Estilo y vida

Emociones bajo control

Los pequeños deben aprender a que sus sentimientos no los dominen

Por  Andrea del Carmen Montenegro Sánchez

Niña castigada (foto temática).

Niña castigada (foto temática).

A todas las madres y los padres les ha pasado que ante una negativa, su hijo pierde el control y estalla en cólera con tremendas rabietas y, se diga lo que se diga o se haga lo que se haga, no logran apaciguar la situación. Esto es de las más claras manifestaciones de la falta de autocontrol que tienen los niños.

“El autocontrol es la capacidad del ser humano de controlar sus propios impulsos, sentimientos y emociones”, señala Margarita Yovellyn Nuñez Rodríguez, licenciada en sicología, sicopedagoga de Secundaria del Colegio San Sebastián, quien explica el tema.

Es muy importante por el hecho de que es una herramienta que en momento de crisis nos permite reaccionar de la manera más apta, puesto que nos hace conscientes de regular nuestros impulsos de manera voluntaria. “Esto con la finalidad de alcanzar un mayor equilibrio personal, teniendo el manejo y control de nuestras emociones y regular nuestro comportamiento”, manifiesta la especialista.

Desarrollo

Para ayudar a desarrollar en autocontrol en los niños, primero, básicamente, la cuestión es enseñarle desde pequeños a identificar, aceptar y conectar con sus emociones. “El ser humano se guía por relaciones con los demás, las cuales generan sentimientos que derivan de cada una de las situaciones. Estos se pueden encausar, y los padres primeramente, son los que tienen que enseñar, orientar a los niños y jovencitos en como actuar de la mejor manera para su propio bienestar y que tengan una sana convivencia”, afirma la sicopedagoga.

Primeramente hay que focalizarlos a que reconozcan emociones en ellos, identificar y reconocer cuales son, en qué momento surgen, cuando las siente, que situaciones le generan que emociones, como distinguirlas, como distinguir una emoción de un sentimiento, como actuar dependiendo de cada una de ellas, de las situaciones. Enseñarles a reflexionar como actuar ante cada una de estas. Enseñarles ejercicios de respiración, técnicas de relajación, es sumamente recomendable crear hábitos saludables: hacer ejercicio, una buena alimentación, que descansen bien.

Consecuencias

Las consecuencias de no desarrollar autocontrol, perjudica las relaciones sociales, y a que solo seguir los impulsos al momento, no desarrollar la debida afinidad a cualquier situación, puede ser causa de conflicto, genera poca tolerancia, frustración, afecta la convivencia con los demás, porque ante cualquier mínima situación, ante el poco autocontrol, podemos generar conflicto, ya que se actúa por puro impulso. Se muestra ira, frustración, poca tolerancia hacia las demás personas.

“Actualmente parece que si hay más problemas de autocontrol en los niños y jóvenes. Trabajando con adolescentes nos damos cuenta que de por si por la edad, la etapa en la que se encuentran se dejan guiar más pos impulsos, por el único hecho de actuar y de ser, y eso no los hace conscientes de las consecuencias que pudieran tener, no miden el alcance de las cosas, actúan por impulso y eso los lleva a no tener control de las emociones”, indica Margarita Yovellyn Nuñez.

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