Guamúchil

Con orgullo dice que es indígena

En San Luciano, Angostura, hay quienes se avergüenzan de sus raíces.

Por  Bardo Villa

María Olvia Cabanillas Leyva, mujer indígena.(EL DEBATE)

María Olvia Cabanillas Leyva, mujer indígena. | EL DEBATE

Angostura, Sinaloa.- La comunidad de San Luciano, Angostura, se caracteriza porque una gran parte de sus habitantes pertenecen a la cultura indígena yoreme-mayo, pero lamentablemente hay quienes pese a ser delatados por su color de piel se avergüenzan de sus orígenes y esto no puede ser, afirma María Olvia Cabanillas Leyva.

La señora detalla que ella con orgullo siempre ha dicho que es indígena, a diferencia de lo que sucede con otros de su misma trascendencia.

“Mis padres, que lamentablemente ya fallecieron, hablaban al 100 por ciento el dialecto indígena, y pues de ellos aprendí a hablarlo, pero como lo practico poco ya se me olvidó el cómo se dicen algunas cosas.

Yo no me avergüenzo de mi origen, pues desde lejos se me nota que soy indígena, pero aquí en San Luciano hay muchos que sí se avergüenzan de serlo y eso no debe de ser, al contrario, lo deben de tomar con un orgullo, más ahora que López Obrador, el gobierno del estado y también el municipio de Angostura está destinando muchos apoyos para nuestra etnia, esto ha hecho que los yoris ya se estén poniendo alertas, pues aquí tenemos un grupo que se está metiendo.

Hace poco tuvimos una festividad indígena en el pueblo y todo se puso muy bonito, hicimos un recorrido, entramos en la iglesia y ahí las niñas bailaron unos sones, entre otras cosas, y nos dimos cuenta que pese a que hay mucho mayo no quieren participar en las tradiciones, incluso, no se arriman ni a la ramada, ellos andan por otro lado pero a lo lejos se les nota que son yoreme, pero pues ellos no quieren ser.

Nuestra familia sí acepta ser yoreme-mayo, pese a que mis hijos están preparados en la escuela y siempre han dicho de dónde provienen. En una ocasión mi hijo, que le dicen ‘Negro’, se trajo a la casa a todos sus amigos de la universidad, y pues yo les aticé la comida y les hice las tortillas de harina en el hornillo y quedaron encantados y no nos dio vergüenza el estar conviviendo con ellos, pero hay mayos que no aceptan sus raíces y creo que debido a eso poco a poco se va acabando el dialecto indígena y algunas tradiciones”, comenta María Olvia Cabanillas.