Guasave

Hasta cuatro niños mueren al día por violencia familiar

La secretaria ejecutiva de Sipinna en Sinaloa señaló que las cifras son nacionales, pero en el estado, la práctica del castigo persiste

Por  Fernanda Ruiz

La violencia contra el menor en el seno familiar sigue persistiendo en Sinaloa.

La violencia contra el menor en el seno familiar sigue persistiendo en Sinaloa.

Guasave, Sinaloa.- De tres a cuatro niños mueren diariamente por violencia dentro del seno familiar a nivel nacional, y en Sinaloa la práctica del castigo físico persiste fuertemente, señaló la titular del Sistema de Protección Integral de los Derechos de las Niñas, Niños y Adolescentes en el estado.

Añadió que la cultura de la denuncia ha ido en aumento en Sinaloa y se realizan principalmente a través de las instituciones educativas.

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Violencia en la familia

Margarita Urías Burgos, secretaria ejecutiva de Sipinna en el estado, informó que lamentablemente en Sinaloa es la violencia contra el menor dentro de la familia uno de los principales problemas a los que se enfrenta la niñez actualmente.

“Todavía estamos trabajando mucho en lo que es el tema de la violencia al interior de las familias, todavía traemos muchos indicadores a nivel nacional. De tres a cuatro niños mueren diariamente por este problema, y en Sinaloa por supuesto que todavía persiste la violencia contra los niños”.

Urías Burgos detalló que el castigo físico está naturalizado, pues muchas generaciones pasadas fueron formadas bajo ese sistema; pero, enfatizó que actualmente no está funcionando y está cobrando la vida de muchos niños.

“Son castigos que naturalizamos, que no vemos que es violencia, el grito, el empujón, el castigo, el hincarlos, el tablearlos. En muchas situaciones de esas recordamos épocas pasadas y decimos que muchas generaciones fueron formadas en ese sistema, creo que en esta nueva etapa de la vida no nos está funcionando porque va desde un castigo leve a un castigo grave que inicia con un jalón de cabello y después se convierte en castigo físico y hasta acabar con la vida del menor”.

La funcionaria estatal destacó la importancia de erradicar en la sociedad la cultura de propiedad de la niñez y cambiarla por una autoridad propositiva, constructiva y de protección, para que los índices de violencia contra el menor bajen considerablemente.

“Tenemos que cambiar a esta sociedad, quitar la parte de propiedad de la niñez y decir que no son propiedad absolutamente de nadie, porque se da mucho eso de ‘para eso es mi hijo’, ‘porque soy su tía’, ‘en la escuela yo soy la maestra’, imponiendo una autoridad que les recrimina, cuando debería de ser una autoridad propositiva en todos los sentidos, una autoridad constructiva, de protección”.

Denuncias

Urías Burgos indicó que la cultura de la denuncia ha ido al alza al estar trabajando diversos protocolos con las instituciones educativas, al ser los principales receptores de lo que aqueja a la niñez.

El personal directivo y docente son receptores, son los primeros a los que acuden para informar porque la niñez después de no encontrar en su familia a quien comentarle o con quien denunciar lo que le está sucediendo, es en el entorno escolar en donde lo hacen”.

Asimismo, resaltó la participación de la sociedad civil, que ya empieza a abrir más los ojos y a intervenir en caso de detectar agresiones o violaciones de los derechos de la niñez.

“Ya hay más ojos en las colonias, ya la gente observa si existe alguna situación que se le está lesionando sus derechos, ya la sociedad se atreve a buscar los caminos de denuncia, a través de la institución escolar, de DIF, de procuradurías y de nosotros para el acompañamiento y garantizar que sean atendidos cuando hay denuncias”.

La secretaria ejecutiva de Sipinna también señaló que ahora la niñez está más informada sobre sus derechos y sobre qué hacer en caso de que les sean violentados, lo que también ha ayudado a que la cultura en la denuncia esté creciendo.