Los Mochis

Carta a la redacción

Lamentan que no se incluyeran a grandes difusores de la cultura en exposición que se realiza en el CIE

Por  El Debate

Carta a la redacción(Imagen ilustrativa/ Pixabay)

Carta a la redacción | Imagen ilustrativa/ Pixabay

Hola, amigos del diario EL DEBATE. Deseándoles lo mejor en sus vidas, como profesionales y como personas con familia.

Su servidor, siempre le ha agradecido la amable atención con que estimulaban a mi quehacer, tanto dancístico como el magisterial.

En esta vez, a manera de despedida, os molesto para que, si es posible, inserten estas palabras que a manera de colofón permiten despedirme de mi gente de Los Mochis, de la región, que mucho me apoyó, me aplaudió, me estimuló, me reconoció en mis diversas labores pro la comunidad.

Anexo un comunicado donde me dirijo, con respeto, a la persona que expone en el Centro de Innovación y Educación (CIE), motivado por comentarios de amigos que observan que no fuimos tomados en cuenta como difusores de la cultura.

Oigan ustedes, ya tengo 70 años de edad, 53 de ellos residiendo en Los Mochis, sirviéndole a la comunidad como profesor de educación primaria, maestro de español y literatura, maestro de pedagogía, maestro de danza.
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He observado que en la Galería de Personas Pro Cultura en la Región excluyen, no toman en cuenta -mínimo- a 6 personalidades: primero que nadie, a la maestra Socorro Cisneros Gaxiola, pionera en la investigación y la difusión de las costumbres, las danzas y los bailes de la región norte y todo el estado de Sinaloa. 

Después, no estamos, la profesora Quetita Pimentel, la profesora Judith Félix Salgueiro, el profesor Jacobo Cedano Rojas, el profesor Marciano Hernández García, “El Machi” (†); la profesora Delia Mercedes Lomelí, el profesor Juan Bautista Verdugo Blanco y su servidor profesor y licenciado Alexei Mario Ortiz Rodríguez.

Hablo de mí:
Llego a Los Mochis en 1967, con mi título de profesor de educación primaria, iniciando labor en la Escuela Primaria Club de Leones, de la colonia Gabriel Leyva Solano (La Texas). Buscando plaza federal fui maestro interino en las escuelas primarias “Gral. Antonio Rosales” y “Profr. Marcial Ordóñez”, aquí en Los Mochis,

Logro ingresar a la Federación en 1976 como maestro de grupo en la Escuela “Gral. Gabriel Leyva Solano” del ejido El Macapule.

Alternando la actividad docente con la danza (esa mi otra pasión). Orientado por la maestra Quetita Pimentel, en ballet y danza contemporánea, y por mi maestra Socorro Cisneros Gaxiola en la danza folclórica.

Como monitor de danza apoyo e diversos lugares, en escuelas primarias, secundarias, preparatorias, a donde me llevaban mis amigos.

Logro nombramiento como orientador de actividades artístico culturales, en el Centro de Seguridad y Capacitación Técnica (IMSS) de la Villa de Ahome. Aquí conformo un buen grupo dancístico, donde varios muchachos (Proto Eusebio, José María Lugo, Rosario Buelna, Víctor Pacheco...) me auxilian y demostramos que los hombres también danzan, ante la cerrazón y la creencia que la danza es “sólo para mujeres”.

Funjo como maestro de español y Literatura, en escuelas secundarias del ejido el Macapule y la Villa de Ahome, y en los cursos de capacitación a profesores en los veranos del I.F.C.M. (yo... maestro de maestros. Qué distinción).

Se me da la oportunidad de laborar en el Instituto Tecnológico Regional de Los Mochis (aquí formo a “Mochic-Tec” taller de danza). También en el Centro de Enseñanza y Capacitación Técnica 203, iniciando aquí a “Coltzin” taller de danza, bautizado así mi grupo en un gran festival presentado en el Teatro del IMSS el 22 de junio de 1972. Grupo con el cual merecí reconocimiento en todos los niveles, en donde se nos permitió “coadyuvar en la difusión y estímulo de las manifestaciones artístico-culturales del saber popular”, eslogan que nos identificó en la región, en la Nación, en algunos lugares de E.U.A., y hasta en Osaka, Japón, donde existe “Coltzin” de Japón, grupo a cargo de maestro Yutaka Okada. ¡Gran honor!

Hoy, ya jubilado, doy gracias a dios, pues me encuentro seguido con personas que recuerdan con gusto la dedicada labor mía, en tantos caminos andados.

¡Dejé huella!

¡Qué satisfacción!  

Profesor y licenciado Alexei Mario Ortiz Rodríguez