Estilo y vida

Lactancia materna protege a los niños de la obesidad

SALUD

Por: EL DEBATE

Un niño que no fue alimentado con leche materna tiene más probabilidades de sufrir obesidad que el que sí la tomó. En México sólo 14.4% de los bebés son alimentados con leche materna. En contraste, el país ocupa el primer lugar mundial en obesidad infantil.

Dar leche materna es como si el bebé recibiera un trasplante de tejido vivo a su tubo digestivo, asegura la neonatóloga del Hospital Civil Fray Antonio Alcalde, Laura López Vargas. "Los nutrientes son de fácil digestión y se incorporan de inmediato al crecimiento y desarrollo. De tal forma que las hormonas que participan en la asimilación de estos nutrientes son un tejido vivo y van a mantener un metabolismo amigable".

La explicación no es tan complicada, indica la especialista. Los nutrientes que aporta la leche materna al organismo del bebé reconocen a todas las demás hormonas participantes, como la leptina, que no permite que los tejidos grasos se excedan en su crecimiento, más allá de lo conveniente para el ser humano.

En México, de acuerdo con la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición (Ensanut) de 2012, tres de cada 10 niños tienen obesidad, mientras que siete de cada 10 adultos también la padecen.

A inicios del mes se conmemoró la Semana Mundial de la Lactancia Materna. Se informó que entre 2006 y 2012, en México se tuvo una baja de ocho puntos porcentuales en la materia; pasó de 22.3% a 14.4%, de acuerdo con datos del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef).

Además de prevenir sobrepeso y obesidad, el niño amamantado tiene menos probabilidades de infecciones o graves enfermedades, pues la leche materna da protección inmunológica contra diversos virus, bacterias y parásitos. "Los niños que no estuvieron a la lactancia materna están en tremenda desventaja, es un trasplante de tejido vivo, y son células que se van a incorporar al cerebro para ser el motor y energía para seguirse desarrollando. Va a proveer a la estructura de la visión, corteza cerebral, maduración de neuronas".

Mito: "El bebé no se llena"

Algunas de las principales causas por las que las madres evitan dar leche materna o la interrumpen antes de tiempo, es porque piensan que el bebé no se llena. Por eso, recurren desde los primeros días a la leche en polvo.

Además, el niño amamantado gana menos peso que el que consume leche de fórmula. Por eso las madres creen que no está siendo bien alimentado. Laura López Vargas, neonatóloga del Hospital Civil Fray Antonio Alcalde, refiere que los niños que toman leche materna no ganarán peso en el mismo ritmo que los que toman otra.

El bebé no requiere grandes cantidades de alimento, pues su cámara gástrica es similar al tamaño de una moneda de cinco pesos, por lo que se llenará con 20 mililitros de leche materna.

Tratar de saciar al menor es un factor determinante para la aparición del reflujo. "Hay insistencia de que el bebé no se llena únicamente con leche materna, entonces, le sobre dosifican con las fórmulas y ahí viene el reflujo. De por sí, es una condición muy común en los bebés por inmadurez, y no se diga si las cantidades sobrepasan la capacidad del estómago de los chiquitos".

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