Estilo y vida

El cuidado del ambiente

Es necesario inculcar el cuidado del entorno desde temprana edad

Por  Andrea del Carmen Montenegro Sánchez

Niños cuidando el ambiente (foto temática).

Niños cuidando el ambiente (foto temática).

“Se necesita gente que esté preocupada por su entorno porque estamos llegando a cuestiones muy graves como el calentamiento global que nos esta superando, estamos llevando también a un límite, a una capacidad de carga a la naturaleza, y los recursos naturales no son infinitos ni inagotables”, puntualiza Érika Pagaza Calderón, master en Ciencias por el Instituto de Biología de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), especialista en conservación y en educación ambiental, Curadora y Directora Científica del Jardín Botánico Culiacán, quien expone el tema de la cultura del cuidado del ambiente y los niños. Todos pueden involucrarse en el cuidado del ambiente, desde las áreas que les rodean. Y obviamente los padres pueden dirigir mucho a sus hijos, ya que no solo son herederos de sus genes, sino también de sus costumbres y del planeta.

Cultura

“Es importante que desde pequeños adquieran una cultura ecológica porque entre más adulto eres, se hace cada vez más difícil cambiar las costumbres, modificar los hábitos. Lo mejor es, formarlos desde niños”, considera la especialista en el ambiente. Ellos entienden perfectamente por qué no deben tirar la basura en la calle, por qué hay que separar la basura, por qué no talar los árboles, por qué no cazar a las aves y a los animales en peligro de extinción. Hay que formar también individuos responsables ambientalmente.

Uno de los puntos más destacados en que se debe de educar a los pequeños, es que entiendan que el ser humano no es como ‘la joya de la corona’ del ambiente, del ecosistema, del planeta. Sino que somos parte de una cadena y una red ecológica. “Finalmente también tenemos que entender que no somos lo máximo en la evolución, que formamos parte de un ecosistema, en el que si una especie está en riesgo, también lo estaremos nosotros. La naturaleza no es una suma de elementos aislados, somos elementos que todos estamos relacionados”.

Otra cosa de gran impacto que también pueden hacer los padres es plantar un árbol con sus hijos, que los niños puedan ver crecer ese árbol, y puedan ver que su herencia no solo pueden ser las cosas materiales que les dejen o sus valores, sino su entorno. Y ver crecer un árbol que tu plantaste desde niño, con tus padres, puede fomentar un gran amor a la naturaleza.

“También invitaría a los padres a fomentar que los niños hagan vínculo con una mascota”, afirma Érika Pagaza. Muchas veces una mascota va a ser el primer contacto con el mundo natural. Y si tenemos un pequeño perro, un gato, no verlo como un regalo, como una cosa, sino verlo verdaderamente como un ejercicio de responsabilidad ante otro ser vivo. Eso de en las fechas especiales dar de regalo una mascota a los niños, sin haber previamente formado en la responsabilidad que representa el cuidado de otro ser vivo, es un grave error, una mala práctica, muchísimo más si son niños pequeñitos, que ala mascota la agarran de juguete, no lo saben cuidar y hasta lo pueden lastimar ya que los tratan con brusquedad. Pero como familia si hay que darse la oportunidad de cuidar y proteger a otro pequeño ser vivo que depende completamente de nosotros. Jamás permitir el descuido de un animalito, muchísimo menos el abandono del mismo. Hay que educar en el respeto a la naturaleza, para tener una convivencia lo más armoniosa posible.

Hay que evitar el miedo a que toquen, a que jueguen con tierra, a que se ensucien. Por supuesto con los cuidados necesarios de que el niño no de ponga en riesgo su salud ni se ponga en peligro. Que descubran el mundo que les rodea de animales, plantas. Eso es espectacular y es una curiosidad natural que como humanidad tenemos. Si vemos un animal, un grillo, una rana, un sapo, no ir a correr inmediatamente a eliminarlos, matarlos, no. Hay que respetarlos, se pueden tomar y liberarlos fuera de la casa.

También invitaría a las maestras y maestros que puedan diseñar pequeños experimentos de naturaleza donde los niños puedan darle más seguimiento. La directora científica del Jardín Botánico considera que de las cosas más importantes que deben retomar en las escuelas, es que los niños, también desde pequeños empiecen a cuidar de un huerto, más allá del experimento del frijol y de la germinación. Los niños son muy vivenciales, aprenden haciendo. Entonces si ellos se involucran directamente en el cuidado de estos huertos, de los árboles de su escuela, los de su casa, o los del parque de su colonia, esto generará mucha más conciencia y responsabilidad ambiental que si nada más lo lee en un libro.

Acciones

Algunas de las acciones más destacadas que se deben de realizar para fomentar el respeto al ambiente en los niños serían:

No dejarles tirar basura por las ventanas de los carros. Claro, y que tampoco los adultos lo hagan.

Hay que predicar con el ejemplo, los niños aprenden viento.

Pueden leer cuentos sobre la naturaleza con sus hijos.

Ir con los niños de paseo a los parques, el bosque, en ves de pasar horas en la computadora, los videojuegos, las series o la televisión.

De lo más bonito que pueden darles es tiempo de calidad conviviendo con ellos en el exterior.

Salir a andar en bicicleta.

Jugar en el parque con una pelota

Ver a las aves que rodean los árboles.

Evitar totalmente el maltrato a los animales.

Que estén conscientes de sus hábitos de consumo; preferir cosas que no tengan empaque; el tratado del agua; preferir jugar al aire libre o con juguetes sencillos a un juguete con pilas que son de los principales contaminadores. La gente desecha las pilas directo en la basura cuando estas tienen componentes químicos que son muy contaminantes y nocivos para el ambiente y lo correcto es juntarlas, y cuando haya varias entregarlas a centros de acopio, de reciclaje especiales que reciben este material y les dan el tratamiento adecuado.

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