Estilo y vida

¡SOS dieta!

BELLEZA

Por: EL DEBATE

El calor y los climas cálidos y húmedos son los medios idóneos para la proliferación de microorganismos como las bacterias. Las vacaciones y el buen tiempo hacen que todo el mundo quiera compartir comidas al aire libre, escapadas al campo para hacer picnics, fiambreras a la orilla del mar… Es fundamental tener en cuenta ciertas medidas higiénico-dietéticas para evitar contraer toxiinfecciones alimentarias y garantizar la salud del organismo.

"Los riesgos asociados al consumo de alimentos contaminados pueden ser de diferente naturaleza, pero son los microbiológicos los más frecuentemente implicados en problemas de salud. Alimentos contaminados por microorganismos y en especial bacterias, son los causantes de enfermedades de transmisión alimentaria y otras alteraciones relacionadas con la alimentación, muy especialmente en verano", dice Maite Pelayo, microbióloga y portavoz técnico del Instituto Silestone.

Según Maite Pelayo, "este tipo de patologías pueden causar síntomas que van desde un simple malestar de estómago hasta problemas más graves como diarrea, fiebre, vómitos, calambres abdominales y deshidratación". Los efectos variarán dependiendo del microorganismo, dosis ingerida y del propio individuo.

"Las personas más susceptibles de padecer este tipo de dolencias son los niños, las mujeres embarazadas, los ancianos e individuos con el sistema inmunitario debilitado, de modo que hay que tener especial atención con estos colectivos", apunta.

Sigue estos consejos

Para evitar posibles infecciones es importante mantener unos buenos hábitos en el proceso de manipulación de alimentos, tanto antes como después de cocinarlos. La higiene es un elemento esencial en la correcta conservación de alimentos. Desde el Instituto Silestone, expertos en seguridad alimentaria, nos señalan las pautas básicas para evitar la formación de focos de infección en el hogar.

- Examinar el aspecto externo del producto fijándonos que en la etiqueta contenga información referente a los ingredientes, condiciones de conservación y fecha de caducidad.

- No romper la cadena del frío, ya que a temperatura ambiente las bacterias se multiplican

- Separar los productos crudos de los cocinados para evitar la posible transmisión de microorganismos mediante la contaminación cruzada. No mezclar los utensilios y recipientes para alimentos crudos y cocinados.

- Utilizar agua potable y lavarse las manos siempre antes de manipular los alimentos.

- Limpiar los utensilios y superficies cada vez que se manipule un alimento diferente, recordando que las manos del manipulador son un utensilio más

- Conservar en frío los alimentos fríos y bien calientes los de consumo en caliente, evitando siempre las temperaturas templadas.

- Cocinar los alimentos mediante tratamientos prolongados a altas temperaturas (fritura, horno, guiso, etc.), puesto que son los métodos de higienización más eficaces.

- En el caso de alimentos de consumo crudo como las ensaladas, utilizar otros sistemas de higienización, como unas gotas de desinfectante de uso alimentario en un recipiente con agua y un posterior aclarado.

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