Insólito

Así encuentran los perros el camino de regreso a casa y a sus dueños

Cada vez se conoce más de la asombrosa percepción de los perros, encontrar el camino a casa o reconocer a su humano

Por  New York Times y José Luis López Torres

Así encuentran los perros el camino de regreso a casa y a sus dueños

Así encuentran los perros el camino de regreso a casa y a sus dueños

Los perros son famosos por su capacidad de rastrear el camino de vuelta a casa o a su compañero humano. La mayoría de los expertos en conducta animal atribuyen esa capacidad de navegación a su sentido hipersensible del olfato.

En comparación con algunos de los recorridos épicos que a veces han emprendido algunos perros para regresar a casa, 5 kilómetros no es una gran distancia; además, un radio de esas dimensiones está lleno de referencias olorosas.

Para que un cachorro se desarrollé plenamente debe explorar el olfato y salir a pasear de forma constante

Según la teoría, los perros crean mapas de sitios odoríferos, como una tienda de alimentos o un jardín fertilizado, e incluso a partir de percibir tan solo un poco del aroma de su dueño en el suelo o el aire.

Los perros son especialmente capaces de percibir el olor de los humanos que forman parte de su vida. Un estudio utilizó imágenes por resonancia magnética para estudiar la actividad del núcleo caudado de los caninos, una zona cerebral asociada con la expectativa de una recompensa.

No todos los perros logran desarrollar sus sentidos, al igual que los humanos necesitas ejercitarse, explorar y salir a pasear.

Perros de distintas razas fueron expuestos a su propio olor, así como al de un perro conocido, al de un perro extraño, al de un humano desconocido y al de un humano conocido. El olor de una persona conocida provocó la activación más fuerte de todas.

Otra pista para ubicarse podría ser la supuesta sensibilidad que tienen para detectar las diferencias en la orientación magnética. Un estudio de decenas de perros halló que generalmente preferían defecar con el cuerpo orientado de norte a sur, una preferencia que desaparecía cuando se alteraba el campo magnético.