Los Mochis

"Doy gracias por haber vencido al cáncer tres veces"

Al librar su última batalla una enorme sonrisa apareció en su rostro en señal de victoria 

Por  Marisela Jolie

Elvia Bojórquez Bojórque, sobreviviente de cáncer.(Jorge Cota/ EL DEBATE)

Elvia Bojórquez Bojórque, sobreviviente de cáncer. | Jorge Cota/ EL DEBATE

Los Mochis, Sinaloa.- A lo largo de su vida Elvia Bojórquez Bojórquez ha luchado con todas sus fuerzas para combatir el cáncer.

La primera batalla la enfrentó con esperanza, radiaciones y quimioterapias hace 25 años. En aquellos días sus tres hijos pequeños la mantuvieron en pie.

“Tenía 35 años cuando me detectaron el cáncer en el seno derecho, al quitarme el brasier yo sentía como leche en el pecho, estaba en el quirófano en el Issste porque me iban a ligar, el doctor me exploró y sintió una bolita; después de dos meses me mandó a hacer una biopsia y me dio la noticia: era cáncer". 

Algunos meses después de recibir el diagnóstico, se quedó sin ningún tipo de seguridad social; el panorama era desalentador, pero sus ganas de vivir eran inmensas.

“Un primo mío es ginecólogo en el IMSS, le llamó al doctor Franco para que me atendiera, no estaba afiliada, pero su asistente me dio trabajo en una joyería para tener seguro social. Me dijo que mi padre le había hecho muchos favores y que le tocaba a ella ayudarme a mí”. 

Con la ilusión de vivir, abandonó su hogar durante ocho meses para combatir su enfermedad y por primera vez venció al cáncer. “Ya afiliada al IMSS me mandaron a Ciudad Obregón para iniciar mi tratamiento con radiaciones, iridio y quimioterapias. Permanecí 8 meses allá, me dijeron que estaba libre de cáncer”.

Una batalla más

Inesperadamente 17 años después le detectaron otro tipo de cáncer en el mismo seno y lo extirparon para salvar su vida.

“Me seguí atendiendo y haciendo estudios cada año con el mismo doctor Franco, hasta que un día le dije que tenía otra bolita. Era cáncer; me extirparon el seno, me dieron un mes de radiaciones y seis quimioterapias, pero ahora en Culiacán a través el IMSS”.

Elvia jamás luchó sola, sus familiares y amigos la acompañaron durante sus batallas. Las oraciones reconfortaron su alma, a eso atribuye sus victorias.

“Siempre tuve muchas oraciones, mi familia y mis amigos siempre me apoyaron. Una amiga nunca me dejó sola, me esperaba con unos jugos verdes al salir del tratamiento y después me llevaba a comer. Los hijos fueron mi motor, mi bendición”.

Cuatro meses después de iniciar su tratamiento le informaron que su cuerpo albergaba otro tipo de cáncer y el desconsuelo se apoderó de su vida.

“Tenía como cuatro meses con el tratamiento cuando sentí otra bolita en el otro seno. Hicieron una biopsia y resultó ser otro tipo de cáncer. Me extirparon el seno, me dieron radiaciones, tuvieron que mezclar las quimioterapias para que abarcara los dos tipos de cáncer. No podía caminar, se me cayó el cabello, la piel, las uñas de manos y pies. En el seguro social se portaron muy bien, muy humanos, y eso se agradece eternamente”.

Elvia tiene 58 años de edad, ha vencido tres veces al cáncer y disfruta cada amanecer como si fuera el último.

“Gracias a Dios estoy viva, cuenta mucho el optimismo, ver la vida positiva. Mi sueño era conocer a mis nietos, ya voy a tener 3. Yo no me quiero morir, me encanta vivir y decirle a la gente que sí se puede. Yo sigo checándome, haciéndome estudios”.

Celebra vida

Celebra su vida porque su luz ha estado a punto de extinguirse. El cáncer ha estado presente en su familia durante décadas. Algunos perdieron la batalla y otros son sobrevivientes.

“El año pasado me hicieron un estudio en Estados Unidos sobre la posibilidad que tengo a padecer cáncer, me salió el 75 por ciento del cáncer de ovarios. Hace siete meses me quitaron ovarios y matriz para prevenirlo. Mi temor más grande es que alguno de mis hijos padezca esta enfermedad”.

Se aterró con solo escuchar el nombre de la enfermedad, pero con la ayuda de Dios y de sus seres queridos cobró fuerza.

La primera vez me derrumbó; la segunda me tumbó más, la tercera me devastó, y la cuarta vez, cuando me hicieron el estudio de los ovarios, me impactó; tenía el temor de padecer cáncer de pulmón pero gracias a Dios no ocurrió”.

Ser voluntaria de Grupo Reto ha sido una experiencia extraordinaria. Comparte su testimonio con la esperanza de alentar a otras guerreras cuyas batallas a penas comienzan.

“Mi amiga la que nunca me dejó sola es voluntaria en Grupo Reto, ella me invitó y estoy muy feliz de pertenecer a esas mujeres. Es muy bonito alentar a las personas, motivarlos a salir adelante. Sólo las que hemos sobrevivido a la enfermedad sabemos lo difícil que es la batalla. Mi caso le brinda esperanza a otras personas porque he vencido tres veces al cáncer, al verme dicen: sí se puede. Cuando yo me la llevaba en el seguro social, le decía a la gente: échele ganas, báñese, arréglese, maquíllese, píntese la boca”. 

Hace diez años libró su última batalla y desde entonces una enorme sonrisa apareció en su rostro en señal de victoria.

“Se siente muy bonito decir: soy sobreviviente del cáncer, lo he vencido tres veces. Porque lamentablemente muchas mujeres diagnosticadas perdieron la batalla y cuando alguien se nos va se siente una tristeza profunda, por eso agradece estar viva”.