Los Mochis

El Fuerte colonial y sus 456 años de historia

El Pueblo Mágico fue fundado el 24 de junio de 1564 por Francisco de Ibarra en el Valle de Carapoa 

Por  Mirella López

El Fuerte colonial y sus 456 años de historia(EL DEBATE)

El Fuerte colonial y sus 456 años de historia | EL DEBATE

El Fuerte, Sinaloa.- Un día como hoy pero de hace 456 años se empezó a escribir una gran historia con la llegada de españoles a tierras del Gran Cinaro, que hoy conocemos como El Fuerte, Sinaloa, la puerta de entrada al colonialismo, y donde también surge la etapa del mestizaje en este territorio sinaloense.

El cronista de la ciudad de El Fuerte, Lucio Ruiz Bernal, recuerda esta gran hazaña histórica de forma novelada, que comparte hoy para los lectores de EL DEBATE.

¡Bien! Te has suscrito a notificaciones

Configura y elige tus preferencias

La llegada de Francisco de Ibarra al Gran Cinaro 

El primer contacto que tuvo Francisco de Ibarra con indígenas mayos del río Grande se aconteció en Cigüini, pueblo zuaque ubicado en el cerro a la altura de El Sufragio al cruzar la vía del tren.

Aquí el gobernador observó una aldea empotrada en el repecho de un cerro, rancho zuaque fortificado de troncos, árboles y piedra, asentamiento neolítico muy parecido con los que se topó en lo alto de la Sierra Madre, cuando descubrió y conquistó la gran Topia, nación serrana que coexistía en un pueblo con un cerco de magueyes, arbolado y piedra.

Con protocolos pacifistas el primer gobernador de Nueva Vizcaya interactuó con los cobanaros y guerreros zuaques del cerro de la tortuga, quienes le concedieron tamemes que cargarían los pertrechos y llevarían por buena brecha la hueste invasora hacia la nación del Gran Cinaro, jefatura originaria de indígenas Sinaloas y Tehuecos.

Cruzando barrancos y arroyos de arena fina alcanzó el fénix de los conquistadores, gobernador Francisco de Ibarra, la jefatura mayo yolemme del Gran Cinaro en junio de 1564, se encontró con un gran río donde instauraría el reducto virreinal septentrional de Castilla, de San Juan Bautista de Sinaloa.

Productivas parcelas de maíz y calabaza sobre la fértil ribera del río Grande, y en el monte candente, mezquites y cardones daban fe de la flora sinaloenses donde coexistían los mayos del norte (tribus sinaloas, tehuecos, zuaques, huites y zoes, principalmente). 

Antiguos portales del centro histórico de la ciudad colonial de El Fuerte, Sinaloa. Foto: EL DEBATE 

El arribo

La hueste de Castilla llegó al Valle de Carapoa por el oriente. Arribó el contingente de soldados, aventureros y doscientos guerreros ocoronis que acompañaban y blindaban a su cacica Luisa, elementos autóctonos, que aliados con los sesentas soldados,  vascos de Éibar en gran número, que conformaban la hueste, bordeando la corrientada, marcharon río arriba hasta cruzar el valle, enfilándose hasta la porción septentrional de Carapoa donde próximo al río, se observaba una lomita pletórica de cardones, mezquites y pitahayas.

Ibarra marchando con su real a paso lento, observó el cerrito, testificándole a Antonio Sotelo de Betanzos, su maese de campo, el estratégico montículo de roca madre, donde sería el punto vital para erigir el fortín de adobe, troncos y piedras más septentrional de los baluartes edificados en aquellos años del siglo XVI en las Indias Occidentales, fortificación que otorgaría protección a la hueste, sus caballos y sacerdotes franciscanos.

Una vez en la cima de la loma, desde la altura observaron la ventaja que tendrían en su baluarte, ya que desde arriba se tendría una visión de un terreno libre de árboles y una posición segura desde donde divisarían al seguro defensor de esta comarca invadida de indígenas btehuecos y sinaloas.

Una vez asentada la hueste en la ribera del río Grande, actual río Fuerte, ipso facto el gobernador hizo junta de guerra para la resolución de cómo y en qué sitio se había de asentar y fundar la villa, acordando erigir la villa en el río del Cinaro por la cantidad de gente idólatra que cohabitaba en esa parcialidad, exhortando el gobernador a sus soldados a que procedieran con ahínco y amor a la patria en sus obligaciones y méritos, contestándoles sus vasallos que así lo harían.

Después de aceptar los soldados y colonos el establecimiento de la villa, ordenó el gobernador a fray Pablo de Acevedo oficiar una misa glorificada al Espíritu Santo y tomando por abogado y defensor de esta villa al santo apóstol y evangelista San Juan, se fundó la villa de San Juan Bautista de Sinaloa el 24 de junio de 1564 en una hermosa y fértil ribera del río del Cinaro hacia la parte de las estribaciones de la Sierra Madre Occidental, sitio lindo y placentero que señoreaba en productivas vegas, ejidos y praderas.

En breve tiempo se eligieron justicia y regimientos, los cuales ya facultados repartieron con  orden, concierto y mérito, los solares y caballerías a cada colono y soldado.  

EL DATO

El Fuerte
Una vez asentada la hueste en la ribera del río Grande, actual río Fuerte, el gobernador hizo junta de guerra para la resolución de cómo y en qué sitio se había de asentar y fundar la villa, acordando erigir la villa en el río del Cinaro por la cantidad de gente idólatra que cohabitaba en esa parcialidad. Así se fundó la villa de San Juan Bautista de Sinaloa el 24 de junio de 1564.

El pueblo colonial guardia grandes historias. Foto: Cortesía

También te puede interesar:

La artista sinaloense Mayra Burciaga ofrece tutorial de Arte en Bule

Artista plástico sinaloense, Refugio Corral, esculpe 'Los rostros del tiempo' en tutorial

Muere Quetita Pimentel, decana del ballet en Los Mochis

No te pierdas las últimas noticias

Suscríbete a las notificaciones y entérate de todo