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Menores de edad gozan de una ley blanda y flexible

GUAMÚCHIL

Desde el 2006 entró en vigor la Ley de Justicia para Adolescentes del Estado de Sinaloa, donde se amparan totalmente los derechos humanos de los mismos, los cuales en muchas ocasiones los libran de pagar condenas mayores respecto a algunos delitos que cometen, abogados argumentan que esta situación se da porque los jóvenes apenas están en etapa de maduración y se les da la oportunidad de que cambien su perspectiva y puedan llevar su vida de adultos de una manera tranquila, apegados a la ley.

Poca condena. Los menores infractores tienen la ventaja de no pagar con grandes condenas los delitos graves cometidos, por el solo hecho de no tener los 18 años de edad, los niños menores de 12 años, según la ley de para adolescentes no pueden ser internados realicen el delito que sea, solamente pueden hacerse acreedores a rehabilitación o asistencia social, las reglas cambian un poco para los jóvenes de 14 a 16 años no cumplidos, quienes a lo máximo pueden estar encarcelados cinco años, mientras que los que tienen de 16 a 18 años no cumplidos, su condena máxima serían siete años, aún así cuando los menores estén en un centro de internamiento, poseen una serie de derechos que los hace estar como en su propia casa y en ocasiones mucho mejor que en ella. Además que no todos los delitos que cometen ameritan ser detenidos, solamente algunos graves como lo son homicidio, lesiones graves y con crueldad, rapto, asalto, violación, robo a casa habitación, robo con violencia, robo de vehículo, robo bancario, ataque a medio de transporte y terrorismo, aún cuando estos delitos son cometidos por los jóvenes, tienen la oportunidad de pagar su castigo de una manera cómoda, como podría ser internamiento domiciliario, lo cual implica permanecer en su hogar con vigilancia policial, el internamiento con tiempo libre, el cual le da la facilidad al acusado de poder salir a estudiar o realizar otras actividades, como última opción está el internamiento definitivo, donde los menores infractores deben tener todas las facilidades y comodidades que marcan los derechos humanos.