Los Mochis

"En la diversidad cultural los yoremes somos únicos"

En el marco del Día Internacional de la Diversidad Cultural, el joven Víctor Ramón Flores, estudiante de Educación Intercultural, comparte algunos aspectos de las tradiciones de la cultura yoreme

Por  Mirella López

Víctor Ramón Flores Montaño en el violín y José Luciano Mendoza Velares en el arpa tocan sones indígenas yoremes.(Carlos Paulino Fonseca/ EL DEBATE)

Víctor Ramón Flores Montaño en el violín y José Luciano Mendoza Velares en el arpa tocan sones indígenas yoremes. | Carlos Paulino Fonseca/ EL DEBATE

Los Mochis, Sinaloa.- L a cultura de la etnia yoreme, asentada en el norte de Sinaloa, se encuentra en buenas manos. Se garantiza por mucho tiempo su preservación a través de jóvenes como Víctor Ramón Flores Montaño, quien respeta y ama sus tradiciones y costumbres. Así quedó manifestado entre algunos jóvenes oficios (músicos, danzantes y cantadores) de la comunidad de Ohuira.

Uno de sus más fuertes representantes es este joven estudiante, Víctor Ramón Flores Montaño, de 19 años de edad y quien cursa la carrera de Educación Intercultural en la Universidad Autónoma Intercultural de Sinaloa (UAIS).

Víctor Ramón Flores Montaño también toca el tambor y la flauta. Foto: Carlos Paulino Fonseca/ EL DEBATE

Él es uno de los 16 alumnos que estudian esta profesión porque le gusta la docencia, y quiere enseñar la cosmovisión de la cultura yoreme, comenta en entrevista para EL DEBATE, en el marco del Día Internacional de la Diversidad Cultural. 

Víctor Ramón Flores está convencido que su gusto y devoción por los usos y costumbres de la comunidad yoreme no es solo un hobbie, es una forma y estilo de vida, y actualmente es uno de los fiesteros más completos de la región.

¿Cómo se inició como fiestero, su formación?
Llevo 14 años dedicados a las fiestas tradicionales y dos años tocando flauta y tambor. Empecé a los 8 años de edad bailando pascola y fariseos, por influencia de mi abuelo que me  apoyaba. Él me llevó a la comunidad de El Muellecito, Lázaro Cárdenas, a una ceremonia llamada fiesta-promesa en honor a San Ignacio, donde sentí esa buena vibra que genera la naturaleza, el llamado de la Juya Annia. A los 12 años me llamó la atención la música y empecé a tocar la guitarra, el violín y el arpa...

La cultura yoreme se basa en la naturaleza, todo lo que acontece en ella, las danzas y sus sones giran en torno a la naturaleza. El yoreme le tiene respeto, amor, fe y devoción a la naturaleza y agradecemos por lo que nos da y por lo que tenemos, y si cortamos un árbol le pedimos permiso.

Foto: Carlos Paulino Fonseca/ EL DEBATE

¿Cuál ha sido su mayor satisfacción?
La visita a la comunidad yaqui en Arizona, de quienes admiro su gran respeto a sus tradiciones, ya que las han sabido mantener casi intactas a su origen prehispánico; su arraigo e identidad, de sus usos y costumbres y para quienes sus fiestas son rituales sagrados.  

¿Por qué es  importante  preservar la diversidad cultural?
Porque la diversidad asegura la multiculturalidad, genera respeto, es la esencia, nuestra identidad, lo que nos identifica, nos hace únicos y diferentes a los demás.  

¿Qué está dispuesto a hacer para preservar la cultura yoreme?
Transmitir los conocimientos, y ya estoy tratando de hacerlo.