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Sondeo percibe insatisfactorios los cambios a educación primaria

Estudio de opinión realizado en línea por EL DEBATE considera los nuevos criterios de evaluación

Por  Fabiola Cerros

Sondeo percibe insatisfactorios los cambios a educación primaria(Foto ilustrativa El Debate)

Sondeo percibe insatisfactorios los cambios a educación primaria | Foto ilustrativa El Debate

Aprobar el grado correspondiente solo con cursar el año escolar supone una desatinada decisión por parte de la Secretaría de Educación Pública, así lo manifestó el 58 por ciento de los ciudadanos encuestados en un sondeo digital realizado por esta casa editorial, quienes calificaron entre malo y muy malo el criterio [pregunta 1]. 

La defensa de estos cambios viene por parte de la Administración lopezobradorista. El secretario de la SEP, Esteban Moctezuma, ha calificado como un esfuerzo enfocado a la educación integral y a impulsar la educación a un futuro brillante [https://bit.ly/2w382yB]. «No se trata de una medida para hacer de la educación algo laxo, se trata de pensar muy profundamente en las niñas y niños», subrayó Moctezuma en un video disponible en su cuenta oficial de Twitter, mismo en el que calificó de ridículo reprobar a niños en los primeros dos años de primaria.

Negativa 

El instrumento demoscópico aplicado vía web por EL DEBATE cuestionó la aceptación y los posibles puntos de crecimiento que ofrecen las recientes reformas educativas, específicamente los distintos criterios de evaluación para alumnos de primero y segundo de primaria. 

Para esto, más de la mitad de quienes realizaron el ejercicio —un 67 por ciento— indicó que, de estar en sus manos, desaprobarían los cambios [gráfico 3].

Ilustración: El Debate

Controversia 

«Harán falta retos y que los niños aprendan que esto se trata de echarle ganas y poner atención, no solamente asistir a clases», manifestó para EL DEBATE un padre de familia mochitense al ser cuestionado sobre los cambios. Él, que cuenta con dos hijos en cuarto y sexto grado de primaria, rechazó abiertamente las nuevas líneas a seguir del sistema educativo. 

Por otro lado, Ramón Rodrigo, originario de Culiacán y padre de una niña de 3 años, indicó que si bien su hija aún no cursa la primaria, considera pertinentes los cambios: «A esa edad no tiene sentido que un niño repruebe, ni porque que tenga alguna necesidad especial. Los maestros tienen que garantizarles la educación y no truncarles el camino tan pronto. ¿Qué caso tiene que reprueben a un niño tan pequeño? A esa etapa es compromiso de los padres y de los profesores. Veo cero inconvenientes», indicó. 

Marta Wong, cuyo hijo cursa primer grado en Los Mochis, sostuvo que no se trata de una decisión tan determinante, pues aprobarlos en automático es una situación que no puede afectar, debido al grado y a la edad de los niños en ese nivel. 

Afectaciones

A pesar de demostrar su negativa ante la nueva manera de evaluar, los criterios actuales que se conforman con calificaciones recibieron cierta inconformidad, pues los sujetos a evaluación consideraron que la actual manera de calificar no refleja un grado real de conocimiento, pues alrededor de seis de cada diez de los consultados se pronunciaron de esa manera. 

Asimismo, en el estudio se plantearon las posibles promociones negativas que esta medida podría generar, como un alto porcentaje de ausentismo y deserción escolar [pregunta 4, inciso a], donde un 44.83 por ciento pronunció en ese sentido; mientras que el 49.43 por ciento pronosticó que no habría un impacto perjudicial en la asistencia escolar; y el 5.74 por ciento de los evaluados indicó no saber cuál sería el resultado.

Para ello, la psicóloga educativa Karla Sandoval, quien a su vez forma parte de una Unidad de Servicio y Apoyo a la Educación Regular (Usaer), explicó que es un tema delicado. Comentó que en primero y segundo grado se contemplan las herramientas más básicas, como leer, escribir, sumar y restar, y de no asegurarse ese conocimiento, generaría problemas a futuro: «Si los niños no pueden consolidar ese tipo de aprendizaje, lo van a ir arrastrando en los siguientes años». 

Ilustración El Debate

En este tenor, un 60 por ciento de los evaluados consideró que existirá, efectivamente, un rezago escolar en la lectura y escritura [inciso b], ligado precisamente a esta nueva modalidad de aprobación.

En cuanto a truncar el sentido de responsabilidad y desarrollo de compromiso, los resultados del sondeo indicaron igualmente una reacción negativa, pues el 51 por ciento de las respuestas apuntaron a una posible afectación en ese sentido [gráfico d].

Karla Sandoval alertó también cómo podrían verse los menores perjudicados en esos aspectos: «Va a afectar demasiado la capacidad que tienen los niños. Eso hace que los niños no se hagan responsables de su propio aprendizaje, es muy importante que tengan la noción de la responsabilidad que tienen al estar cursando la escuela», advirtió la psicóloga. 

Responsabilidad

«Con esto no se van a hacer responsables. No existirá el mismo compromiso, en lugar de buscar otro tipo de soluciones, como otro tipo de adecuaciones curriculares. Los maestros están esperando cierto tipo de aprendizaje, y si este no existe, ¿por qué habría de pasarlos a otro nivel?», finalizó Karla Sandoval.

De la misma forma, la maestra titular para la SEP, Ali Adilene Valdez Arredondo, consideró que con los cambios se vislumbra un problema para el desarrollo académico: «Con esta medida se avecinan otro tipo de problemas de mayor dimensión, como un mayor rezago en los alumnos; más aun en los primeros dos grados, que es donde se apropia de la lectura y la escritura», acusó Valdez. 

A pesar de ello, los resultados del sondeo concluyeron que, en sentido de desarrollo de autonomía, no habrían daños relacionados con el nuevo acuerdo, esto según percibe el 49.40 por ciento [gráfico c].

Gestiones

Respecto a esta política pública, la maestra de primaria detalló que hace falta participación y opinión de docentes propiamente: «Se nota que las personas que están tomando decisiones en este tema son solo investigadores, políticos, economistas, etcétera, y no maestros frente a grupo que conocen la realidad de las cosas», dijo. 

Agregó que, idóneamente, a la hora de decidir reprobar a un alumno, la decisión es compleja y requiere revisar diferentes aristas: «Cuando un maestro reprueba es porque ya realizó un expediente a lo largo del ciclo escolar, aplicó actividades diferenciadas y diseñadas exclusivamente para el problema del alumno; habló con los padres o tutores para solucionar el problema», adujo Valdez Arredondo.

Aseveró que reprobar en esa etapa se debe a una justificación, y, a pesar de ser una decisión difícil, se toma para evitar dañar el desarrollo integral en la educación del niño: «Ya sea rezago o una condición específica del alumno, no es una decisión fácil y sabemos todo lo que puede provocar, pero es para evitar un daño mayor en el aprendizaje del alumno», finalizó.

Controversia por acuerdo de no reprobar a menores

Los cambios a las normas generales para la evaluación, la acreditación, la promoción y la certificación en la educación básica han sucedido continuamente.

Durante la Administración de Enrique Peña Nieto se modificaron en el 2013 (cuando Emilio Chuayffet se desempeñó como secretario de Educación Pública) y en 2016 (con Otto René Granados Roldán). Estos cambios ocurren debido a retroalimentaciones del sector magisterial, por lo que se esperarían nuevos ajustes en la materia en el Acuerdo 696 del Diario Oficial de la Federación (DOF), por el que se establecen, abundaron los académicos Jaime Eugenio Miranda y Prudenciano Moreno Moreno. 

En el manifiesto más reciente —publicado por Moctezuma [https://bit.ly/30u6Imc]— se comunica que la educación preescolar se acredita con el solo hecho de haber cursado el grado correspondiente; mientras que primero y segundo grado de la educación primaria se acreditan con el solo hecho de haber cursado el grado correspondiente.