Guamúchil

Cuando eres padre, lo tienes todo

La experiencia de ser papá sin duda deja una marca en las personas que tienen esa oportunidad y dicha; hay quienes desean poder sentir esa sensación y conocer su descendencia.

Por  Dalia Sagaste

Leopoldo Camacho, padre de familia.(EL DEBATE)

Leopoldo Camacho, padre de familia. | EL DEBATE

Guamúchil, Sinaloa.- Ser padre no es fácil, en ocasiones los padres de familia no son reconocidos, a pesar de toda la labor que realizan. Leopoldo Camacho, quien es jefe de una familia de seis integrantes, afirma que recibir por primera vez la noticia de ser padre es simplemente inexplicable.

Leopoldo Camacho dijo sentirse muy feliz, de haber tenido la oportunidad de ser padre, porque ha sido testigo de algunos casos donde algunos de sus allegados aún no tiene esa fortuna. Siendo padre de cuatro hijos ha tenido que aprender a sobrellevar las situaciones difíciles que la vida le ha puesto sobre su camino.

A muy poco tiempo de que se enteró que sería papá por primera vez, por cuestiones de destino se tuvo que separar de su familia por poco tiempo. Aseguró que la sensación que sintió la primera vez que supo que sería padre fue muy similar a las demás ocasiones, pero todas fueron especiales.

AYÚDANOS Da click a la estrella de Google News y síguenos

El señor Leopoldo es una persona que valora el hecho de formar una familia y saber que siempre podrá contra con ella, en las situaciones buenas y también en las malas.

“Contar con una familia es lo mejor que me ha pasado, me siento lleno de orgullo de saber que cuento con personas que están dispuestas a apoyarme en todo, mis hijos y mi esposa son lo más preciado que tengo y por eso y más los valoro como si fueran mi único tesoro y lo que más le agradezco a Dios”, dijo Leopoldo Camacho.

A poco tiempo de formar una linda familia, logró adquirir un equipo de sonido, el cual rentaba en las fechas de fiestas tradicionales e incluso en fiestas particulares, pero debido a que casi no miraba a su familia se vio en la necesidad de vender el sonido a su hermano, quien fue el dueño por muchos años; en la actualidad, su sobrino es quien maneja el negocio.

Don Leopoldo Camacho tuvo que marcharse a la cuidad de Chihuahua, donde probó suerte vendiendo muebles de calidad, entre los que destacaban los que eran de material de cedro y madera de pino.

“Me gustaba mucho viajar y trabajar en diferentes partes porque conocí a muchas personas y además descubrí sus culturas, pero es un sacrificio estar lejos de mi casa y sobre todo de mi familia”, citó.