Guasave

Padres dan de baja a siete alumnos del kínder T. Loaiza

Debido a que los niños permanecen tomando clases bajo la techumbre del plantel pues la construcción de las áreas demolidas va muy lenta, algunos padres de familia buscaron otras opciones educativas

Por  Fernanda Ruiz

Los niños permanecen recibiendo clases bajo la techumbre acondicionada con plástico negro.

Los niños permanecen recibiendo clases bajo la techumbre acondicionada con plástico negro.

Guasave, Sinaloa.- Padres de familia de al menos siete niños que estudiaban en el kínder Rodolfo T. Loaiza decidieron darlos da baja del plantel debido a que se encuentran tomando clases bajo la techumbre y a que los trabajos de reconstrucción de las áreas que fueron demolidas en el mes de noviembre parecen no avanzar.

La vicepresidenta de la Asociación de Padres de Familia resaltó que se suponía que los trabajos quedarían listos en tres meses, pero a casi dos meses, los avances son muy pocos.

limitaciones. Una de las maestras colocó un pizarrón en el piso para poder dar la clase a los menores que no están en aula.

Bajas

La directora del kínder, Haydi Jazmín Figueroa Félix, confirmó que al iniciar el año se han registrado siete bajas, que aunque no son significativas, sí son preocupantes para la institución, pero resaltó que influyó mucho el hecho de que el clima ya estaba afectando la salud de algunos de los menores.

Con el tiempo de frío y el clima sí les ha pegado en la salud a algunos alumnos, por eso es que prefieren a lo mejor los papás buscar otras opciones en otros planteles, pero no ha sido una baja considerable, podría manejarle un número de siete niños, pero sí nos preocupa y lo hemos sentido porque somos una escuela en donde la plantilla suele aumentar y no disminuir.”

Una de las madres de familia que dio de baja a su hijo de la institución, y que prefirió mantener su nombre en el anonimato, señaló que además de las afectaciones por las condiciones del clima, la preocupación fue el aprovechamiento del niño, pues no se tenían las herramientas necesarias para la impartición de las clases.

“Además de que permanecieron como tres semanas sin clases, cuando se decidió que tomaran clases en la techumbre algunos padres no estuvimos de acuerdo, pero aún así seguimos llevando a los niños, pero al ver que no se tenían las herramientas para de verdad impartir las clases como tal, y preocupados por el aprovechamiento escolar de los menores, pues decidimos buscar otras opciones.”

Sin opciones

La directora del plantel explicó que aunque en un inicio se les había indicado que se buscaría la opción de reubicar a los menores en otro edificio para que no se retrasaran en las clases, esto no fue posible y que fue propuesta de los mismos padres el que se impartieran las clases en la techumbre de la escuela.

“Se solicitaron los espacios, principalmente este que tenemos a un lado y que pertenece a la Universidad Autónoma de Occidente, las autoridades inmediatas de nosotros hicieron las gestiones y nosotros junto con ellas, nos apoyaron por parte de Sevicios Regionales, pero no se logró una respuesta favorable de parte de la encargada de esa institución. Se nos dijo que iba a ser ocupada por alumnos y otros espacios que se estuvieron revisando no cumplían con las condiciones de seguridad y entonces los papás mismos nos propusieron que si se podía debajo de la techumbre, pues necesitaban el servicio.”

Por su parte, la vicepresidenta de la Asociación de Padres de Familia, Verónica Grijalva, detalló que los padres propusieron también la renta de algún sitio, pero tampoco se concretó y lo que se buscaba era que los menores ya no perdieran más clases, y ante la decisión de que fuera bajo la techumbre, lo que hicieron fue colocar plástico negro alrededor, para tratar de proteger lo más posible la salud de los niños.

Lento avance. Aunque la constructora sigue trabajando, el personal es poco y los trabajos de construcción tienen poco avance.

Fuimos nosotros los padres de familia los que acondicionamos la techumbre, pusimos plástico aunque sea, porque el frío sí les afecta y pues seguimos esperando a que esto mejore.”

Retraso

La demolición de las áreas se llevó a cabo a mediados de noviembre, y aunque se les dijo que la obra tendría una duración aproximada a los tres meses, los avances son muy pocos y muy lentos.

Figueroa Félix detalló que siguen a la espera del documento en el que se les informe qué programa es el que se autorizó para que entre el recurso, pero reconoció que durante diciembre sí se tuvo un gran retraso debido a las festividades, a pesar de que la constructora sigue llevando a personal para que continúe con las labores.

 

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