Los Mochis

Guadalupe enfrenta dura batalla contra el cáncer

Tiene 13 años y el pasado mes de julio fue diagnosticado con leucemia linfoblástica aguda B. Su madre no cuenta con la solvencia necesaria para trasladar a su hijo a recibir su tratamiento de quimioterapias

Por  Marisela Jolie

Guadalupe padece leucemia y necesita someterse a quimioterapias durante tres años.(Jorge Cota/ EL DEBATE)

Guadalupe padece leucemia y necesita someterse a quimioterapias durante tres años. | Jorge Cota/ EL DEBATE

Los Mochis, Sinaloa.- De manera repentina, el cáncer irrumpió en la vida de Guadalupe, de 13 años de edad, un joven estudiante de secundaria originario de la sindicatura de El Carrizo.  

El pasado mes de julio fue diagnosticado con leucemia linfoblástica aguda B en el Instituto Mexicano del Seguro Social, desde entonces se enfrenta a una agresiva y dolorosa enfermedad con la esperanza de sobrevivir. Aunque su cuerpo se debilita y sus fuerzas se agotan, no desfallece.

“Mi hijo tiene leucemia linfoblástica aguda B, se la diagnosticaron el 22 de julio; perdió peso, fuerzas en las piernas, le dolía mucho la cadera, la cabeza y no comía”, expresó su madre, Brenda Leticia Soto Cota.

Su madre anhela un milagro, implora otra oportunidad de vida; en medio de la carencia, la fe se ha convertido en su mayor fortaleza.

“Soy madre soltera. En mi casa viven un hermano, mis tres hijas, mi hijo y mi nieta; somos de bajos recursos, trabajo en la fábrica Contec, llevo cuatro años ahí, gracias a Dios tengo seguro social para atender a mi hijo”.

Guadalupe siempre estuvo dispuesto a apoyar a su familia hasta que la enfermedad detuvo su andar y ese momento conmocionó su vida.

“Mi hijo es muy bueno, siempre estaba al pendiente de la familia, se preocupaba cuando no teníamos comida; de hecho ese día que se enfermó muy feo me lo trajeron muy malo de las tierras porque no teníamos que comer y se fue con un amigo a trabajar al campo. Me lo trajeron desmayado”.

«No tengo dinero para llevar a mi hijo a sus quimioterapias; tengo mucho miedo, no quiero que se me muera mi niño»: Brenda Soto Cota, mamá de Guadalupe. Foto: EL DEBATE

Librar la batalla

Una noticia que jamás se imaginaron escuchar detuvo sus corazones por unos instantes. Madre e hijo agradecen el milagro de cada mañana y anhelan algún día poder vencer al cáncer. 

“En junio lo llevé a urgencias al Seguro de El Carrizo, de ahí me lo pasaron al Hospital Ginecopediátrico 2 de Los Mochis, me dijeron que se trataba de su sangre, tenía 7 de hemoglobina, le hicieron estudios de la médula y los mandaron a la Ciudad de México, salió que tenía leucemia. Estuvo internado dos meses en Culiacán, junio y julio. Ya no le podían hacer más quimios porque le quemaron las venas y nos regresamos”.

El tratamiento de quimioterapias de Guadalupe inició el 22 de julio. Hasta el momento le han realizado 15 sesiones de varias que requiere para librar la batalla.

“Le han dado 15 quimioterapias en Los Mochis y le harán cuatro más. El 26 tiene cita en Culiacán para internarlo y continuar con su tratamiento, para ponerle las quimios más fuertes allá. Por tres años le estarán dando quimioterapias porque se le estaba carcomiendo el hueso de la columna, ya no caminaba”.

Brenda es una madre valiente y el sostén de su hogar, pero no cuenta con la solvencia necesaria para trasladarse y permanecer junto a su hijo en la ciudad de Culiacán mientras le realizan las quimioterapias. 

A decir de sus palabras, en los tiempos difíciles la fe reconforta su alma.

“Cuando me dieron la noticia me sentí muy mal, deseaba haber sido yo la que estuviera enferma y no mi hijo. Necesita su tratamiento pero no tengo dinero para llevarlo a sus quimioterapias; tengo mucho miedo, no quiero que se me muera mi niño. A veces no me alcanza ni para pagar los camiones de El Carrizo a Los Mochis. Estoy desesperada, no sé cómo le voy a hacer porque no tengo dinero”.

El corazón de una madre agoniza por la impotencia y la desesperación; acude a la solidaridad de sus semejantes con la esperanza de salvar la vida de su hijo.

Les pido que nos apoyen con lo que sea su voluntad. Dios les recompensará su buena obra y estarán en mis oraciones diarias el resto de mi vida. Lo único que deseo es que mi hijo sane. Es muy triste ver a un hijo afrontar esta enfermedad, es muy triste no tener dinero para curarlo”.

Si usted desea ayudar a esta familia, puede realizar su aportación económica al número de cuenta BanCoppel 4169 1604 5087 2198. 

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