Los Mochis

"Aprendí a quererme a mí, luego a mí y por último a mí"

El amor por ella y por su familia la han hecho enfrentar  este mal con entereza; ahora está en su tratamiento

Por  Lupita Gámez

Erika Vanessa Gpe. Gutiérrez Durán luchadora de cáncer(Libertad Montoya/ EL DEBATE)

Erika Vanessa Gpe. Gutiérrez Durán luchadora de cáncer | Libertad Montoya/ EL DEBATE

Los Mochis, Sinaloa.- Alegre, entusiasta, con fortaleza y una energía positiva que la transmite a quien la conoce, así es Erika Vanessa Guadalupe Gutiérrez Durán, quien a sus 44 años de edad enfrenta con entereza por segunda ocasión la prueba más fuerte: el cáncer.

Fue cuando tenía 25 años de edad que este monstruo dijo presente en su vida sin esperarlo.

“Yo acababa de tener a mi hija Dayanna Vanessa Félix, tenía 10 meses cuando me sentí mal, al ir al doctor me dijo que tenía cáncer de ovario y gracias a Dios superé esa prueba, claro, con la ayuda de mi esposo, de mis papás, de mis suegros, de mi familia y, por supuesto, por mi hija”, relató con una expresión triunfante.

La enfermedad regresa

Esa primera prueba quedó superada luego de recibir tratamiento de quimioterapia. Entonces, fue en diciembre del 2017 cuando se detectó una pequeña bolita en su seno izquierda. Al revisarse sintió que algo no estaba bien. Fue hasta el 15 de febrero del 2018 cuando el médico especialista le confirma el diagnóstico: el cáncer de nuevo estaba en su cuerpo, pero ahora en su mama.

Cuatro días después fue intervenida quirúrgicamente, era necesario retirarle el seno para poder emprender el tratamiento de quimioterapia.

“Me dieron el diagnóstico. Me recomendaron que tenían que operarme, extirparme la mama, fui con otro médico, después con otro (sonríe) y el último me dijo que yo sabía si quería operarme, pero me recordó que yo ya había tenido un cáncer primario hace 25 años, en donde hubo manipulación, por lo que me recomendó que me operara porque podía haber metástasis en otro lado. Le dije que me operara, fue un día antes de mi cumpleaños”, relató.

Y a diferencia de lo que transmite, Erika aceptó que este segundo diagnóstico fue muy difícil pues pensar en lo que ya había vivido, sabía que lo que venía no era fácil. Afortunadamente dijo, en todo momento tuvo el apoyo de su compañero de esta aventura llamada vida, Francisco Javier Félix, quien sin dudarlo le reafirmó que él estaría con ella en todo momento y así fue: “él me dijo ‘vamos, gorda; tú sabes, hay que darle; si ya lo libraste una vez, esta no será la excepción’, y aquí estoy”.

Tratamiento

Erika actualmente sigue en tratamiento, recibe pastillas; sin embargo, lo más fuerte que fue el recibir 4 quimioterapias y 18 vacunas ya pasó.

“Aquí andamos otra vez. Sigo el tratamiento. Me quedan tres años y medio de cinco y aquí andamos dando guerra sonriéndole a la vida, viviendo el día a día, disfrutando de la vida. Todo lo que hago me encanta, disfrutar de mi hija y de mi familia”, comentó al tiempo en que su rostro se ilumina regalando una sonrisa.

Y aunque sabe que no es fácil decir que una parte esencial para las mujeres ya no estuviera más en su cuerpo, las ganas de estar bien la llevó a tomar lo que, dijo, la mejor decisión, retirarse el seno.

“No me costó trabajo porque siempre he tenido el apoyo de mi hija, de mi esposo, de mi familia, y un pecho no me hace más mujer. La verdad es que te afecta por ratos y te desespera porque no es lo mismo verte en el espejo, pero le doy gracias a Dios y aquí sigo”.

Comentó que aún en medio de las quimioterapias, ella nunca perdió el ánimo y las ganas de verse como lo que es: una mujer bella por dentro y por fuera. Incluso, añadió, otras pacientes dudaban que ella estuviera pasando por este prueba.

Equipo Reto

Hace un año y medio, Erika forma parte de la familia Reto, en donde, dice, le han enseñado a ser mejor persona, poniendo siempre el bienestar personal, pero en especial el de aquellas mujeres que viven o vivieron su misma experiencia.

Ahora, sólo pide a esas mujeres que enfrenten con entereza esta prueba, que no se detengan en ningún momento y que en su momento de debilidad se agarren de Dios y de su familia.

Yo aprendí a quererme a mí, después a mí y por último a mí.”