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Los Mochis

Habitantes de El Jitzámuri toman escuelas por falta de agua

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Fueron las escuelas primaria General Lázaro Cárdenas, la  Telesecundaria número 40 y el kínder Jaime Nunó las que estarán bloqueadas por tiempo indefinido hasta que se resuelva la escasez de agua

Por Hugo Mora

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Los Mochis, Sinaloa.- Por las tuberías de la comunidad de El Jitzámuri hace más de dos años no corre una gota de agua. Las calles se encuentran áridas y el pueblo sediento y enfermo debido a la mala calidad del agua que se les suministra a través de pipas, las cuales también son insuficientes para más de tres mil habitantes que tiene esta comunidad pesquera.

Es por ello que esta mañana decenas de habitantes decidieron bloquear y cerrar con candados los tres planteles escolares de educación preescolar, primaria y secundaria que se encuentran en esta localidad para exigir a las autoridades municipales y en especial al alcalde de Ahome, Guillermo Chapman Moreno, una solución rápida y sin trabas. 

Exigencias

Milca Cervantes, habitante de la comunidad, señaló que el gerente de la Junta de Agua Potable y Alcantarillado del municipio de Ahome (Japama) se comprometió en el pasado mes de agosto que el problema de la escasez de agua se acabaría el día 25 de diciembre y que este sería “el regalo de Santa” para los pobladores de El Jitzámuri.

Sin embargo, esto no ocurrió y sólo recibieron agua a través de cuatro pipas que llegan a la comunidad, pero esto no fue suficiente para un campo pesquero con más de tres mil habitantes.

Foto: EL DEBATE

“(Las pipas) sí vienen, pero no nos abastecen,  porque somos mucha gente y el agua está muy revuelta, muy sucia, nos están saliendo granos en la piel, llagas, queremos una solución. En unas partes sale agua y en otra no, hay casas en el que no sale en años, desde que se puso el agua, y desde entonces buscamos soluciones, pero el gobierno nunca nos ha escuchado”.

Los pobladores coincidieron en que el agua que se le suministra a través de las pipas vino a ser una molestia en lugar de un alivio, ya que esta es de mala calidad y en lo único que se puede usar es para regar las plantas y para el baño.

El agua está muy revuelta, no se puede ni bañar, esa agua no sirve para nada, nomás para las plantas y para el baño”, señaló Karina Ramírez. 

Foto: EL DEBATE

Estamos abandonados

Asimismo, los pobladores señalaron sentirse abandonados por el gobierno municipal, puesto que en todo este tiempo no les han dado una solución concisa a sus problemas y sólo los tienen con largas soluciones que nunca llegan.

“Queremos agua limpia, queremos solución. El pueblo lo está exigiendo, queremos que Billy Chapman nos dé la cara. Así como nosotros votamos por él, todos votamos porque hizo una diferencia, e hizo una diferencia pero totalmente baja”, señaló  Flor Alexander Valdez Hernández. 

Los habitantes agregaron que como si no fuera poco la escasez del agua, la Japama les sigue cobrando el agua, ya que los recibos llegan a los domicilios. 

Denuncian que el agua que se entrega está turbia. Foto: EL DEBATE

Sin solución

Fue en la mañana de ayer, unas horas después de que los pobladores tomaran las escuelas, cuando el gerente técnico y de operaciones de la Japama, Jorge Cinsel Gutiérrez, intentó entablar una conversación con los pobladores y señalarles que el compromiso pactado por la paramunicipal de que se tendría agua el 24 de diciembre no se cumplió debido a las lluvias extraordinarias que ocurrieron en diciembre.

“La inversión en esta obra fue de 14 millones y medio y se firmó en el mes de noviembre, se estaba trabajando para que se terminara el 24 de diciembre; sin embargo, hubo retrasos por la lluvia, por lo que durará otros 20 días más para que haya agua en El Jitzámuri”. 

Mencionó que las personas que se manifestaron no les falta el agua, por lo que se va a checar a quién sí les falta.  

En algunas viviendas los garrafones están vacíos. Foto: EL DEBATE

Respecto a la posible contaminante en el agua que provoca enfermedades en la piel, señaló que el agua que se suministra es potable, por lo que se verificará con el sector salud para que realice brigadas en la comunidad.

“Lo primero que hice al enterarme de que había turbiedad de agua es checar las pipas. En su caso estas pipas no tienen sedimento en su interior, tomaré algunas medidas precautorias y tendremos una bitácora y una persona de confianza para que supervise la calidad del agua”. 

Por lo pronto tendrán cinco pipas trabajando en la comunidad y se estará verificando permanentemente que se esté brindando agua potable en la comunidad. 

A pesar de esto, los habitantes del campo pesquero rechazaron las propuestas de Cinsel Gutiérrez y se mantuvieron en que no iban a abrir las escuelas hasta que en la comunidad hubiera agua. 

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