Guamúchil

La adicción a las apuestas afecta a la sociedad

Desde una partida de baraja, lotería, juegos de mesa, apuestas en casinos, la persona que no tiene un control genera un nivel de dependencia.

Por  Esmeralda Bañuelos

Cuando la persona siente una necesidad por apostar, inicia la dependencia(EL DEBATE)

Cuando la persona siente una necesidad por apostar, inicia la dependencia | EL DEBATE

Guamúchil, Sinaloa.- Jugarse la familia, la salud, la estabilidad económica, emocional y psicológica, es lo que provoca la adicción a las apuestas. La ludopatía es más que un vicio, es una enfermedad que afecta el entorno familiar y social. Puede ser tratada con atención psicológica y psiquiátrica.

“Así como las personas dependen del alcohol, el exceso de apuestas genera una dependencia, lo que provoca un desequilibrio emocional, psicológico, conductual. A la persona se le dificulta entablar relaciones sociales, siente frustración, irritabilidad, no logra controlar sus emociones, principalmente. Hay ludópatas más vulnerables que otros, pero este problema no se soluciona si no se tiene la decisión de cambiar, si no  reconoce el problema y no tiene voluntad, porque si una persona no está dispuesta a mejorar no lo va a hacer”, explicó la psicóloga Itzel Olivas Gálvez.

La especialista señala que las principales consecuencias de la adicción son las deudas, desintegración familiar, problemas con la pareja y suicidios. Uno de los casos que impactó a la ciudad de Guamúchil  hace unos años fue el suicidio de una madre de familia a causa de las deudas acumuladas por la dependencia a las apuestas. De ahí la importancia del llamado a aquellas personas que están pasando por esta situación a que busquen apoyo, ya sea familiar, con amistades, y acudan a consulta psicológica para evitar que este gusto por el juego se convierta en un problema.

El primer paso para salir de este círculo vicioso y destructivo es reconocer el problema de adicción. “Cuando se presenta mucha ansiedad se empieza a descuidar la higiene personal, la alimentación, la persona se ausenta de la familia y se empiezan a contraer deudas que no se pueden solventar; éstas son las señales de alarma. Es cuando se requiere medicación psiquiátrica, porque el paciente pierde la capacidad de funcionar adecuadamente en sus diversos roles, como en el trabajo y la familia”, detalla la psicóloga.

El jugarse a la familia implica que la necesidad por las apuestas orilla a la persona a delinquir, como robar, vender propiedades, arriesgar el patrimonio familiar, “endeudarse para satisfacer lo que ellos están necesitando en ese momento. Ésta es una de las causas de divorcio de muchas parejas, donde una de las partes no cuida del bienestar de su familia. Por una parte, no aceptan que tienen un problema y, por otra, incurren en mentiras para tratar de ocultar el problema. En los casos más extremos, llega un punto de que se quedan sin familia, sin trabajo y con deudas que no pueden pagar, lo que causa una vulnerabilidad tal que puede orillar al ludópata a tomar medidas drásticas ante la situación:  delinquir, o incluso el suicidio”, expone Olivas Gálvez.

De acuerdo a los especialistas, lamentablemente en la mayoría de los casos la persona toma la decisión de cambiar cuando “toca fondo”, pero nunca es tarde para retomar las riendas de la vida y recuperarse.