Los Mochis

La insulina es tan necesaria en su vida como respirar

María Isabel es diabética y su familia no cuenta con la solvencia necesaria para comprar el medicamento que requiere: necesita 30 dosis diarias de insulina

Por  Marisela Jolie

María Isabel necesita la insulina para sobrevivir.(Carlos Paulino Fonseca/ EL DEBATE)

María Isabel necesita la insulina para sobrevivir. | Carlos Paulino Fonseca/ EL DEBATE

El Fuerte, Sinaloa.- El rostro de María Isabel Navarro Cázarez refleja su lucha diaria por sobrevivir. Hace seis años la enfermedad irrumpió en su vida y desde entonces ha permanecido sumida en la tristeza. 

A los 18 años le detectaron dos tumores benignos y tres meses después fue sometida a una intervención quirúrgica en el Hospital General de Culiacán para extirparlos.

“Me salieron dos tumores, uno estaba en la cola del páncreas, por eso me tuvieron que trozar un pedazo de páncreas, me hice diabética y me estoy poniendo insulina todos los días”.

Fue a raíz de una recaída que le diagnosticaron la enfermedad que cambió por completo su destino.

“A los tres meses me puse mala, me encamaron en el Hospital General de Los Mochis y me dijeron que estaba diabética. Ha sido muy difícil porque no puedo comer cosas que comía antes porque me hace daño, tengo que tener dieta”.

Su padre trabaja como vigilante y su madre vende empanadas; con la poca ganancia del día compran los medicamentos. Foto: Carlos Paulino Fonseca/ EL DEBATE

Tiene 23 años de edad y la insulina es tan necesaria en su vida como respirar. Su salud se deteriora, el tiempo no da tregua.

En la mañana me pongo quince unidades, en la tarde me pongo diez y en la noche cinco. Necesito que me ayuden para tener una vida normal, porque es muy difícil tener esta enfermedad”.

María Isabel desea estudiar pero le faltan fuerzas para asistir a la escuela; su cuerpo es débil, su andar es lento.

“Me encamaron como cuatro o cinco veces en el Hospital General de Los Mochis porque me ponía mal, porque a veces comía cosas que me hacían daño, me ponía mala y me tenían que encamar. Quiero estar bien, me siento muy débil, no puedo caminar mucho, se me hinchan los pies, me da mucho sueño, no tengo fuerzas en mis piernas; quiero estar bien, ojalá me ayuden”.

María Isabel necesita 30 dosis diarias de insulina. Foto: Carlos Paulino Fonseca/ EL DEBATE

Pero sus motivos para continuar son más poderosos: es madre de una pequeña de seis años, aunque su enfermedad le impide atenderla y cuidarla, por ella se aferra a vivir.

“Tengo una niña de seis años, va a la escuela, mi mamá me ayuda con ella, es su segunda mamá, ella la lleva y la trae, la cambia, le da comida, yo quisiera hacer todo eso. Se espanta, está conmigo, me hace cariños, no se despega de mí”.

La joven tiene 23 años y desea poder llevar una vida normal. Foto: Carlos Paulino Fonseca/ EL DEBATE

Su padre trabaja como vigilante y su madre vende empanadas. Con la poca ganancia del día compran los medicamentos que María Isabel necesita para sobrevivir.

“Me dedico a hacer galletitas horneadas, empanadas, pero mi hija se me ha visto muy malita y tengo que estar con ella, no la puedo dejar sola porque se le sube el azúcar o se le baja y me da miedo dejarla sola”, expresó Beatriz Cázarez Heredia, madre de María Isabel.

"Les pido de todo corazón que me ayuden con mi hija, porque la verdad nosotros no tenemos", Beatriz Cázarez Heredia, mamá de María Isabel. Foto: Carlos Paulino Fonseca/ EL DEBATE

Claman ayuda

Su madre implora ayuda para que su hija pueda continuar con su tratamiento porque su corazón anhela verla sonreír.

“Ya tengo ganas de verla alegre, contenta, pero con esa enfermedad no es ella, todo el tiempo la veo muy triste y me desespero. Ha sido muy difícil enfrentar esta enfermedad día y noche, siempre estoy al pendiente de ella, hay veces que se me pone malita y me habla, me dice: mamá me siento mal y ando buscando qué darle, a veces tengo, a veces no y pido ayuda a la vecina”.

Su familia no cuenta con la solvencia necesaria para comprar el medicamento que requiere: necesita 30 dosis diarias de insulina y cada frasco le dura un mes.

La verdad no tenemos, de todo corazón les pido que me ayuden con mi hija”.

María Isabel vive con su hija y su madre en el ejido 2 de Abril, perteneciente al municipio de El Fuerte.  Si usted desea ayudar a esta familia puede comunicarse al número 66 83 96 56 02.

María Isabel vive con su hija y su madre en el ejido 2 de Abril, El Fuerte.  Si usted desea ayudar puede comunicarse al 66 83 96 56 02.
Este es el medicamento que María Isabel necesita. Foto: EL DEBATE

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