invisibles de México: Mayela Sánchez | Foto: El Debate

Aunque se habla de un aproximado de 30 mil menores en espera de ser adoptados en México, la realidad revela que ni el Senado ni la Cámara de Diputados ni el Sistema DIF Nacional ni el Sistema de Protección Integral de los Derechos de las Niñas, Niños y Adolescentes cuentan con una cifra oficial. No existe un registro nacional que lo sustente, y aunque en cada estado se debe contar con las propias cifras, tampoco existe una legalidad que lo exija. 

En 2018, surgió un movimiento que ha comenzado a tomar fuerza: Embajadores y Embajadoras por la Adopción en México, que comenzó con una petición en la plataforma Change.org, y hoy espera incidir en la creación de la Ley Nacional de Adopciones en México. 

Desde hace cinco años, Mayela Sánchez, originaria de Querétaro, ha estado involucrada en la labor social y ha colaborado en casas hogar y proyectos para empoderar a la niñez mexicana. Su historia de adopción la llevó a abrirse camino a sus 32 años para fundar Embajadores y Embajadoras por la Adopción en México, el grupo de expertos legales, psicológicos, académicos, entre otros, que busca darles voz a los menores sin familia. 

Mayela vivió en una sociedad en la que no se hablaba de adopción, donde se le discriminó por su historia, pero que le permitió descubrir que no estaba sola: «Descubro que hay más familias que necesitan ayuda, que hay hijos por adopción que se sienten igual que yo, pero sobre todo descubrimos la urgente necesidad de que a los niños de México, institucionalizados, se les dé una voz, que para mí son los verdaderos niños invisibles de México», contó en entrevista para EL DEBATE vía telefónica. 

El colectivo acudió al Senado en el marco del Día Nacional de la Adopción en México. Foto: El Debate

El tabú de la adopción 

Como colectivo, ha denunciado la falta de un registro nacional tanto de menores institucionalizados, que son quienes esperan ser adoptados, como de menores en procesos legales, pero que permanecen separados de su familia; además de la falta de un registro de los padres que quieren adoptar en México y el rezago en la aplicación en todo el país del acogimiento familiar, que es un derecho otorgado a niños, niñas y adolescentes, para que familias que así lo deseen puedan acogerlos en sus casas mientras la ley resuelve su situación legal. 

Vía telefónica, Mayela Sánchez explicó que los mexicanos siguen viendo a la adopción con tabú y prejuicio, más que como una manera de hacer familia. La ciudadanía —indicó— lo sigue asociando con caridad, aunque cumple con restituirle al menor el derecho de tener un hogar. 

En este panorama, agregó que las leyes tampoco ayudan: «Los mexicanos también están muy confundidos de cómo se debe de llevar una adopción. Lo que pasa en el país es que cada estado rige los procesos de adopción con sus propios códigos civiles o por sus propias leyes de adopción estatales, entonces aquí te estoy hablando de que en México, si son 32 códigos civiles, con 32 estados, hay 32 diferentes maneras de adoptar en el país», explicó. 

México, rezagado en leyes

Lo anterior —dijo— dificulta mucho los procesos y causa confusión, frustración y que mucha gente decida ni siquiera iniciar los procesos porque no existe la homologación en el tema. 

Lo alarmante es que también en otros países avanzan en esta materia, y en México no. 

Las cuestiones políticas también inciden. Indicó que cada Administración estatal decide qué tanto empeño le ponen a resolver situaciones relacionadas al aspecto legal de los menores: «Entonces, también los niños desde esta perspectiva sentimos que sufren cierta discriminación por su ubicación geográfica».

Hizo hincapié en las palabras que dijera el secretario en Sipinna, Ricardo Antonio Bucio Mujica, hace unos años, en donde mencionó que en México se regula y se sabe dónde están, por ejemplo, los celulares, quién los tiene, quiénes son los dueños, quién los paga, pero que no se sabe dónde están los niños: «Él trataba de hacer una comparativa, pues cómo es posible que viviéramos en un país donde se sabe dónde están los celulares, pero no sabemos dónde están los niños y qué está pasando con ellos, cuál es su estatus legal, entonces eso es alarmante», aseguró. 

Ley general, sin efecto en estados

Al no existir una directriz legal que les permita a todos los estados llevar un mismo ritmo en materia de adopción, indicó que han buscado la creación de la Ley Nacional de Adopción que homologue los procesos.

Desde el 2018 han mantenido contacto con instancias de Gobierno como el Senado y la Cámara de Diputados para debatir sobre el tema. Con ello lograron que desempolvaran las reformas generales a favor de los niños, las niñas y los adolescentes, donde se mejoran ciertos procesos de la adopción, incluso este 3 de junio en el Diario Oficial de la Federación se publicaron los cambios [ver gráfica]. Sin embargo —aclaró— sigue sin ser una ley nacional todavía: «Cuando es una ley general, los estados tienen esa autonomía de adaptarse o no. Por eso nosotros buscamos una ley nacional, porque mandata y obliga a adaptarse a ciertos lineamientos; mientras que una ley general solo les da la guía. Eso es lo que ocurre, pero no es una obligatoriedad o mandato», explicó.

Mayela, quien ahora radica en Saltillo, Coahuila, señaló que se estima que por cada año que un niño institucionalizado no es adoptado, pierde cuatro meses de su desarrollo emocional, cognitivo y psicológico, así como todo el desarrollo que a un niño le corresponde: «El niño crece con un mecanismo de autodefensa que lo hace siempre estar alerta, a la defensiva, y son los niños que, ya creciendo, a lo mejor son los primeros en estar en el crimen organizado, en la trata de personas; son personas que no pudieron desarrollarse como cualquier niño normal, son los niños que se exponen ante cualquier tipo de situaciones».

La alternativa —insistió— es el acogimiento en casa, que se dictaminó en la Ley General de los Derechos de Niños, Niñas y Adolescentes, que ya se debería implementar, pero que no lo llevan a cabo todos los estados. 

Reconoció que existen llamados sociales que han tomado fuerza y que ponen a la adopción entre sus alternativas, como el caso del movimiento Pro Vida, que sugiere la adopción en lugar del aborto legal; o los movimientos LGBT, en el que las parejas del mismo sexo buscan adoptar. 

Ante esto, Mayela indicó que reconocen que la adopción es una alternativa para todas las personas que quieren darle otra oportunidad a su hijo; sin embargo, consideró que el tema, junto con el aborto y Pro Vida, es solo una mínima parte de lo que abarca la adopción. Apuntó que, del 100 por ciento de los niños que existen en adopción, solamente el cinco por ciento son bebés recién nacidos o muy pequeños.

Son los niños más fácil que se dan en adopción, porque es lo que buscan las familias mexicanas; pero la mayoría que están institucionalizados son de más de siete años, y son los niños que menos desean adoptar.

«Nosotros sabemos que somos una alternativa a estas mamás que a lo mejor no saben si abortar o no, pero no es nuestra bandera principal. Nuestra bandera principal es la adopción, no solo de los bebés chiquitos, sino de los niños grandes que siguen institucionalizados», reafirmó. 

Sobre la adopción de parejas del mismo sexo, señaló que Embajadores y Embajadoras por la Adopción en México están enfocados cien por ciento a los derechos del niño y no a estar a favor o en contra de ningún otro movimiento.

Detalló que se han conformado por miembros de diferentes ideologías, creencias religiosas y políticas, pero existe un código dentro del colectivo que los iguala, y es el interés de los niños: «No te vamos a decir que sí, sí parejas del mismo sexo o no, porque nuestra posición es muy neutral en cuanto al respeto, pero sí creemos que un proceso para ver quiénes pueden ser idóneos hace falta, hace muchísima falta en México», aseguró.