Los Mochis

Jesús duerme afuera de los hospitales de Los Mochis desde hace 14 años

Quedó desamparado desde que sus padres murieron, tiene 67 años y sobrevive con la ayuda de sus semejantes; necesita atención médica urgente 

Por  Marisela Jolie

Sus padres murieron y quedó desamparado, duerme afuera de los hospitales desde el año 2006.(Jorge Cota/ EL DEBATE)

Sus padres murieron y quedó desamparado, duerme afuera de los hospitales desde el año 2006. | Jorge Cota/ EL DEBATE

Los Mochis, Sinaloa.- Jesús Manuel Valdez Valenzuela empieza cada día con una oración. Es originario de San José de Ahome, tiene 67 años de edad y duerme afuera de los hospitales de Los Mochis, sobreviviendo con la ayuda de sus semejantes.

Su padre enfermó y permaneció internado en el Hospital General de Zona número 49 del IMSS de Los Mochis sus últimos dos años de vida hasta que murió en 2008, desde entonces quedó desamparado.

Duermo en los hospitales desde que tenían internado a mi papá. Ya no me lo dieron, se murió”.

Los únicos familiares que lo apoyan viven en Empalme, Sonora; la ayuda es poca pero reconforta.

“Mis medias hermanas me han tratado muy bien, viven en Empalme, pero no tengo dinero para el pasaje, quisiera tener dinero para ir y ayudarlas”.

Recorre la ciudad en busca de sustento, trabaja en las calles, aprovecha el color rojo de los semáforos para limpiar los vidrios de los automóviles a cambio de unas monedas.

Me sostengo yo mismo, sobrevivo con la ayuda que me dan los conductores de los carros, limpio vidrios”.

Una cobija, una maleta y la ropa que viste son sus únicas pertenencias. No tiene documentos, Jesús Manuel carece de identidad.

“A veces me ven alegre, pero por dentro ando sufriendo, sin mis padres, sin mujer, sin hogar. Voy al baño a donde puedo, voy al monte batallando. Muchas veces en los hospitales no me dejan entrar, y así ando buscando por otros lados, peligrando en la noche, así me la juego”.

Solidaridad. Las personas que se encuentra a su paso le brindan alimento y le regalan ropa. Sobrevive por la generosidad de la gente. Foto: Jorge Cota/ EL DEBATE

Vivió junto a su padre en San José de Ahome durante 50 años y trabajaron juntos surcando los campos de cultivos. Su corazón está lleno de recuerdos. “Murió mi mamá primero, estaban separados; ella murió en el ejido 5 de Mayo”. 

Sin atención médica

Desde hace varios años no recibe atención médica y su salud se deteriora. Su andar es lento, se le dificulta caminar. La inflamación de sus piernas le produce dolor.

Me sale líquido de las piernas, me he picado con espinas y alfileres para que me salga todo, porque no tengo medicamento”.

Padecimiento. Desde hace varios años no recibe atención médica y su salud se deteriora. La inflamación de las piernas le produce dolor. Jorge Cota/ EL DEBATE

Las personas que se encuentra a su paso le brindan alimento, le regalan ropa, elevan oraciones por él. 

Jesús Manuel sobrevive gracias a la generosidad de la gente.

Como lo que caiga, lo que me regalan o lo que puedo comprar, a veces hago una comida nada más en todo el día”.

Cada noche duerme al ras del suelo, arropado con su cobija para mitigar el frío.

“A los que andan peor que yo, los ayudo con una monedita cuando los veo, a los loquitos. A veces las personas se portan estrictas conmigo, no me dejan entrar pero ni modo es la ley; algunas las veo un poco molestas”.

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