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100 días lo salvaron de la muerte

GUASAVE

Guasave.- EL DEBATE de Guasave, publicó el 4 de marzo del 2005, una historia de un guasavense que estaba condenado a muerte, pero se salvó, por así decirlo por un fallo de la Suprema Corte de Estado Unidos. A continuación la historia escrita hace casi nueve año.

Para Martín Raúl Fong Soto, el joven originario de Guasave que fue sentenciado a muerte en Arizona, poco más de 100 días marcaron la diferencia entre la vida y la muerte.

La primera gran noticia que este mes recibió la familia del joven fue que la Suprema Corte de Justicia de Estados Unidos fallaba a favor de declarar inconstitucional la pena de muerte para jóvenes que cometieron el delito por el que se les juzga antes de cumplir los 18 años.

De hecho esa era una de las luchas más intensas que habían dado diversas organizaciones defensoras de los derechos humanos en todo el mundo, y particularmente en Estados Unidos.

La acusación. De acuerdo con la acusación del gobierno estadounidense el senteciado participó en el homicidio de tres personas durante el asalto a un supermercado el 24 de junio de 1992, 104 días antes de cumplir los 18 años.

Martín Fong Soto nació el 6 de octubre de 1974 en esta ciudad y luego de cursar algunos años de su educación primaria en la escula 18 de Marzo, emigró junto con toda su familia hacia el vecino país del norte.

El caso. Aunque el acusado y su defensa siempre han alegado inocencia, la versión del gobierno establece que el 24 de junio de 1992 Fong Soto, junto con dos cómplices, llegó al supermercado El Grande, donde él había trabajado con anterioridad, con el objeto de perpretar un asalto.

Supuestamente se realizó el atraco pero las cosas se les complicaron a tal grado que todo concluyó con el asesinato a balazos de los propietarios y un testigo, luego de que él había logrado apoderarse de 300 dólares.

Se dice que prácticamente las víctimas fueron ejecutadas con agravantes, como el hecho de que el asesino actuó de manera "cruel, atroz y depravada".

La huída que no fue. La acusación establece que Fong Soto huyó en un automóvil que fue abandonado calles más adelante; en el vehículo se encontraron huella dactilares del presunto culpable y de sus cómplices.

El joven guasavense fue detenido en su departamento sin oponer resistencia alguna, pues pese a que le propusieron que huyera a su país de origen, él se negó bajo el argumento de que no había participado en el ilícito.

La sentencia. En 1996 se dictó sentencia de muerte para Fong Soto, e incluso se había programado su ejecución para el 28 de junio de 2000.

La defensa ha realizado una serie de acciones tendientes a demostrar que en el juicio del indocumentado mexicano se cometieron una serie de irregularidades que ameritan la realización de un nuevo procedimiento.

Incluso abogados de Fong han realizado vísitas a Guasave, donde se han entrevistado con los familiares para demostrar al gobierno estadounidense pruebas de que el joven no tenía antecedentes violentos.

La salvación.- El pasado 1 de marzo se dio a conocer el fallo de la Suprema Corte de Estados Unidos, en el que declara inconstitucional la pena de muerte en el caso de jóvenes que hayan cometido el delito antes de cumplir los 18 años.

Esto permitirá la anulación de la pena de muerte para 58 personas en ese país, entre ellos tres mexicanos en el estado de Arizona.

De acuerdo con declaraciones de familiares ahora los defensores del guasavense enfocarán sus baterías a demostrar que su cliente no participó en el triple homicidio

La alegría. Liliana Isabel Soto, tía de Martín Raúl, dice que su familia recibió con mucha felicidad la noticia.

"Nos enteramos a través de la televisión de que por fin le habían quitado la. pena de muerte y nos dio mucho gusto a" todos", expresa la hermana de la madre de Fong, quien falleció sin poder ver a su hijo en libertad.

Entrevistada en su tienda de abarrotes comenta que Sergio Fong, padre del joven, insiste en que su hijo ha sido sentenciado por un delito que asegura no cometió.

La remembranzas.- Jesús Enrique Valdez, tío político de Martín Raúl, dice que conoció a su sobrino cuando ya estaba en Estados Unidos, pero que incluso en algunas ocasiones vino de vacaciones a Guasave.

Lo recuerdan como un jovencito tranquilo, sin inclinaciones a la violencia, servicial y amable.

No pueden creer que haya cometido el triple homicidio que lo mantiene encarcelado desde hace casi 13 años, la mayoría de los cuales los ha vivido en el corredor de la muerte.

El padre de Martín Raúl y su abuela se enteraron de la buena noticia estando precisamente en Tucson, en el estado norte­

americano de Arizona.

La espera.- Los familiares cercanos que aún viven en Guasave dicen que sabían que era un muchacho tranquilo.

Inclúso Jesús Enrique y Liliana Isabel, quienes vivieron en Santa Magdalena, Sonora, viajaban con frecuencia a Tucson, donde visitaban a sus familiares, entre ellos los Fong Soto.

Principalmente, Liliana Isabel expresa que no recuerda haber observado o escuchado de alguna conducta irregular de su sobrino, quien ya es padre de una niña, que nació estando ya él encarcelado.

La normalidad.- Quienes fueron compañeros en la escuela primaria recuerdan al guasavense que libró la pena de muerte como un chamaco normal, al que le gustaba jugar futbol con la mayoría de los niños que vivían en las inmediaciones del barrio El Chaleco.

Nadie puede citar algun incidente de Martín Raúl, como alguien violento, capaz de cometer un crimen como el que lo mantiene encarcelado y que dice que no cometió.

Twitter: @DBT_Guasave

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