Los Mochis

Una rítmica y contagiosa vida de fe y amor

1/5 Alonso López, cantante cristiano de SinaloaDebate

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5/5 Disco de Alonso López, cantante cristiano de SinaloaDebate

“Vivo cada día al 100 por ciento. Soy un ser humano satisfecho, no tengo el sentimiento de que debo pedirle perdón a nadie", dice Alonso López

Por Blanca Robles

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Los Mochis, Sinaloa.- Cuando Alonso López emigró de su querida sindicatura, Mochicahui, en El Fuerte, Sinaloa, a Estados Unidos siendo apenas un joven de alrededor de 20 años con deseos de explorar el mundo, mostrar su talento, pero, sobre todo, su gran amor y fe en Dios, jamás imaginó el cúmulo de experiencias, plenitud y felicidad que esta decisión le traería consigo.

Poco a poco se hizo de un nombre ganado por su profesionalismo, el contenido cristiano de sus melodías y el ritmo que les imprime; pero, más allá de esto, por su altruismo y brindar una mano amiga cuando más se le necesita.

Estas últimas virtudes, dijo, fueron heredadas pero también aprendidas en su hogar, en el barrio Zapatito, con su papá, Ramón; su mamá, Sarita, y sus tres queridos hermanos, dos hombres y una mujer.

Sus inicios

Con una alegría que se desbordaba por cada poro de su piel y que se reflejaba en sus ojos, el buen Alonso recordó su infancia por las calles del Zapatito, sus años de escuela y el gusto con el que llegaba a casa y veía la mesa dispuesta para la comida. Eso sí, aclaró, jamás era solo para la familia, pues su amada Sarita desde siempre tiene otro plato para brindar a quien los visite.

Alonso López. Debate

Así transcurrió su niñez en un ambiente alejado de las urbes, pero muy cercano a la vida en el campo, en un ambiente festivo, fresco, revitalizante, entre seres queridos y con alimentos hechos con ingredientes que provenían de la misma tierra que lo vio nacer.

Sin embargo, aunque Alonso ama y lleva tatuado en su corazón este rincón de Sinaloa al que regresa cada vez que lo dicta su interior, había algo poderoso que lo estaba llamando a salir de Mochicahui y explorar el mundo.

Fue con su primer álbum cristiano grabado, llamado Un mensaje de libertad, creado en Arizona, Estados Unidos, en el año de 1990, cuando se decidió a salir de México y promover su disco en el vecino país del norte sin saber, quizá, que ya no volvería a radicar en Sinaloa.

Y es que aunque su primer proyecto resultó un éxito, reconoció que no estaba preparado para esta abrumadora experiencia, por lo cual paró en seco su vida para repensar qué era lo que buscaba y lo que quería para él en un futuro cercano.

“Fue así como descubrí que me sentía atraído por ser independiente, la naturaleza, la soledad, todo el abanico de oportunidades que tenía a la vista para servir a los demás, conocer otras culturas y aprender otros idiomas. Hoy hablo de manera fluida el inglés y estudio francés e italiano; y he visitado Francia, Italia, tengo más tiempo viviendo en Estados Unidos que en México, y amo venir a mi Mochicahui a llenarme de energía”, explicó mientras en el patio un gallo parecía que escuchaba la conversación y se unía a la misma con su canto.

A la distancia

Hoy Alonso López sabe bien quién es. Le gusta su trabajo como catador de vinos en un importante supermercado de Seattle, Estados Unidos, y alterna su tiempo libre como cantautor cristiano, al que califica como su más apasionante pasatiempo, y ayudar en causas nobles, como en los bancos de alimentos y en el servicio a la iglesia.

A una distancia de aproximadamente 35 años de aquel 1990, cuando salió de México siendo apenas un joven, Alonso mencionó que ha participado en cerca de 12 discos cristianos como productor y en cuatro proyectos directamente como intérprete y autor.

Además, gracias a las redes sociales, ha conocido profesionales que saben de su talento y se han querido unir a sus proyectos, como los jóvenes Jafeth Contreras, de Culiacán, Sinaloa, y Franck Delgado, de Navojoa, Sonora, con quienes trabajó en un video que recién se publicó en su canal de YouTube, Alonso López, y se titula Yo me alegré.

Y al igual que en el de Ama a tu prójimo o Estoy listo, en este video Alonso López pone en primer lugar a Mochicahui y su gente.

Así, sus mismos vecinos se han convertido en las estrellas y el reparto de sus producciones. Lo mismo se le ve sonriendo para la cámara a la señora que barre la banqueta que el peluquero, el ciclista, el paletero, el vendedor de verduras en la calle o el de los tacos al vapor y, claro, los clientes, entre muchos otros que dan muestra de la gran calidez y calidad de familias que habitan el mágico Mochicahui.

“La historia de Yo me alegré se trata de un proceso que se hacía antes cuando las personas llevaban sus cosechas y animales a que el sacerdote las bendijera. Está muy bonito el video, quería destacar a mi gente. A mí no me alimenta la fama, ese no es mi ego. Me alimentan todas las historias que giran a mi alrededor”.

Sus canciones

En su canal de YouTube y su página de Facebook se pueden apreciar las melodías del mochitense que desde niño emigró con su familia a Mochicahui para luego partir a Culiacán y, de ahí, a Estados Unidos

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Entre estas: Tanto amor, Ama a tu prójimo, Él es, Estoy listo y una muy especial, creada y cantada por él para su centro de atención, su eje y de quien vienen los más entrañables recuerdos de su vida, titulada Mi madre.

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