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Guadalajara

Mariquita necesita ayuda, pasa por un momento difícil en su vida

Mariquita tiene 118 años y nunca había necesitado de nadie hasta que se cayó en el patio de su casa

Por: Agencia Reforma

María Félix Nava. Foto Reforma

María Félix Nava. Foto Reforma

Guadalajara, México .- María Félix Nava, o Mariquita como le dicen de cariño, pasa por un momento difícil en su vida. La adulta de 118 años sufrió una caída en el patio de su casa, cuando iba al baño.

 "Estaba oscuro y no vi y me caí, azoté al piso, me fui de boca, me duelen las costillas, el lomo y mi brazo", dice la mujer de 118 años.

Mariquita fue trasladada a la Cruz Verde, pero ahí le dijeron que no tenía nada, pero el dolor que sentía Mariquita, la hacía llorar, por lo que fue trasladada al Hospital Civil.

 En el Hospital Civil, los médicos le dieron un diagnóstico: una costilla rota, una astillada y golpes en gran parte de su cuerpo.

Mariquita vende dulces afuera de su casa. Foto Reforma

 Mariquita pasó tres días en el hospital pero debido a que no podían vendarla, enyesarla o meterla a cirugía, los galenos le dieron el alta, pues era riesgoso tenerla internada porque podría contraer un virus.

 "Nos dijeron que con reposo iba a estar bien, con su medicina y que tenía que traer oxígeno", relata Marina, hija de doña Mary.

 Hasta antes de la caída, Mariquita era independiente, se desplazaba por su casa apoyada de su "mulita" e incluso salía a la banqueta a vender dulces y ver pasar a la gente.

 Pero ahora, depende de Marina para todo y pasa la mayor parte del tiempo acostada o sentada en el sillón de su cuarto.

 Los médicos, afirma Marina, le dijeron que adquirieran un reposet de piel para que estuviera más cómoda y evitar que la muevan constantemente del sillón a la cama, pues eso merma su recuperación.

 Sin embargo, no cuentan con el recurso para comprar el sillón y otras necesidades que tiene Mariquita como el oxígeno y medicamento, así como suplementos alimenticios; cada tanque cuesta 800 pesos.

 Además, deben hacer unas reparaciones en la casa como nivelar el piso y eliminar escalones, para evitar que doña Mary vuelva a caer.

 Pese a todo, ella no pierde su sentido del humor. Llega a hacer una que otra broma y se sonríe dejando ver su boca desdentada.

 "Dicen que para pen… no se estudia y pues me caí, yo no les doy sustos, les doy sorpresotas", dice mientras ríe.

 Doña Mary está en recuperación tras la caída, pero busca ayuda para medicinas y oxígeno.

Si usted quiere apoyar a doña Mary para que recupere su salud y vuelva a andar por sí sola en casa, puede comunicarse al teléfono 33-1329-5729, con su hija Marina.

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