Los Mochis

El fantasma de la helada del 2011 no se olvida

La madrugada del 4 de febrero, los productores de Sinaloa perdieron totalmente sus cultivos por el intenso frío

Por  Javier Vega

Un productor observa los efectos causados por las bajas temperaturas. Foto: Archivo/ EL DEBATE

Un productor observa los efectos causados por las bajas temperaturas. Foto: Archivo/ EL DEBATE

Los Mochis, Sinaloa.- El fantasma de la histórica helada que arrasó a la agricultura sinaloense en febrero del 2011 y causó la pérdida de más de 700 mil hectáreas agrícolas, no se olvida.

El temor sigue latente y vuelve a la mente de todos los productores cada vez que llega diciembre, cuando bajan las temperaturas.

Y cómo olvidar este hecho que marcó un parteaguas en la agricultura sinaloense, pues de la noche a la mañana cientos de miles de hectáreas que en ese momento se encontraban establecidas con los diferentes cultivos de la temporada, como maíz, frijol, papa, tomate y hortalizas en general “se quemaron” al no soportar los efectos de temperaturas cercanas a los 0 grados centígrados que se resintieron en las diferentes zonas de producción.

28 diciembre 2003. El termómetro descendió a niveles cercanos a los cero grados y provocó la perdida de casi 140 mil hectáreas en Sinaloa. Foto: EL DEBATE

Los efectos de las temperaturas congelantes fueron desastrosos para la agricultura porque en unas horas se perdieron 500 mil hectáreas de maíz, 65 mil de frijol, 50 mil de hortalizas, 20 mil de garbanzo, y entre 5 mil y 7 mil de cártamo.

4 febrero 2011. En esta fecha se presentó  la peor helada 
registrada en Sinaloa, en donde se perdieron casi 700 mil hectáreas de cultivos. Foto: EL DEBATE

Desastre total
Marte Vega Román, jefe del Distrito de Desarrollo Rural 001 de la Sagarpa, señala que evidentemente esta helada fue un evento muy tremendo que marcó de por vida a todos los productores agrícolas del estado.
“Todos los agricultores vimos en riesgo nuestro patrimonio, lo cual nos motivó a movernos rápido y reaccionar ante la adversidad y, como nunca, salimos adelante todos juntos”, destacó.

Señaló que al final, después de las resiembras efectuadas con el apoyo de las autoridades, la mayoría de los agricultores se recuperaron. Las heladas tuvieron otro efecto porque a partir de ahí se reconoció la importancia que representa la producción de maíz de Sinaloa para toda la nación, pues en ese momento, ante la emergencia de las heladas, todos se pusieron nerviosos, incluso el presidente de la República, porque podría haber desabasto nacional y los productores comercializaron como nunca la producción.

3 enero 2015. Las temperaturas  descendieron a niveles congelantes y se siniestraron cerca de 4 mil hectáreas en el Valle del Carrizo. Foto: EL DEBATE

Tragedia no se olvida
Por su parte, el presidente del Comité Municipal Campesino Número 5, Martín Castro, señaló que evidentemente luego de la tragedia enfrentada durante el 2011, existe el temor constante que la naturaleza les vuelva a dar la espalda a los productores y se registren temperaturas congelantes que afecten a los cultivos.

Recordó que en aquella ocasión, parte de los productores de Ahome, todo Macapule y Olas altas y de ahí hasta El Fuerte, toda la superficie se quemó porque la helada pegó como nunca. Los efectos se extendieron al resto del estado y los resultados fueron impactantes porque realmente fueron muy pocos los cultivos que en aquella ocasión se salvaron de la helada.

Un dato curioso, recuerda, que en aquel año él fungía como comisariado ejidal de Cuchilla de Cachoana y en esa comunidad, sería por la protección del río o por la ubicación de estas tierras, no lo saben, no se les quemó ninguna hectárea, pero en los ejidos colindantes los productores no corrieron con la misma suerte; todo se les perdió.

Señala que este tipo de eventos meteorológicos los mantiene en estado de alerta.

4 enero 2015. Productores del Valle de Angostura enfrentaron pérdidas parciales en sus cultivos por las bajas temperaturas registradas. Foto: EL DEBATE

Pronósticos
De acuerdo a las predicciones efectuadas por el Servicio Meteorológico Nacional, dependiente de la Conagua, este año ingresarán por la frontera norte del país un total de 51 frentes fríos en el periodo comprendido entre los meses de septiembre del 2017 a mayo del 2018, cuando concluye la temporada invernal. 

El pronóstico rebasa con un sistema los registros de  frentes fríos pronosticados en el 2016. 
El periodo de mayor arribo de los sistemas frontales se presentará durante los meses de diciembre y enero, donde se espera el registro de 16 frentes fríos (8 por mes) y los meses de febrero y marzo, donde se esperan 13 fenómenos (7 en el primer mes y 6 en el segundo.

Un frente frío se presenta cuando una masa de aire frío desplaza a la masa de aire cálido y modifica las temperaturas de una zona en particular.

La masa de aire frío, al ser más denso, empuja por debajo a la masa de aire caliente, obligando a este aire cálido a elevarse. Si existe suficiente humedad en la atmósfera en esos momentos, la nubosidad y la posibilidad de tormentas eléctricas podrían desarrollarse. 

Los frentes fríos suelen acompañarse con zonas de baja presión, donde los vientos soplan en sentido antihorario alrededor del área de baja presión en el hemisferio norte. Derivado de lo anterior, la dirección del viento antes del paso del frente frío por lo general es del sur o suroeste, con temperaturas cálidas. Después del paso del frente frío, los vientos cambian a ser de la dirección oeste o noroeste y la temperatura del aire tiende a decaer.

27 enero 2015. Las bajas temperaturas registradas aquella tarde y en la madrugada propiciaron que los cultivos como maíz y frijol se dañaran. Foto: EL DEBATE

Prevención
Las medidas de prevención que emprenden los productores ante la proximidad de un descenso de temperaturas, van desde suministrar riegos a los cultivos, como el realizar la quema de llantas en los bordes de los terrenos de cultivos, pero ha podido comprobarse que en el caso de heladas severas como las ocurridas en el 2011, donde las temperaturas descendieron abajo de los cero grados, este tipo de acciones ofrecen muy poca efectividad y la prueba está en que en ese año se quemaron por igual los cultivos en las diferentes zonas de producción.

3 febrero 2016. En  el ciclo agrícola de otoño-invierno 2015-2016 se registraron heladas en el municipio de El Fuerte que afectaron a miles de hectáreas. Foto: EL DEBATE

Efectos por frente frío: Baja más el termómetro
Un mayor descenso se registró en las temperaturas durante la madrugada de ayer. Las temperaturas mínimas en la sierra alcanzaron los -12.5 grados centígrados y en el valle los 9 grados centígrados.

Incluso el Servicio Agrometeorológico del Estado advierte que  un nuevo frente frío ingresará en las primeras horas de hoy al país por Baja California y Sonora, y el viernes se moverá sobre Chihuahua y Sinaloa, donde ocasionará desarrollo de nubosidad, precipitaciones ligeras y descenso en las temperaturas.

El meteorológico dio a conocer que durante las próximas horas se presentarán condiciones de medio nublado a nublado en toda la entidad, con probabilidades de lloviznas y lluvias ligeras
en la zona norte, y de lloviznas en algunas áreas de la zona centro . 

Se espera que prevalezca el clima frío en la madrugada, dado que las temperaturas mínimas al abrigo alcanzarán los 8 grados en la sierra hasta 18 grados en la costa de la zona sur. 

La única protección real para los productores es asegurar sus cultivos: Valdez Conde

El presidente del Fondo de Aseguramiento Agrícola Agrónomos del Norte de Sinaloa, Jesús Andrés Valdez Conde,  señaló que sin duda el catastrófico evento de la helada del 2011 marcó un antes y después en la cultura del aseguramiento agrícola en Sinaloa.

Recordó que luego del brusco descenso de las temperaturas registrado el 4 y 5 de febrero de ese año, el panorama que se presentó en el campo fue devastador porque todos los cultivos se perdieron y eso propició que los fondos de aseguramiento se quedarán sin reservas para cubrir todos los siniestros que se presentaron en la agricultura.

Ese fue el lado negativo de esa helada, porque el positivo es que esto despertó una nueva cultura entre los productores por el aseguramiento de sus cultivos, porque a partir de esta fecha se incrementó en más de un 25 por ciento la cultura del aseguramiento agrícola, a tal grado que el proteger los cultivos en la actualidad ya no es opcional, sino que es un requisito que anteponen las fuentes financieras para liberar los créditos a los productores.

700 mil hectáreas se perdieron durante las heladas registradas en febrero del 2011. Foto: EL DEBATE
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