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Detecta a un buen maestro

CLAVES

Culiacán, Sin.- Sin duda, una de las profesiones más demandadas y competidas desde siempre, pero también de las más difíciles de desarrollar con ímpetu, paciencia, creatividad y 'amor por la camiseta', es la del maestro.

La docencia es y será la profesión más importante en la sociedad, ya que los profesores son quienes guían y asesoran a chicos y grandes en el desarrollo de la vida.

Si tienes problemas para elegir al maestro de calidad para tus hijos, no te preocupes, pues Sixto Rosas Hernández, jefe de Servicios Regionales de la Sepyc en Ahome, ofrece algunos tips para descubrir al profesor ideal.

Perfil profesional.

Sin duda, esta característica es básica en todas las profesiones. Sin embargo, un buen maestro debe tener un perfil intachable y altamente calificable. Para descubrirlo solo falta que le pidas el currículum y te darás cuenta de los conocimientos y lo calificado que está para estar frente a grupo.

Paciencia.

La paciencia es punto clave para un buen aprendizaje, ya que si un profesor no le tiene paciencia a sus alumnos, quiere decir que no es bueno en lo que hace y, además, es incapaz de estar al frente de un grupo de niños. Cabe señalar que unos necesitarán más tiempo y otros menos para hacer las tareas y comprender lo visto en clase. Aquí, los profesores tienen que ser pacientes por igual, tanto con los que terminan demasiado pronto y requieren algo más, como con los que necesitan más tiempo y que les repitan las explicaciones.

Autoridad.

La autoridad y entereza que muestra un profesor en el aula es básica para que el menor aprenda a respetar a sus superiores durante toda su vida. El respeto, que va a ser necesario en la educación global de los niños, tiene que mantenerse siempre como referente por parte del docente, y aunque este habrá de ser mutuo, será el maestro, especialmente en los primeros cursos, quien tendrá que establecer los límites en el aula.

Responsabilidad.

La responsabilidad es un valor universal, este no es precisamente un rasgo exclusivo que debe tener un maestro, sino que debería ser común a la totalidad de la vida. Es fundamental frente a los niños, porque recuerda que el profesor debe ser un espejo intachable para los menores, ya que estos imitan y aprenden de ellos.

Facilidad de palabra.

Aquí entra perfectamente la frase de que "eres lo que hablas": un buen docente debe tener un vocabulario coloquial, debe expresarse para todos, que todo el alumnado entienda lo que explica. Todo buen profesor debe contar con la característica del "don de la comunicación" y, con base en este, saber si los estudiantes aprendieron lo expuesto.

Creatividad.

Esta es un cualidad muy importante. La creatividad e imaginación son importantes para "sacarse de la manga" propuestas de solución viables. Esta creatividad también resultará muy útil a la hora de hacer planteamientos didácticos novedosos o interesantes. Es necesaria para solicitar medios o equipos necesarios y disponibles para mejorar su trabajo.

Motivación.

Siempre hay que saber cómo motivar a los niños, especialmente si sus resultados académicos no son los mejores. Este es un rasgo que exhibe el profesionalismo de los mentores. Es un punto muy importante, aquí los profesores se deben de esforzar al máximo para que los niños le echen ganas a los estudios. Además, en este punto los docentes deben motivar y elevar la seguridad de los pequeños. La motivación no hay que reservarla para los momentos o situaciones de crisis. La motivación, al igual que la evaluación, ha de ser continua. El maestro debe buscar los argumentos necesarios para que los niños vayan motivados todos los días a clase. Tal vez sea este su mayor reto.