Los Mochis

Turistas pasearon como si nada por El Fuerte, se enteraron tarde de la violencia

Visitantes de El Fuerte claman por condiciones que garanticen su seguridad en su paso por Sinaloa; muchos turistas paseaban por el pueblo mágico, a pesar de los hechos

Por  Ramón Verdín

Turistas pasearon como si nada por El Fuerte, se enteraron tarde de la violencia(ELDEBATE)

Turistas pasearon como si nada por El Fuerte, se enteraron tarde de la violencia | ELDEBATE

El Fuerte, Sinaloa.- Un grupo de turistas originarios de Ensenada (Baja California) y Tucson (Arizona) desciende de un vehículo turístico en la Plaza de Armas, situada en el centro histórico de El Fuerte. Su destino es la Sierra Madre Occidental. 

El 18 de octubre estuvieron de visita por la alteña municipalidad, antes de emprender la jornada hacia Chihuahua. El jueves, al llegar del parque recreativo conocido como la Galera, a las orillas del río Fuerte, se les hizo medianamente raro que estuvieran vacíos los restaurantes aledaños a la zona hotelera; sin embargo, lo atribuyeron al horario: «Supusimos que ya estaba cerrado, pero no nos enteramos de nada», comentó una de las viajeras. 

Más tarde, al caer la noche, el hijo de Ángela Aguirre le marcó para ponerla sobre aviso de lo acontecido en Culiacán, en relación con los múltiples atentados ocurridos en el centro de Sinaloa. En El Fuerte fueron atacados el jueves 17 el puesto de vigilancia de Estación Sufragio y la base de operaciones. 

Las precauciones vía telefónica de sus familiares fueron varias; no obstante, Ángela se mostró segura, ya que los enfrentamientos y los hechos violentos se dieron en la entrada al pueblo mágico. «Donde quiera corremos el riesgo, pero no nos dimos cuenta. Es más, duramos casi ocho meses para concretar este recorrido. Desde marzo habíamos planeado el viaje, por lo que no nos detendríamos», comentó la viajera.

Incredulidad
Inclusive, lo que más llamó la atención de Ángela y sus compañeras fue la repercusión internacional de los acontecimientos: «Estuvimos viendo las noticias en canales de cable internacional, no supimos si era cierto o no, porque mostraban imágenes de carros explotando, fuego, balazos; no supimos que creer, se me hacía muy exagerado», narró. 

Asimismo, Silvia López de Aguirre espera que las autoridades implementen mejores estrategias de seguridad en favor de las personas que realizan turismo al interior del país. «Esperemos concluir nuestro viaje bien, con seguridad y también la gente que actualmente está de paso por Sinaloa, es algo que todos necesitamos, está muy dura la cuestión de la inseguridad», externó Silvia. 

Miedo
Por su parte, Leonardo Armenta, prestador de servicios de transporte turístico en El Fuerte, puntualizó que el 17 de octubre, al llegar a su sitio de partida, hubo un pánico generalizado, que se agudizó por la desinformación difundida por las redes sociales: «Fue un desastre, algunos restauranteros tuvieron que cerrar, porque les avisaron los municipales», aclaró el conductor.

Así, Armenta afirmó que lo esencial en estos casos es proteger al visitante: «Uno tiene que cuidar al turista, llevarlo de volada al hotel. Más vale prevenir. Ahorita parece que la cosa está más tranquila».

El empresario hotelero Enedino Guerrero añadió que fue en torno a las 19:00 horas del jueves 17 de octubre cuando se generó el pánico entre la población. 

Ayer, en cambio, a las 9:00 horas arribaba la gente de las comunidades aledañas para proveerse de mercancías de la forma habitual: «Los vecinos de los ejidos hablaron para ver si todo estaba normal, llegaron a los mercados, a las tiendas. El banco trabajó normal»
Puntualizó que estos sucesos probablemente repercutirán en la imagen hacia el exterior, por lo que instó a los distintos niveles de Gobierno a mejorar sus estrategias de promoción turística.

En este tenor, la paranoia se apoderó de algunos fortenses, por lo que algunos decidieron faltar a sus labores. Tal fue el caso de Xiomara Valenzuela, vendedora en una zapatería en la cabecera municipal de El Fuerte: «Hubo muchas noticias que se corrieron por los teléfonos. No sabíamos qué hacer.

El jueves los policías nos dijeron que cerráramos temprano, por esto mismo decidí no llevar los niños a la escuela y yo no fui a trabajar. Se ve tranquilo todo, pero por las dudas», consideró la madre de familia.