Conéctate a El Debate

O conéctate con...

Usuarios registrados

Cancelar

Pasajeros viven viacrucis al viajar en los camiones

LOS MOCHIS

Los Mochis, Sinaloa.- Son las 12:34 horas del mediodía, inicia la peor hora de la jornada. Pareciera que sale lumbre del asfalto.

Es la hora pico, cuando confluye un mundo de gente. Cuando las calles y banquetas se convierten en ríos de personas y de vehículos. Todos circulando para todos lados; unos van y otros vienen, pero todos tienen un destino. Todos buscan el aire acondicionado, una plaza comercial, un salón refrigerado.

Afluencia.

Los camiones se llenan de amas de casa, niños, estudiantes, van en silencio pensando en un no sé qué, secándose las gotas enormes de sudor que surcan sus rostros.

Hace más de 10 minutos que el camión salió de su parada, es un Libertad Zaragoza de aspecto viejo. Algunos ya bajaron, pero otros suben buscando en dónde acomodarse, de tal forma que les dé el poco aire que entra por las ventanas rotas del camión. El urbano sigue lleno de pasajeros.

A medida que el camión penetra las arterias de algunas de las colonias populares, como la San Francisco, la López Mateos y la 72, las personas una a una bajan y se internan en las calles carentes de pavimento y en sus moradas de material, de madera y algunas de cartón.

Murmullos.

Se escuchan algunas palabras en los primero asientos del camión, como un murmullo perdido por el ruido de los carros y del abanico viejo que traía el chófer. No se alcanza a escuchar atrás del camión, pero en una de las paradas se distinguen algunas frases: "¡Qué calor está haciendo!, ¿verdad?", exclama una señora, quien trae una toalla en la mano.

Ya son las 13:07 horas y el camión emprende su regreso. Llega a la Independencia, una de las principales calles de la ciudad.

De regreso.

Finalmente, llega a otra de las paradas, por la calle Zaragoza, pero ahora la ruta es otra: hacia el Tecnológico de Los Mochis, la EST 2, el CBTIS 43. El paisaje cambia, el contraste de dos sectores se observa a simple vista.

Contraste.

Mientras que en las colonias populares las personas buscaban la sombra de un árbol para mitigar las altas temperaturas, acá, en El Parque, las casas se aprecian solas, como si hubieran pasado los apaches.

Todos están encerrados en los cuartos, como si hibernaran por tres o cuatro horas, mientras el sol se esconde en el firmamento.

Ya casi al filo de las 14:00 horas, el camión regresa al centro, a ese lugar donde la gente converge en su viacrucis.

<iframe width="640" height="360" src="//www.youtube.com/embed/OgY_RWXIBFc" frameborder="0" allowfullscreen></iframe>

<a href="https://twitter.com/DBT_LosMochis" class="twitter-follow-button" data-show-count="false" data-size="large">Follow @DBT_LosMochis</a>

<script>!function(d,s,id){var js,fjs=d.getElementsByTagName(s)[0],p=/^http:/.test(d.location)?'http':'https';if(!d.getElementById(id)){js=d.createElement(s);js.id=id;js.src=p+'://platform.twitter.com/widgets.js';fjs.parentNode.insertBefore(js,fjs);}}(document, 'script', 'twitter-wjs');</script>

<iframe src="http://www.facebook.com/plugins/like.php?href=https://www.facebook.com/ElDebateLosMochis"

scrolling="no" frameborder="0"

style=border:none;width:450px;height:66px></iframe>