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"Era una excelente persona; todos lo querían"

LOS MOCHIS

Los Mochis, Sinaloa.- Dejando al municipio una huella imborrable de su calidad humana, su gran desempeño médico y el inmenso amor a su familia, dejó de existir la mañana del jueves Pablo Domínguez Tradd, luego de una larga lucha contra el cáncer de próstata.

Quien hasta el día de su deceso fungiera como presidente médico de la Comisión de Arbitraje Médico del Estado de Sinaloa en la zona norte (CAMES), fue despedido por sus 4 hijos y su esposa Minerva Solís, así como la gran cantidad de amistades que cosechó a lo largo de su vida.

Funcionario antiburocrático. El actual subdirector de Salud Municipal, Raúl Fernando Belmontes, lamentó la pérdida de su amigo, al que consideró siempre un ejemplo como médico, como persona y como padre.

"Siempre fue muy creativo, innovador; no tenía nada de burocrático, siempre estaba buscandole solución a los problemas como fuera", expresó.

Belmontes también fue su colega cuando Pablo Domínguez fue jefe de Servicios de Salud Municipal, durante la administración de Jaime Ibarra Montaño, cargo que también ocupó cuando Policarpo Infante fue alcalde de Ahome.

"Una vez nos mandaron correr a unos que hacían ladrillos en San Miguel, eran órdenes políticas. Ese día me dijo que fuéramos, y llegamos allá, y vimos mucha pobreza, y me dice: 'no, pura fregada los voy a correr'; llegó y les dio dinero a todos, y se vino con lágrimas en los ojos, y dijo 'es un crímen lo que íbamos a cometer'. De ese tipo era: muy generoso, muy caritativo. Era muy firme, muy duro, pero muy humano", aseguró.

Graduado del Tecnológico de Monterrey en la carrera de Médico Cirujano General, Pablo Domínguez fue también dueño y fundador de la clínica Santa Rita.

El amigo. Raúl Fernando Belmontes calificó como excelente persona a Pablo Domínguez, así como muy trabajador y amoroso con su consultorio y su familia.

A él le gustaba afianzar amistades por el estómago, pues era un gran cocinero y un magnífico anfitrión.

"Era muy bueno para hacer comida; le gustaba invitar mucha gente a su casa y el cocinaba, y no te dejaba ir hasta que ibas bien lleno", relató.

Asimismo, comentó que era muy inquieto en la política, pues siempre le gustaba ayudar a los que más necesitaban, por lo que regularmente hacía brigadas médicas.

"Le gustaba mucho trabajar con ahínco en todo. Todos lo querían", manifestó.

El galeno tenía problemas con la tiroides, padecía diabetes, y cáncer de próstata. Falleció en su hogar la mañana del jueves 30 de enero. Descanse en paz doctor Pablo Domínguez.