Estilo y vida

¿Amor digital?

ESTILO
Avatar del

Por: EL DEBATE

Twitter, Facebook, Whatsapp… Las tecnologías han cambiado la manera en que se crean y desarrollan las relaciones sociales, también las de pareja. Hablamos con Mila Cahue, psicóloga especialista en terapia de pareja y autora del libro Amor del Bueno, para que resuelva algunas de nuestras dudas y nos de recomendaciones de uso. Atentos.

¿Cómo afectan las nuevas tecnologías a las relaciones de pareja? ¿En qué las benefician y en qué las perjudican?

En la medida en que tan sólo se trata de un instrumento más a nuestro alcance, el cómo lo utilicemos puede afectar de manera positiva o negativa, pero depende finalmente de nosotros. Las nuevas tecnologías, en las manos no adecuadas, pueden suponer un exceso de control sobre la pareja: saber dónde está, con quién habla, llamar innumerables veces todos los días (eso sí, con la excusa de "cuánto te quiero o cuánto te echo de menos"). También puede suponer leer o escuchar mensajes subidos de tono, agresivos o desagradables si no se tienen la capacidad suficiente para decir NO o, simplemente, colgar o apagar el aparato. Sin embargo, pueden tener un efecto maravilloso cuando se usan con sentido común y delicadeza, para enviar el mensaje adecuado en el momento correcto; para proponer planes sorpresa o decidir cambios de último momento de manera consensuada, o para sentirnos seguros de que, alguien que nos quiere bien, está fácilmente disponible a tan sólo un gesto del pulgar.

La tecnología se encarga de poner a nuestro alcance todas las herramientas para poder seguir cuidando y queriendo bien a los que amamos. Su uso adecuado permite que las relaciones de pareja consoliden la confianza recíproca, se enriquezcan gracias al intercambio de información, o se sientan más próximas emocionalmente. Por otro lado, lo que podría parecernos que, a priori, las perjudican, quizás sea la manera de darnos cuenta de que estamos con una persona excesivamente inmadura, controladora, celosa patológica, o abusiva.

¿Son menos reales las relaciones que se crean en la red o mediante una app? ¿Es algo relegado a los frikis?

En absoluto. Si tenemos en cuenta que la red es simplemente un medio, pero que las relaciones se consolidan finalmente cara a cara, ¿qué más da conocerse en la plaza del pueblo, en un bar, en una fiesta o en Internet? Se convertiría en problema si la relación es exclusivamente por la red, pues ahí probablemente estaremos enamorados… de la pantalla del ordenador. Nos faltan múltiples elementos para determinar si una persona puede pasar a formar parte de nuestra intimidad afectiva que, por supuesto, tiene que terminar siendo física (en el nivel que decidamos). Los mensajes, los chats, pueden facilitar la relación, pero no son "la" relación.

¿Con qué hay que tener cuidado?

Las situaciones que vivamos con gente en la red tan sólo nos ayudarán a ser más conscientes de las herramientas con las que contamos para relacionarnos, y si hay algo que todavía tengamos que aprender.:

- No creerse a pies juntillas todo lo que le dicen a uno por la red (ni en la vida real).

- No enamorarse perdidamente de la pantalla del ordenador (hay que quedar cuanto antes).

- No engancharse al primero que contesta (la red está llena de gente).

- No estamos obligados a contestar a todo el mundo que nos envía un mensaje. Haz una buena selección.

- No facilitar nuestros datos personales hasta que no sepamos exactamente con quién estamos tratando (y, aun así, tampoco es obligatorio).

- No permitir que nadie nos hable en un tono, un vocabulario o una frecuencia que nos incomode o desagrade (con no contestar o bloquear a esa persona, es suficiente. No hay que estar justificándose hasta el infinito de porqué se hace).

En esta nota:
  • 15080955 15079316 15077224 15076050