Guamúchil

Desde niña soñaba con ser maestra

A la edad de 22 años años estuvo por primera vez frente a un grupo.

Por  Esmeralda Bañuelos

La profesora, Clarisa Gastélum Camacho.(EL DEBATE)

La profesora, Clarisa Gastélum Camacho. | EL DEBATE

Guamúchil, Sinaloa.- La maestra Clarisa Gastélum Camacho cumplirá 19 años frente a las aulas. Desde ‘chiquita’ su sueño era ser maestra, y por azares del destino se cumplió su ilusión a la edad de los 22 años, cuando dio sus primeros pasos en el Conalep Mocorito.  

Originaria de Guamúchil, la maestra de bachillerato inició sus labores en el año 2000. Pero esto no fue fácil, “no tenía automóvil propio, me trasladaba en las combis todos los días, tenía que caminar un largo tramo para llegar al plantel, y me pasaron muchas cosas. Recuerdo que me daba miedo pasar por una calle donde había un perro pitbull, porque en las mañanas lo entrenaban, y tenía que rodear esa calle. Pasé de todo, lluvias, asoleadas y el llegar toda enlodada a la escuela. Y algunos sustos también, pero son experiencias que me formaron”, relata.

Egresada de la carrera de Sistemas Computacionales de la Universidad Autónoma de Occidente (UAdeO), se ha mantenido firme a sus convicciones como docente, pero el día a día con los estudiantes le ha enseñado a escuchar y aprender a identificar cuándo necesitan de una amiga, de un apoyo, y no de una maestra.

“Los maestros debemos saber escuchar a los muchachos, porque muchas veces pensamos: “Ese muchacho no sirve para nada, no quiere trabajar o no le pone ganas al estudio”; pero hay que ser sensibles y acercarnos para conocer qué problemas traen ellos. Creo que también es importante de vez en cuando platicar con ellos y brindarles un poquito de su amistad, sin perder el respeto, porque se descubren muchos problemas que ellos traen y que nosotros los podemos ayudar. Así también podemos guiarlos a lo que debe de ser su estudio”, expresa  Clarisa Gastélum, una madre, persona y amiga que ha conjugado sus valores como ser humano en una misión: Sembrar en las nuevas generaciones la importancia de estudiar.

El consejo que siempre comparte a sus alumnos es: “Échenle ganas, prepárense, porque de eso dependerá la persona que serán en el futuro, para que puedan ser alguien en la vida”. Para la profesora de casi dos décadas, un  buen maestro tendrá buenos alumnos, concluye.