Guasave

“Lo quiero encontrar como sea, vivo o muerto, pero tenerlo”

María Antonia Gámez es una de las madres y padres que conforman el grupo Las Rastreadoras de Guasave en busca de sus hijos entre montes y baldíos, con la esperanza de dar con su paradero

Por  Julissa Félix

Rostros de los desaparecidos que se tienen en Guasave.

Rostros de los desaparecidos que se tienen en Guasave.

Guasave, Sinaloa.- María Antonia Gámez es una de las más de 40 madres que conforman el grupo de Las Rastreadoras de Guasave, quien se sumó a las búsquedas por la desaparición de su hijo Guadalupe de Jesús cuando él tenía 29 años de edad y fue ‘levantado’ un 5 de diciembre. Este jueves se cumplieron tres años de la desaparición forzada, la cual aún lamenta y sufre.

Aunado a esto se suman las críticas y el ser señaladas, pero a decir por ellas mismas es una situación que están sufriendo madres y padres profesionistas, amas de casa, comerciantes, sin importar el nivel socio-económico y la ausencia de un ser amado por estar relacionados con  la violencia que está llegando cada vez a más hogares. 

Angustia 

Cansada de buscar pero con la esperanza de dar con su paradero, María Antonia expresó que la última vez que vio a su hijo fue al estar en su casa en la colonia 2 de Octubre, ella hacía las labores de la casa y él le dijo que tenía antojo de comer papas con queso, gusto que lo complació sin imaginar que sería la última vez que daría alimento a su hijo. Fueron pasadas las 17:00 horas cuando salió a la casa de un amigo con el que trabajaba en la albañilería, y él jamás regresó. Fueron pasando las horas y al no saber de su paradero empezó a preguntar qué pasaba. 

Tal y como le pasa a la mayoría fue la última en enterarse que Guadalupe fue privado de su libertad por un grupo, y hasta la fecha siguen sin ningún rastro, contrario a quienes saben dónde pudieran encontrar sus restos pero por su seguridad no lo hacen. 

“Para mí mientras no lo encuentre, para mí él está vivo”, externó la madre de familia, quien pese a las circunstancias que hayan sido factor para la privación de su hijo, para ella es su hijo y lo quiere con ella. 

Ya voy para tres años en esta búsqueda, lo quiero encontrar como sea, vivo o muerto pero tenerlo conmigo”, expresó. 

Terrenos 

Entre la lista de desaparecidos que rebasa los 200,  entre los que se reportan a puros varones de diversas edades, el menor es un joven de 17 años hijo de una maestra y entre los más grandes tienen entre 47 años de edad. En su afán por dar con sus restos ante la falta de autoridades que realicen investigaciones y den con las fosas clandestinas, el grupo de mujeres y hombres han acudido con picos y palas a terrenos localizados en El Cubilete, la 100, Batamote, La Brecha, Juan José Ríos, La Sabanilla, Callejones de Guasavito y Guasavito, zonas donde no han dado con restos humanos, excepto en la última localidad al escarbar encontraron una cachucha de uno de los hijos de las rastreadoras, pero ya no pudieron retomar la búsqueda.

Ahora solo esperan que llegue el 2020 para retomar las búsquedas, absteniéndose de ir a ciertos sitios, pero creen que en Guasave hay mucho dónde buscar porque para algunas este municipio es un cementerio clandestino. 

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