Los Mochis

Prometen aula en kínder Montessori tras toma

Liberan el plantel después de que al lugar acudió personal del Isife y llegaron a un acuerdo con la directora y madres de familia

Por  Marisela Jolie

El plantel educativo permaneció tomado hasta que acudió personal del Isife y llegaron a un acuerdo.(Javier Padilla/ EL DEBATE)

El plantel educativo permaneció tomado hasta que acudió personal del Isife y llegaron a un acuerdo. | Javier Padilla/ EL DEBATE

Los Mochis, Sinaloa.- En exigencia de la construcción de un salón de clases para evitar que un aula sea compartida entre dos grupos de diferente grado, ayer, madres de familia tomaron las instalaciones del jardín de niños María Montessori, ubicado en la colonia Nueva Revolución. 

A muy temprana hora colocaron pancartas y un candado en la entrada para impedir el ingreso al plantel escolar.

“Queremos que nuestros hijos aprendan en un espacio digno, no queremos que compartan el salón porque no aprenden nada. Están dando clases dos maestros en un mismo salón, son dos grupos de 25 alumnos cada uno y de diferente grado, son tercero C y segundo C, son 50 niños en un mismo salón”, expresó Guadalupe Herrera, madre de familia.

Se dijeron inconformes por la falta de atención de las autoridades escolares a una solicitud que han realizado durante los últimos cuatro años.

“Son ocho salones de clases y otro compartido entre dos grupos. No nos conviene que nuestros hijos compartan el aula con otro grupo porque no ponen atención, lamentó Yajaira Cota, madre de familia.

Solicitudes realizadas

Al respecto, Alma Javalera, directora de la institución educativa, señaló que a pesar de realizar las solicitudes correspondientes ante la SEPyC estatal, sus peticiones no han sido atendidas.

“Cada año pedimos la construcción de un aula sin tener una respuesta favorable, realizamos las solicitudes correspondientes a SEPyC en Culiacán, incluso, han venido a medir tres veces pero no construyen. Tenemos una matrícula de  250 alumnos. No caben los niños”, afirmó.

Puntualizó que anteriormente los docentes impartían las clases en la techumbre y en el tejaván de la escuela; sin embargo, decidieron compartir una de las aulas para no exponer a los alumnos a las altas temperaturas. 

“Los niños se enfermaban por el calor y les picaban los moscos. No quisimos arriesgarlos por eso nos vimos en la necesidad de dividir el aula”, agregó. 

Los profesores argumentan que impartir clases en un aula dividida dificulta el proceso de enseñanza-aprendizaje. “Es muy cansado y difícil, los alumnos se distraen, no ponen atención, debemos subir el tono de voz para que nos escuchen”, refirió Alejandra Almeida, maestra de inglés. 

Solución

Al lugar acudió personal del Instituto Sinaloense de la Infraestructura Física Educativa y luego de llegar a un acuerdo con los manifestantes, el plantel fue liberado.

“Este plantel está incluido en el programa para la dignificación de los espacios educativos, por lo que la construcción del aula solicitada iniciará en 3 o 4 semanas, una vez que concluya el proceso de contratación que marca la ley. Se lo confirmé a la directora del plantel y a la presidenta de la asociación de padres de familia”, detalló Álvaro Ruelas Echave, titular del Isife.