Guasave

Luz, como muchos tarámaris, no tiene apoyo del gobierno

A pesar de que sí cuenta con documentos como acta de nacimiento no ha sido censada para recibir beca de Bienestar

Por  Yazmín Ortega

Luz fue dada de alta ayer del Hospital General, tras haber tenido a su hija el pasado lunes.

Luz fue dada de alta ayer del Hospital General, tras haber tenido a su hija el pasado lunes.

Guasave, Sinaloa.- Ayer al mediodía Luz Chávez Villa fue dada de alta del Hospital Ge-neral tras haber tenido, mediante cesárea, a la tercera de sus hijas, y buscaría retornar a su hogar.

Antes de la alta, recostada sobre la cama lucía un tanto desesperada, ya quería regresar a Alisos de Olguín, en Sinaloa, para volver a ver a Adrianita y a Lucero, sus otras hijas de 2 y 4 años, quienes se quedaron allá en la sierra con su abuela y su papá. 

Situación

Luz es una de las tantas mujeres que en la sierra vive en la precariedad. Que se dedica a cuidar a los hijos mientras el esposo sale al monte a trabajar.

Contrario a los que ya gozan de los apoyos económicos del gobierno federal, ella y su esposo no han sido beneficiados con ningún programa federal. “Yo no tengo de eso”, responde cuando se le pregunta.

Aunque ella sí fue registrada durante una campaña de regularización que se llevó hace tiempo a aquella zona, tener esos documentos y existir ante las autoridades no le ha valido para ser censada y para ser parte de este beneficio.

“Todos tenemos acta, falta ella nada más (la recién nacida), allá en Alisos nos registraron.”

Su salud

Cuestionada sobre su estado de salud, Luz dijo estar mejor y que se mantenía a la espera de que los doctores la valoraran para poder regresar a su casa.

Me siento bien, me pusieron dos bolsitas (de sangre) me dijeron que si se ocupaba otra me la iban a poner; yo lo que quiero es irme luego por las plebes”, expresó.

A sus 20 años, Luz ya es madre de tres hijas y ha conocido  lo  difícil  que  es la vida allá donde no hay oportunidades de empleo.

“Él  trabaja  allá, hace lo que puede”, comentó en referencia  a  su  esposo.

Necesidades

Con la necesidad a cuestas, luz tendrá que regresar a su lugar de origen pues sabe que en aquella zona no hay mucho en qué emplearse o cuando menos a dónde acudir para cuidar su salud.

¿Qué comen allá?
Tortilla de maíz, gallina, frijol.
Pero eso que dice usted no tengo (apoyos del gobierno). Sí sería bueno.

¿Qué atención tuvo en el embarazo?
Nada, si no hay doctores allá. Tenemos casita de salud pero no va nadie.

¿Maestro ya llegó?
Maestro sí. La niña va, quiere ir, pero no le toca.

¿Cómo le va hacer para llegar a Alisos?
No sé todavía. Me voy a ir con mi tía.

¿Y su esposo?
Él se quedó cuidando los plebes.

¿Fue mamá muy chica?
Sí, (responde con risa). A ver en qué me voy de aquí.