Guamúchil

Se dan pocos casos de cremación en Guamúchil

La cifra es referente a una de las casas funerarias de Guamúchil. La mayoría se incineran porque serán trasladados o por voluntad en testamento.

Por  El Debate

En la actualidad, ante la falta de espacio en los camposantos, existe la opción de la cremación.(EL DEBATE)

En la actualidad, ante la falta de espacio en los camposantos, existe la opción de la cremación. | EL DEBATE

Guamúchil, Sinaloa.- A pesar de que es baja la aceptación por la cremación en la sociedad alvaradense, ésta representa una opción ante la falta de espacios en los panteones.

Ya no hay espacios en los camposantos de Salvador Alvarado. Pero sin duda la tradición sigue pesando sobre lo práctico, es decir,  los familiares prefieren terrenos dónde construir una tumba, dónde ir a visitar a los seres queridos que ya pasaron a la otra vida.

Cuando se solicita una cremación en una casa funeraria generalmente es porque es una decisión de la mayoría de la familia. En otras ocasiones es para hacer valer la voluntad que en vida manifestó el familiar fallecido.

“No es tanto por economía. Es más porque es más práctico de trasladar la urna a otros lugares, y también porque así lo dejó dicho la persona”, explicó el encargado de uno de los crematorios en la ciudad, Ángel Gaxiola.

Pero en qué consiste el procedimiento de incineración. Aquí la respuesta a detalle: el crematorio es  un sistema automático, se introduce el cuerpo y se apaga en el tiempo programado. El cuerpo se quema de manera rápida, menos el hueso, que es de donde se generan las cenizas. Las cenizas se retiran del  crematorio con un instrumento especial y se depositan en la urna funeraria para ser entregada a la familia. Los costos de cremación no son tan altos como se piensa. El precio ronda entre 7 mil a 8 mil pesos.

Entre los meses de octubre a diciembre es la temporada del año donde se realizan más cremaciones en una de las funerarias locales. “El año pasado  me tocó cremar hasta cuatro personas en un  día en una ocasión, y por mes fueron en promedio 20 difuntos, pero cuando está la cosa más calmada se creman entre cuatro a cinco personas por mes”, expuso el encargado del crematorio. Señaló que  en el mes de enero se cremaron dos personas. Respecto a los niños, respondió que en su experiencia no le ha tocado cremar a pequeños.

“La mayoría son personas mayores. Se me haría muy complicado incinerar a un niño, la verdad, no me atrevería fácilmente llegado el momento. De hecho lo he comentado con la empresa, porque no se me hace bien que se deba cremar a los niños”.

La urna funeraria es un vaso cerrado elaborado en cerámica, piedra, bronce, mármol, alabastro o vidrio, en el que los parientes de un difunto recogen sus cenizas después de la cremación. ¿Pero cuál es el destino de las cenizas?

La costumbre es que las cenizas permanezcan en el hogar del familiar fallecido, en símbolo de respeto a su memoria, pero si fue por voluntad en vida, los familiares acatan el deber y las tiran al mar o  se depositan en la tumba de algún familiar.

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