Guamúchil

Tienditas aportan a la economía familiar local

Existen en nuestro país un abarrote por cada 116 habitantes y uno por cada 29 familias.

Por  Esmeralda Bañuelos

El crédito de la palabra beneficia tanto al comerciante como al consumidor, basado en la confianza(EL DEBATE)

El crédito de la palabra beneficia tanto al comerciante como al consumidor, basado en la confianza | EL DEBATE

Guamúchil, Sinaloa.- Son parte de nuestra vida y un apoyo a la economía familiar, mejor conocidas como “las tienditas de la esquina”, un punto de abastecimiento de la canasta básica de las familias, con un crecimiento del 20 porciento a nivel nacional.

“Esto significa que actualmente aportan el siete por ciento del producto interno bruto generado en México. Los abarrotes participan activamente en la economía”, explica el economista Jaime Jiménez.

El economista explicó que,  los abarrotes muestran un crecimiento en el país,  con un total de 100 millones de operaciones diarias nivel nacional, de acuerdo a las últimas cifras del Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática (INEGI).

“Existe una tiendita por cada 116 habitantes y una por cada 29 familias en nuestro país. A pesar de los embates de la competencia las tiendas de la esquina funcionan como un importante punto de abastecimiento y de apoyo a la economía familiar”, detalla el especialista, cuyas cifras refiere a la Cámara Nacional del Comercio (CANACO), en México.

En la región del Évora no se cuenta con un padrón actualizado de éstas y su impacto en la economía local pero sin duda, día a día los ciudadanos podemos observar su presencia a lo largo y ancho de la ciudad.

Una de las tienditas más antiguas de Guamúchil se ubica en la colonia Cuahtémoc. Desde 1973 abarrotes Norma se ha cumple 46 años como un punto proveedor de productos básicos. En opinión de su propietaria, Norma Camacho, el sistema de fiado aún mantiene el “crédito de palabra” a tres familias desde hace 30 años, y a un promedio de 20 familias de manera periódica.

En el abarrote- La Laguna en otro punto de la ciudad, el sistema de fiado sigue funcionando. Lilian Duarte Figueroa, desde hace 19 años ha buscado la manera de permanecer ante la competencia. Esto se debe a que “la gente sigue confiando más en los abarrotes porque son más accesibles,  están más cerca de la casa. Pero lo que más se consume son huevos, leche y cocas”, informa la propietaria.

En el caso de Abarrotes Cuahtémoc, Antonio Lara ha abierto sus puertas por 16 años y ha evitado el crédito de las grandes empresas, como de Mayoreo Ley.

El crédito genera una compra de más y endeuda, prefiero mantenerme al día. También fío y todo esto me ha permitido darle vuelta al dinero, ayudo y me ayuda”.