Selecciona tu región
Guadalajara

Elizabeth huyó de la violencia en Guanajuato a Jalisco; ella no ve, pero con su canto busca ayuda

“Yo solo pido que un restaurante me contrate, o que me deje trabajar y que les diga a las personas que me ayuden, yo sólo quiero cantar"

Por Edwin González

-

Guadalajara, Jalisco. -

-Ya no puedo más, vámonos a los camiones-                                                                                                            

Hace cinco meses Elizabeth salió huyendo de la violencia en Celaya, Guanajuato. Le quitaron sus trajes, su bocina y su tranquilidad. La amenazaron de muerte. De la mano de Alberto y lo que llevaban puesto llegaron a Guadalajara, Jalisco. Ella ve sólo luz y sombras desde hace 25 años que perdió los nervios ópticos. Ahora canta en camiones.

“Soy cantante de regional mexicano… yo sólo quisiera que un restaurante aquí me contratase o permitiera que las personas me ayuden”. Elizabeth y Alberto cantan en los camiones, ante la falta de empatía, hace que para ella y su esposo sea peligroso.

- ¿Te ayudo? - Con Alberto se conocieron hace 26 años, lo vio en una parada de autobús. Ella golpeaba a uno de sus compañeros que dijo era su esposa. Había crecido entre camioneros, como ella que ese día en Tampico, Tamaulipas, llegó de Jalisco. No aceptó su ayuda para bajar maletas. Él la volvió a encontrar mientras cantaba en el bar, así duró la historia dos años, Elizabeth perdió un hijo de Alberto y la vida los separó. El accidente en los ojos no permitió volver a verlo.

Se reencontraron en Celaya, de donde salieron en cuanto recibieron las primeras llamadas de extorsión y que coincidió con el robo de su casa. Ella trabajaba en restaurantes, pues canta música regional mexicana. No ve, pero sintió el peligro y huyeron cuando le dijeron que tenían pocos minutos para salir de Guanajuato sino iban a morir a manos de uno de los carteles de la zona.

A Elizabeth la rechazan en restaurantes de Guadalajara, Jalisco. Foto: Edwin González

Elizabeth dejó su trabajo y la ciudad donde consiguió personas que la ayudaron desde cuando subió a los camiones hasta los restaurantes donde le aplaudían. Dejó a sus hijos, uno casado y el menor, de 17 años, a cargo de su mejor amiga, él tiene problemas psicomotrices que no le permiten hacerse cargo por sí mismo. Elizabeth quiere mandar dinero, pero los restaurantes la rechazan.

-Tu música no le gustó a la gente- La hija del dueño del restaurante en Guadalajara, donde fueron a pedir trabajo quería otro tipo de música. Ella canta desde los cuatro años, cuando veía los píes de la religiosa mover los pedales del órgano para el Ave María. Su mamá era enfermera´, pero fueron unos padrinos que la apoyaron para ir a la escuela.

La capital tapatía es difícil para una persona con problemas visuales. Las personas empujan como si además fuera invisible. Algunos choferes no les dejan subir y otros cuando sube, no esperan a que Elizabeth se siente, algo que a veces es más tardado por quienes ocupan asientos destinados a personas con alguna discapacidad específica. Ella ha caído, pero sigue cantando para sobrevivir.

“Yo en mis adentros pensaba, algún día voy a encontrar a alguien”, pensaba hasta que volvió con Alberto. Un hombre de estatura baja y facilidad de palabra en los camiones, que te canta una ranchera o una tropical del sur del país, de su estado en Veracruz, donde tocaba percusiones.

Elizabeth García Zamora canta. Su voz se quiebra con canciones como “Amor Eterno” de Juan Gabriel y Quererte a ti de Ángela Carrasco, pues le recuerdan a su infancia, guarda esas imágenes tras la luz blanca que ahora ve.

“Yo solo pido que un restaurante me contrate, o que me deje trabajar y que les diga a las personas que me ayuden, yo sólo quiero cantar y volver a recuperarme antes de que me quitaran todo en Celaya”. La mujer desplazada por la inseguridad y con discriminación en Guadalajara, canta, así vuelve a ver su bar, las carreteras o el rostro de Alberto, su compañero de vida.

L Morí con el atentado del 15 de septiembre en Morelia: María

Si eres restaurantero o deseas ayudar a Elizabeth, puedes comunicarte con ella a 3338415380

Elizabeth huyó de la violencia de Guanajuato a Jalisco; no puede ver y busca ayuda
Síguenos en