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Productos de higiene femenina pueden ser tóxicos

SALUD

Las sustancias químicas nocivas nos persiguen a diario: en alimentos, cosméticos, productos de limpieza y, ahora, ha sonado la alarma en relación a que también están presentes en los productos de cuidado femenino, como tampones, toallas higiénicas y jabones para aseo íntimo.

"Chem Fatale", un estudio que examina toallas higiénicas, tampones y jabones íntimos, dio a conocer los graves efectos de las sustancias químicas tóxicas en productos de cuidado femenino para la salud, debido a las conexiones directas con el flujo sanguíneo de la mujer.

Algunos de los dañinos ingredientes que se encontraron en estos productos fueron pesticidas, tintes y dioxinas, las cuales han sido identificadas por la Organización Mundial de la Salud (OMS) como Contaminantes Orgánicos Persistentes, unas sustancias altamente tóxicas, que tienen una lenta degradación física, química y microbiológica, y que se acumulan en los tejidos grasos.

Casi el 85% de la población femenina utiliza tampones. Este informe, publicado en noviembre de 2013 por la organización Women's for the Earth (WVE), los señala como productos particularmente problemáticos, ya que contienen una gran cantidad de dioxinas que se ocupan para blanquear su algodón.

"Los productos de higiene femenina pueden cambiar el pH vaginal que normalmente es de 4.5, y es importante para mantener el ambiente vaginal inmune saludable. Los cambios de pH producidos por algunos productos afectan la composición de la microflora normal de la vagina, la cual es esencial para protegerla contra infecciones", explica María Verónica Núñez, enfermera matrona del Hospital Clínico UC.

Pero la mayoría de las marcas de productos femeninos omiten en las etiquetas la información desglosada sobre los químicos dañinos que contienen. "Creo que la toxicidad de los productos de higiene femenina podría ser una de esas cosas de las que no se habla porque la vagina es un tema tabú", dijo Ogonnaya Dotson-Newman, miembro del consejo de WVE a alternet.org.

Entre los componentes que utilizan para la fabricación de estos artículos son la benzocaina, metilparabeno, propilparabeno, benzetonio clorido, rojo 33 y nitropropano 1. A estos se suman sustancias que se encuentran en las fragancias que no se especifican.

"La vagina y parte de la vulva tienen tejido mucoso, más delicado que la piel. Estos productos químicos al contacto con la mucosa puede provocar alergia y responder con inflamación", dice la matrona.

Los tampones, por ejemplo, absorben el flujo natural de la vagina provocando resequedad en sus paredes, desequilibrio en la flora natural e infecciones. Algunos estudios relacionan el efecto de baja de defensas (inmunosupresor) y la inflamación, en el desarrollo de la endometriosis.

Riesgos

Según la revista estadounidense, Enviromental Health Perspectives, los químicos que se encuentran en estos productos podrían provocar:

- Cáncer: La mayoría de estos productos contienen en su algodón residuos de dioxina que absorbe el torrente sanguíneo. Esta sustancia no se elimina durante el proceso de producción, ya que da al algodón un aspecto más blanco para que sea más atractivo para las consumidoras.

- Trastornos neurológicos: La dioxina reduce los niveles de magnesio, que ayuda a la conexión entre las neuronas.

- Parkinson: Los pesticidas inhiben la actividad de un gen que controla los movimientos del cuerpo.

- Desequilibrio hormonal: Los plaguicidas son conocidos como disruptores hormonales, que interfieren en su funcionamiento.

- Riesgo de alteraciones genéticas: La mayoría de los productos de higiene femenina están hechos de algodón modificado genéticamente. El resultado del contacto con la piel nunca se ha probado. Lo que preocupa a algunos científicos es que los genes trans son conocidos por migrar al azar y afectar a los genes de los seres que viven en contacto con ellos.

- Riesgo de síndrome de shock tóxico: Los tampones pueden interferir con el equilibrio de algunas bacterias importantes para el cuerpo, lo que puede desencadenar en una enfermedad potencialmente fatal conocida como síndrome de choque tóxico.

Alternativas

Una buena opción sería comprar productos femeninos que estén hechos de algodón orgánico, que no contengan sustancias tóxicas como copas menstruales, esponjas de mar y toallas de tela.

Las copas menstruales son recipientes que se insertan en la vagina (de igual forma que un tampón) y una vez que se llena, entre cuatro y 12 horas de uso, se retiran, se vacían, se enjuagan y se vuelven a colocar.

Las esponjas de mar es lo mismo que un tampón que se enjuaga y reutilizan. Su textura alivia los dolores producidos por la menstruación.

La experta en ginecología recomienda un mecanismo de auto limpieza, con una flora bacteriana normal que la protege. El lavado de los genitales debe ser sólo con agua, sin jabón; secado con toalla de papel o secador de pelo; y reducir el uso de productos en contacto con la zona genital.