Guamúchil

Con devoción le cantan ‘Las mañanitas’ a la Guadalupana

Decenas de católicos esperaron la hora indicada para cantarle a la madre de Dios; este día finaliza la magna celebración y culmina el docenario a la Virgen.

Por  Esmeralda Bañuelos

Un grupo de peregrinos en su paso por el centro hacia la parroquia de Nuestra Señora de Guadalupe.(EL DEBATE)

Un grupo de peregrinos en su paso por el centro hacia la parroquia de Nuestra Señora de Guadalupe. | EL DEBATE

Guamúchil, Sinaloa.- Con "Las Mañanitas" a la madre de Dios continuó la celebración del 488 aniversario de la aparición de la Virgen de Guadalupe en el cerro del Tepeyac. Decenas de creyentes esperaron la noche de ayer la misa de las 11:00 horas para cantarle a la Morenita.

Los creyentes católicos asistieron al onceavo día del docenario realizado en la parroquia de Nuestra Señora de Guadalupe para manifestar su fe. La presencia de familias destacó entre la multitud, así como jóvenes y parejas que se congregaron antes de la misa de la tarde.

El bulevar Rosales se llenó de cientos de feligreses marianos que con devoción se unieron en una sola voz con rezos y cantos a la madre María. Después de concluir la misa de la tarde, arribó un grupo de peregrinos que seguían a un joven que cargaba sobre su espalda una estatua de la Virgen. La música tradicional de tambora anunció su llegada con el himno católico de la canción La Guadalupana. Bajo el frío y el sereno, los hijos de María esperaron horas para cantarle a la santísima en “la misa de gallo”.

En los testimonios recabados, los creyentes expresaron el significado que tiene en sus vidas la Virgen de Guadalupe. La señora Margarita López Mejía asistió acompañada de su madre, Refugio Mejía Sánchez, para esperar la llamada “misa de gallo”. Sus oraciones fueron por salud para su familia y para todos, expresaron. Uno de los fieles creyentes, Jaime Zepeda, conocido en la comunidad católica como el Guapo, expresó sentir “algo muy bonito” en la celebración a la Virgen. “Esta es una celebración de la fe”, resaltaron las integrantes del grupo Renovación Católica. “Cada año es más la gente que acude al docenario a festejar a nuestra madre santísima”.

De acuerdo a los relatos históricos sobre la aparición de la Guadalupana, la primera sucedió un día nueve de diciembre del año 1531 en la Capilla del Pocito, en donde se hizo presente cuando estaba Juan Diego. Y así se ilustra en pinturas que se pueden apreciar en este lugar.

Se cuenta que cuando Juan Diego observó a la Virgen, escuchó un canto, y al levantar la mirada sus ojos presenciaron un resplandor y a una mujer que se encontraba orando. En ese momento la Virgen le manifestó un mensaje: “Juanito, el más pequeño de mis hijos, mucho deseo, mucho quisiera que en este lugar se me construyera un templo”. Y es así como hoy día perdura ese templo en Ciudad de México, a donde asisten cada año millones de peregrinos. La celebración es una de las tradiciones de mayor arraigo en los mexicanos.

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