Los Mochis

Jesús se recupera de tuberculosis cobijado por el amor de su madre

Candelaria clama ayuda de la gente para comprar los medicamentos que no abarca el Seguro Popular. Su esposo es jornalero, pedalea su bicicleta desde Juan José Ríos para llevarles aliento y la poca ganancia del día

Por  Marisela Jolie

Madre e hijo permanecen en el Hospital General de Los Mochis, aislados y lejos de su familia.(Jorge Cota/ EL DEBATE)

Madre e hijo permanecen en el Hospital General de Los Mochis, aislados y lejos de su familia. | Jorge Cota/ EL DEBATE

Los Mochis, Sinaloa.- El pasado 5 de octubre, Candelaria y su hijo de 13 años de edad salieron de su humilde hogar en Juan José Ríos y desde entonces ya no han vuelto. Permanecen en el Hospital General de Los Mochis, aislados y lejos de su familia.

Un cuadro febril y un episodio de convulsión fueron la alerta para descubrir la enfermedad que inesperadamente irrumpió en sus vidas.

“Jesús es un masculino de trece años que llegó con nosotros el día 5 de octubre, lo trajeron de su comunidad porque había presentado un cuadro febril y presentó una convulsión; eso fue lo que alarmó a la familia, por eso lo trajeron. Se ingresó al hospital por medio del servicio de urgencias, y posteriormente se ingresó al servicio de pediatría para hacer los estudios pertinentes”, puntualizó Sergio Loza Rivera, director del Hospital General de Los Mochis.

Los médicos del nosocomio determinaron que los padecimientos de Jesús son provocados por una neuroinfección: a Jesús le diagnosticaron tuberculosis meníngea.

Sergio Loza Rivera, director Hospital General  de Los Mochis. Foto: EL DEBATE

“Se le realizaron cultivos de la sangre y de la orina y salieron negativos, entonces se pensó en una neuroinfección, se le realizó una pulsión lumbar que nos reporta y sugiere que se trata de una neuroinfección por tuberculosis, el paciente cuenta con el antecedente, además de ser de un estrato social bajo, el paciente ha estado en contacto con pacientes con tuberculosis; de hecho, lamentablemente el papá falleció de tuberculosis, muy posiblemente desde ahí tenga su origen”.

Desde un cuarto de hospital su madre implora al cielo la mejoría de su hijo, anhela su recuperación para retornar juntos a casa.

“Mi niño empezó con temperatura y dolor de cabeza, lo llevé a la clínica en Juan José Ríos, le dieron una cápsula pero no le hizo efecto, siguió con temperatura, tenía una semana así, el sábado pasado me lo pasaron para Los Mochis porque comenzó a convulsionar, ya tenemos 12 días en el hospital”.

A Jesús le diagnosticaron tuberculosis meníngea, se encuentra hospitalizado desde el pasado 5 de octubre. Foto: Jorge Cota/ EL DEBATE

Hace tres años el padre de Jesús falleció de tuberculosis, y el diagnóstico invadió de recuerdos su corazón.

“Mi esposo, el papá de Jesús, tenía neumonía, diabetes, de todo, se complicó, y a lo último, cuando ya no tenía remedio, los médicos me dijeron que tenía tuberculosis, me quedé viuda”.

Días difíciles

Han sido días difíciles para Candelaria, sin solvencia económica para mitigar el hambre, permanece al lado de su hijo sin desfallecer.

Como cuando me brindan comida, pero hay días en los que no como nada porque no tengo dinero, además no puedo dejar a mi hijo solo, todo el día estoy con él”

Candelaria se dedica al cuidado de sus hijos, es madre de otros dos pequeños, a quienes por días no ha podido abrazar.

“Yo trabajaba en el campo, en la papa, hace un año me casé de nuevo; estos días mi esposo ha estado apoyándome, cuida a los niños mientras yo estoy con Jesús”.

Candelaria Aguilar, mamá de Jesús. Foto: Jorge Cota/ EL DEBATE

Su esposo trabaja en el campo como jornalero para mantenerlos, motivado por la voluntad de su alma, pedalea su bicicleta desde Juan José Ríos hasta Los Mochis para llevarles aliento y la poca ganancia del día.

Gana 120 pesos diarios, se viene en la bici a traerme dinero para comer y comprar los medicamentos que no abarca el seguro popular, pero a veces no me alcanza”.

El amor de Candelaria ha cobijado a Jesús en todo momento, la debilidad de su cuerpo lo mantiene en cama, pero sus oraciones y cuidados lo reconfortan.

“Siento tristeza porque miro a Jesús sin ánimo, días atrás lo miraba mejor, le bajó la temperatura, pero le volvió; se la lleva dormido, le hago plática y no me contesta, se levanta, come y se vuelva a quedar dormido”.

Ayuda. Su madre no cuenta con la solvencia necesaria para comprar los medicamentos que no abarca el Seguro Popular. Foto: Jorge Cota/ EL DEBATE

A pesar de la carencia, el cansancio y la soledad, Candelaria se mantiene en pie, orando por la salud de su hijo.

Yo deseo mucho, con todo mi corazón que mi hijo se recupere, le pido a Dios que lo alivie, no hay a nadie más a quién pedirle, solo a Él”.

Con el apoyo incondicional de su madre, Jesús permanecerá en tratamiento hasta recuperarse, mientras sus doctores se mantienen vigilantes de su evolución.

“El doctor Morales, su neurólogo pediatra, le inició el tratamiento para la enfermedad desde hace más de cinco días; hasta el momento contamos con buena evolución, el tratamiento de una neuroinfección no es de un día para otro, lleva un proceso; por eso Jesús debe continuar en vigilancia”, detalló el director del nosocomio.

Si usted desea ayudar a Jesús y su familia, puede comunicarse al número 687 133 1155, con Candelaria Aguilar Sonora.